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Relatos

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La casa necesaria    *

 

 

            Que la puerta sea negra, pero abierta.  El corazón alegre, sensitivos los perros. Que haya un lugar donde guardar el vino y otro donde beberlo. Que esté siempre intocada y fresca la huella de los amigos que pisan el umbral. Y tantos cuadros como sea posible para atrapar a la mirada inquieta. Muchas luces, pero que pocas se enciendan por la noche.

 

            Tiene que haber un buen cielo, enmarcado en un roble, un duraznero, un chopo que hable de Antonio y de Manuel.

 

            Para la sombra, basta un paraíso. Y si te gusta el lujo, un álamo plateado. Que pueda arder un fuego allá a lo lejos, donde tirar la carne a su destino. Guarda leña. Acumula ladrillos. Invierte en buenos sueños. Es necesario que haya niños jugando para enseñarnos qué es en verdad el orden. No dejes sólo al albañil. El necesita tu cuidado y tu goce para enriquecer el árido mortero. Un buen sitio para los libros, los papeles que serán libros, las cosas que nada son sino porque los libros. Las ollas, las sartenes, la tenaza, el martillo, buscarán su propio ámbito en el concierto. Reserva sitio para tus amores: no sino ellos vivirán la casa.

 

            Y finalmente, que en todo espacio libre se halle Bach, o al silencio.

 

 

Alberto Tasso

Reside en Sgo del Estero

(Dibujos al carbón)

*Fuente: Luz Azul N° 107-dirigida y enviada por Oscar Agú

Mímetismo  *

            Mientras intento calzarme los guantes de la palabra, la música acompaña el movimiento. Entre tanto mi mente vaga entre los árboles y se confunde con ellos, siendo ellos.

            Como árbol, mis sensaciones son otras: nada de ese afán de trasladarme o correr rápido; nada de cobijarme porque soy cobijo y poco importa que los pájaros aniden en mi melena. Por el contrario, sería una insatisfacción para mi parte. Sé de la sed pero de otra manera: la madera que me compone clama de otra forma, soportando más la ausencia.

            Sé de las profundidades y sus habitantes que acompañan mis raíces. Es de ellas desde donde bebo la humedad de la tierra, de la donosa madre.

            Juego con la luz y dejo lugar al viento, a la brisa y a la lluvia entretejer sus decires en mis hojas. Acuno sueños de viandantes, atesoro conversaciones de amantes, sé de los orines y otros menesteres en torno a mi corteza.

            Preguntas ¿De dónde me sostengo?

            En todo ello. Soy árbol por ellos.

 

*Oscar A. Agú

Reside en Santo Tome/Sta Fe

 

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01/12/2009 03:34 deliteraturayalgomas Enlace permanente. sin tema

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gravatar.comAutor: Liliana Chavez

Qué bellos relatos, los dos, me encantó eso de sensitivos los perros que escribió Alberto y lo de Oscar también. Buenísimo, me deleitan los relatos o prosa corta bien escritos como estos. Un saludo para ambos autores y me gustaría poder leer - con el permiso de los autores - estos textos en mi programa de radio. Asi es que demen el ok.

Lily Chavez

Fecha: 01/12/2009 13:34.


gravatar.comAutor: Oscar Agú

Para Lily Chavez: de mi parte, un gracias, anticipado, por leer mi texto en uno de tus programas. Y gracias, además, por tus comentarios.
cacho agú

Fecha: 01/12/2009 17:42.


gravatar.comAutor: Betty Badaui

Gracias por participar.
Feliz año 2010
Betty

Fecha: 31/12/2009 02:26.


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