Bienvenida, Raquel Tepich

BUENOS AIRES, LLUVIA Y TU NOMBRE
Nostalgia de lejanía,
Eterna amada Buenos Aires.
Nada te iguala y lates hondo en mi.
Rememorando tiempos ,
sin regreso
para nuevos reencuentros,
besos sin tu aroma .
Cae fuerte la lluvia,
castigando mi sueños
con lastimeros escarmientos.
Poseedora de senderos
inciertos sin ti.
Ricardo Lister interpreta
a la Reina del Plata,
azucaro el pocillo de café.
Regresa tu mirada,
tus caricias y besos sedientos
a mis noches huecas por tu ausencia.
Regresaré algún dia,
la lluvia bañará mi Buenos Aires,
nada será igual,
porque no estarás amor...
© Kellypocharaquel .
27 - 05 - 2006.
El jardín
Verano a pleno,
una tarde de enero.
Despojo mi ardua tarea
sobre la reposera de madera .
El sol arrebata mi cuerpo,
pensamientos se remontan
vacíos de un ayer sangrante.
Lesiones hondas
carcomen aún el presente.
El sol se ha ido,
el jazmín del cabo
aroma sutilmente.
Una alondra canta a la vida
y acaricia mi alma.
Se posa un colibrí sobre mi hombro ,
apiadándose de mi soledad.
La noche se hace presente
con astros de brillos magnificentes,
el viento estremece el alrededor
y mi cuerpo tirita hasta localizar
las mantas de mi lecho vacío de ti.
© Kellypocharaquel .
INSOMNIO
Desamparo y vacío.
La luna baña la buhardilla.
La brisa fuerte castiga el ambiente
como tu lo hiciste al abandonarme sin piedad.
Mis sentimientos tomados como juguetes.
Ilusiones truncas,
corazón sangrante de repulsión.
Un tango cruel
en la raida Spica ,
suena al compás de las heridas .
Michoux, ronroneando ,
percibiendo la hecatombe
de vivir sin su amor.
Las horas se suceden,
sin haber conciliado el sueño.
Suena el despertador,
tomo un baño
regreso al trabajo
analgésico de las heridas
de un amor burlado.
© Kellypocharaquel .
Concurso de Literatura, Escuela Juan Arzeno

-Concurso Arzeno, Cuentos Julio-
-Menciones Turno Mañana, Categoría “B”:
-La Torta Atrasada-
de Camila Fontana
Érase una vez, en la ciudad de Villasuela, la familia Plantilla se divertía en un día de campo.
El papá Zapato, preparaba los juegos, mamá la elegante Bota, elaboraba unos ricos sándwiches. Mientras que los chicos, Alpargata, el mayor, Ballerina, la del medio y Escarpín, el más pequeño, jugaban en el arenero.
Almorzaron y jugaron toda la tarde, hasta que cayó la noche y partieron hacia su casa.
Al llegar, su perro Sandalia, los saludó sin parar.
Esa noche, mamá Bota se acordó de que al otro día papá Zapato cumplía los años, así que le organizó una fiesta sorpresa. Guirnaldas, confeti, regalos todo estaba preparado. Excepto, la torta, la mamá desesperada llamaba a Alpargata por su zapatófono pero el no atendía. Se lo había olvidado en la pastelería.
Todos se escondieron y cuando papá llego del trabajo, lo sorprendieron y le cantaron el feliz cumpleaños.
Luego de los regalos, papá quería soplar las velas, pero la torta no llegaba.
Ya rendido empezó a ponerse triste, pero en ese momento llegó Alpargata con la gran torta.
Fue el mejor cumpleaños de papá Zapato.
Y en la familia Plantilla vivieron felices por siempre!
-La Rara-
de Lucía Fernández Tell
Le decían “la Rara”. Ella lo predecía todo, sin embargo, nadie le creía. En realidad se llamaba Ana, niña de trece años, de una larga cabellera negra y lacia, y unos ojos negros intensos como la noche. En la aldea, nadie jugaba con ella, la discriminaban, era mal vista.
Una tarde, viendo las nubes predijo que esa noche habría un diluvio que duraría mucho tiempo. Ella advirtió a todos sobre la catástrofe, pero nadie le creyó, le decían qu estaba loca. Esa noche, las nubes grises poblaron el cielo y una violenta tormenta se desató. Ella les dijo que agarren sus cosas y huyan de allí. Todos le hicieron caso, pero algunos no pudieron sobrevivir, ni siquiera ella. Era tanta el agua que había, que terminó ahogándose. Hace una semana que terminó la tormenta. Duró cien años. Los sobrevivientes pasaron la historia de generación en generación, pero nadie recuerda el nombre de aquella niña.
-Locura en Nueva York-
de Guadalupe Carmona
Una noche de tormenta, en la ciudad de Nueva York, se comete un crimen; la policía investiga pero no hay respuestas, lo único que se puede llegar a suponer es que fue un homicidio, pero no están seguros.
Me llamo Carmela de Garibaldi, tengo 26 años y soy detective, estoy en el caso.
No tengo muchas pistas como para resolverlo pero las voy a ir encontrando.
Voy a comenzar por el lugar donde se cometió el crimen, sigue lloviendo en la ciudad, pero me llevo paraguas, a una detective nada la detiene.
Después de varias horas encontré algo muy interesante, un diario íntimo, que por lo que leí deducí que era de la fallecida. Había una parte muy interesante que decía así: “estoy desesperada, no sé qué hacer, sé que me están persiguiendo, y en cualquier momento me matan ; yo estoy segura que es por la fortuna de mi padre. Me parece que tengo que recurrir a alguien. Pero tengo miedo de que si yo le cuento algo a una persona, la maten también.
¡No aguanto más, me voy a volver loca!
Después lo demás no tiene importancia, soy yo de vuelta. Me parece que resolví el caso, pero antes tengo que ir a consultar unas cosas. Voy a ir con los vecinos.
Minutos más tarde, después de haber hablado con ellos, tuve que pensar, ya que no me dieron muchas pistas.
Pensé y pensé por horas y llegué a una conclusión: a la muchacha no la habían matado, sino que se había suicidado por el miedo y la locura.
En una cosa tenía razón, unos hombres la perseguían por el dinero de su padre, y ahora seguro que se apoderarán de todo, pero hay que impedirlo.
Como sospechaba, esas mismas personas, se encuentran en la casa de la muchacha. Son dos hombres musculosos y con cara de mafiosos.
Enseguida, entré en acción y los arresté. cayeron en manos de la Justicia de Nueva York.
Yo creo que este casotiene muchas cosas más por descubrir, por ejemplo: ¿si el padre de ella había muerto por enfermedad o porque lo mataron? ¿quién era la familia de la muchacha?
Eso me parece que es otro caso por resolver...
-El misterio del cuadro-
de Agustina Wnuk
Recuerdo con nitidez el día que entré a esa casa abandonada en Palermo... recuerdo cuando nos escapamos de nuestras casas, mi amiga Margarita y yo, para entrar a esa descuidada mansión y descubrir el secreto que se escondía en ella.
Fue toda una aventura. Cada vez que relato este hecho, revivo el temor, la ansiedad y la curiosidad que sentí en aquella ocasión.
Todo comenzó cuando... tomé el picaporte de la puerta de entrada y con un empujón logramos abrirla. Comenzamos a recorrerla. Los pisos crujían produciendo sonidos extraños que nos atemorizaban. De pronto y sin darnos cuenta nos separamos. Marga se dirigió hacia la cocina y yo hacia una oscura habitación. Cuando entré, un resplandor iluminó aquel cuadro que estaba sobre la pared... Me acerqué y permanecí inmóvil observándolo, había una familia y sus rostros sombríos reflejaban una profunda tristeza. Detrás de la escena aparecían dos ancianas haciendo graciosas muecas. Advertí que eran rostros conocidos. Me acerqué aún más, y un escalofrío recorrió mi cuerpo. Tomé coraje, descolgué el cuadro y corrí tratando de encontrar la salida. Desorientada, deambulé por los oscuros pasillos, me senté en un sillón y volví a observar el cuadro con mayor detenimiento. Me di cuenta de que los rostros conocidos de las ancianas iban mutando, comenzaban a cambiar su aspecto y cada vez se parecían más a nosotras. Mientras la imagen tomaba fuerza y sus colores se intensificaban, mi cuerpo se debilitaba y mi rostro perdía su rosado tono. Desesperadamente, grité llamando a mi amiga. De repente, apareció una anciana: era Marga. Sus cabellos se habían vuelto blancos, innumerables arrugas surcaban su rostro. Parecía tener más de cien años. Volví a observar el cuadro y comprendí el secreto que escondía. Las niñas que fuimos quedaron atrapadas en el óleo. Desde entonces vivimos aquí. Finalmente, la casa nos había revelado su misterio.
Día del Amigo

-Acerca de la amistad-
Es en este mes de julio que el tema de la amistad sale a flote en los medios y en algunos debates de café. Desde siempre existe la amistad aunque suele dársele distintas categorías: amistad de café, amistad de escuela, amistad de club, amistad de trabajo; y así podríamos proseguir enumerando rubros que cuánto más se piensa más se dilatan. Pero, siempre, aparece una pregunta que en algunos lugares provoca cierta incomodidad: ¿qué es la amistad? Yo prefiero una respuesta que, no sé si será universal, sintetiza tal vez un deseo de que así sea: la amistad es entregarse sin esperar nada a cambio.
Por ende, tendríamos que preguntarnos si una alianza, política, deportiva, sindical, o lo que fuere, es un acto de amistad cuando hay detrás un interés, común, pero interés al fin. Y también podríamos preguntarnos si realmente hay amistad sólo cuando se desarrolla en ámbitos de bonanza. ¿La amistad se disuelve frente a problemas de salud, de falta de dinero; frente a momentos de crisis emocionales? ¿O nunca hubo amistad, sólo fue un espejismo?
Frases de pósters, canciones, películas, novelas, y otras expresiones han intentado descifrar el término amistad, incluso transpolándolo al término amigo o amiga: un amigo es un hermano que uno elige; una amiga es una persona con la que una puede pensar en voz alta. ¿Existe la amistad entre el hombre y la mujer? ¿Existe amistad entre un explotador y un explotado? ¿Existe la amistad entre dos seres de culturas absolutamente diferentes? Prefiero creer que existe en cuanto abarque la idea de uno se regocija con la alegría del otro por un logro más allá de cualquier interés.
Por eso, en Julio, cuando se alquilan mesas en restaurantes para reunirse, hecho comercial que no invalida la sinceridad de ese encuentro, prefiero creer que lo importante no es llevar las ganas de beber y de comer, sino llevar el corazón en la mano y ante una mirada sin brillo preguntar qué pasa, y acompañar esa pregunta con una frase a tiempo: te puedo ayudar.
RAÚL ASTORGA
Comentario: El árbol se hizo pájaro

EL ÁRBOL SE HIZO PÁJARO – Libro de Poemas
Autora: María Angélica Salguero
YAGUARÓN EDICIONES
PERSPECTIVAS DE LA REALIDAD (1)
En una fría y soleada tarde, con ansias de paz y con aromas a naturaleza fresca, leí “EL ÁRBOL SE HIZO PÁJARO”; de María Angélica Salguero.
El título sugiere el contenido. Junto al título la ilustración, también obra de la autora, exhibe la hidalguía de un tronco vital que abre sus ramas, se convierte en pájaro y logra la unificación de la raíz y el vuelo, con verdes trazos seguros y naturales; una especie de antesala que nos guía hacia el interior.
En mi recorrido por sus páginas no pude evitar una vibración al leer “Bestias de carga” (pág. 11).
En mi opinión, María Angélica no es indiferente a la necesidad de justicia que la humanidad busca de la misma humanidad a la que pertenece; usa un símbolo –el disfraz- y concisamente expresa: “En el escenario vacío/colgado de una percha/un disfraz esperando” (pág. 13). Recomiendo que analicen y disfruten este poema.
La tierra, la lluvia, las sensaciones que han ido dejando huellas en su existencia, van siguiéndose en sucesiones de términos cuidadosamente escogidos, dichos con naturalidad:
“El trueno no tarda en llegar./Petrificados, sorprendidos,/escuchan la palabra...” (pág. 24).
En estas construcciones, encuentro una buena utilización en la comunión de lo incorpóreo con lo humano; porque me sorprendió cito: “Silencio Testigo” (pág. 27).
En “Filtro de luz” logra sintetizar el gran contenido.
Salguero desliza con suavidad las palabras logrando transmitir vibraciones que no chocan al lector.
“El tiempo” (pág. 32) es un parpadeo de luz, parpadeo que descubro en casi todos los breves de este libro.
Abrigo la ilusión de que muchos* tengan al alcance de su vista el libro mencionado, para que se convierta en transmisor que enriquezca los sentires; ya que su contenido puja para encontrar, en esta vorágine en la cual estamos todos inmersos, una realidad plena y franca, sin falsas metas y con ondulaciones de amor robustecidas en la fe.-
BETTY BADAUI
*: El adjetivo gramatical lo uso para ambos sexos.-
(1)Publicado en Diario El Norte, de San Nicolás, el 20 de junio de 2009.-
Delfina Acosta

EL GALLO
DELFINA ACOSTA
El gallo, de carúnculas muy rojas y espolones curtidos, se largó a cantar a las cuatro y media de la madrugada. Miles de hormigas laboriosas cargaban sobre sus lomos aquellas pequeñas mudanzas de los árboles que empezaban a corromperse en el cementerio levantado con ambición de necrópolis.
Don Manuel ordenó su cabeza frente a la tabla de cristal y se fue a caminar, buscando el pueblo.
Sentado sobre un tronco, en la vereda de polvo amarillento, Francisco tocaba el violín; y era el sonido el sueño, la iluminación de una música que parecía llegar llorando de un pueblo muy lejano.
Con los ojos cerrados el artista ejecutaba el instrumento musical mientras una claridad rojiza, la primera claridad de la mañana, caminaba por las calles de polvo, como otra gente más, parlanchina y ansiosa por saber qué ocurría, quién se había muerto, quién se había casado.
Depositó dos metales lamidos por el óxido en el platillo de lata y caminó tres cuadras hasta llegar a la casa número veinte, frente a la que estaba sentado en su banquillo Don José.
Y le dijo Don José, lo que se dice en un pueblo tranquilo, bien dormido, siempre soleado, acarreando a su gente ya por la pastura o por los caminos polvorientos: “¿Qué hay de nuevo?”.
Doña Dolores apareció por la esquina cuando entró Don Manuel al almacén; entonces se acordó de todo: la cajetilla de fósforos, la bolsa de legumbres, el frasco de azul de metileno, el kilo y medio de maíz para las gallinas, las velas para sacarse de encima los sustos desde que la luz se fue de la casa.
Una vez hechas las compras y salido a la vereda miró hacia el río. El olor del pueblo era igual. Eso quería decir que el planeta seguía su curso y que no había descompostura de astros y demás cuerpos celestes.
Doña Rosa, la mujer más vieja del sitio, había amanecido nuevamente, y con ella habían amanecido las mujeres que le limpiaban las escaras del cuerpo y que hablaban en voz alta sobre el sentido de sus desvaríos, total la enferma ya no escuchaba nada.
Don Manuel quería saber no sé qué cosa, y vino para su casa. Su mujer, Rosa, se hallaba hablando para sí. Como no sabía qué cosa quería saber se sintió indefenso frente a ella quien lo confundía hablando tan larga y rápidamente como hablaba.
- ¿No te estarás volviendo loca? - preguntó.
- No estoy para bromas; el carbón está húmedo y ya son las diez - respondió Rosa.
Y el día dio vueltas en torno a él que quería saber no sé qué cosa. A veces eso le pasaba y el mal humor le cortaba la mirada. Entonces no prestaba atención a Doña Magdalena que pasaba, caída ya la tarde, con su hato de marranos, cantando la canción que los domingueros entonaban en la iglesia.
Tres días pasaron y él seguía queriendo saber no sé qué cosa.
La costumbre es la costumbre.
Cuando el gallo se largaba a cantar a las cuatro y medio de la madrugada, ya estaba ordenando su cara frente al espejo.
Y bajaba al pueblo.
Y al encontrarse con Francisco, el violinista, escuchaba la música venida de un pueblo muy lejano.
Y respondía a Don José, cuando le preguntaba qué había de nuevo, que no ocurría nada, con lo que ambos pensaban que todo marchaba bien.
Al día siguiente el gallo no cantó.
Sintió que el corazón le salía por la boca y que un relámpago le cruzaba el pecho.
A las ocho de la mañana se supo en el pueblo que Don Manuel murió.
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Delfina Acosta este artículo ha sido enviado por Delfina Acosta
Atravesando el Jordán
En el Paraguay hay muchas muestras de poesías místicas. Me vienen a la memoria los versos de José Antonio Bilbao, quien con palabras transparentes, diáfanas, sencillas, rendía un elevado culto a Dios, en la persona de su hijo Jesucristo. El padre César Alonso de las Heras (sacerdote español), mentor de la Academia Literaria del Colegio San José, que congregó a inspirados orfebres de la palabra, como José Luis Appleyard, Ramiro Domínguez, Ricardo Mazó y José María Gómez Sanjurjo, fue un genuino representante de las ofrendas del alma a Je! sús.
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Hombre diccionario
Si hay una persona, un ser humano que está permanentemente siguiendo los pasos de las “noticias”, vale decir las palabras que entran en uso en el diccionario de la Real Academia Española y en otros diccionarios o fuentes, esa persona es Juan E. Aguiar Benítez. Dejémoslo así, con su solo apellido, Aguiar.
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Rezando en la isla de Castro
La Iglesia católica ha ejercido siempre una influencia importante en todos los gobiernos cuya religión es -obviamente- cristiana.Con la aparición del comunismo ateísta se pensó que desaparecerían los templos y las congregaciones, pero no fue así. En la Rusia del comunismo stanilista-leninista se formó la Iglesia ortodoxa rusa para superar los múltiples escollos que la política y el pueblo iban generando en una relación difícil, y hasta traumática, por momentos.
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La mujer en la poesía

ROPAJE
Es el mar mi ropaje: así desnuda
como una enorme ola a ti yo llego.
Mi ocasión las tormentas y los relámpagos,
y es la montura de mi amor el viento.
No retorno: ya voy pues son mis pasos
como a la hierba la pasión del fuego.
Soy la bestia de larga cabellera
que lame la otra lengua que es el beso.
En la forma de piedra me hallo a gusto
porque es así tan duro mi silencio
que no lo vencerá el dolor del mundo,
ni del odio la gota de veneno.
Es el mar mi ropaje: así desnuda
como a una enorme ola a ti yo llego.
Brotaron en mis manos de agua sucia
las flores venenosas de estos versos.
DELFINA ACOSTA
POEMA
¿Qué fue de ese poema
que no pude atrapar
el que pasó rengueando
frente a mí
con las alitas rotas?
CLARIBEL ALEGRÍA
Nicaragua
ILUSIONANDO ALONDRAS
Busco horizontes
sobre pasos esfumados por el tiempo.
Cargo un inventario de recuerdos
y un sin fin de nostalgias
que libero.
Mientras ando esta fuga,
sólo huelo
los perfumes que esbozan las ausencias.
Hundida en esta senda
imagino una silueta.
en un fugaz parpadeo,
sobre mis pisadas
siembro claridad,
ilumino mis huellas...
ilusionando alondras.
ALICIA BORGOGNO
ESLABON DEL TIEMPO
“El hombre, que juega perpetuamente entre los dos planos
de la experiencia y la imaginación,...”
Marcel Proust.
Estoy al límite de los símbolos
por caer
de un lado o de otro
en el borde ávido de los días
en esa búsqueda insensata del tiempo.
Convivo con mi miedo de pájaro
amalgama de locura y raciocinio
de presencias y ausencias
de heridas y cicatrices.
Intento...un vuelo evasor
huidizo de la grisura cotidiana.
Sobre las ramas ocres un rastro nombra
los espacios del alba.
El rumor de las aves y las cosas
vuelven la voz desde otra dimensión
sobre la eternidad cóncava.
Tras la monotonía emergen
resquicios aventureros
atentos para engarzar el eslabón
que me une
al modo sustancial
de la existencia.
ANAHÍ DUZEVICH BEZOZ
Cañada de Gómez
POEMA
Llueven tormentos
en la inescrupulosa sed
de la muerte.
Un dolor se desmigaja
cuando todos duermen.
Nadie recorrerá los silencios
que me aturden por las noches.
Nadie sabrá de las sombras
que se han hecho añicos
en algún rincón de mi memoria.
¡Y tú...! ¡Soberbia desnudez
de la esperanza!
¡Tú! Que te agazapas
para envolver entre tus garras,
la vida endeble del que pierde.
¡Tú! Muerte sedienta
que vienes a abrevar
en mis sueños tardíos.
Deja ya de rondar entre poemas,
permíteme abrazar la vida...
ya te has llevado al poeta.
ELSA FLORIT
YO MUJER...
… que puedo consumar
el instante más sublime a tu lado
recorrer poro a poro tu piel adormecida
con el deseo ancestral de un pensamiento.
Yo que puedo salvar tu nombre del olvido
y naufragar distancias que no existen
que me resisto a sentir que la muerte
está rondando los finales inciertos
y que abdicaría mi reino en tu favor
para que te salves y entiendas el por qué de la existencia.
Yo que te encuentro en la tristeza insaciable
y me abstengo de la soledad para nombrarte
en el brillo de antiguos espejos.
Yo mujer- hembra- fémina- ama
que te libera de tus miedos
y reconoce la piel que oscila en el obraje de los cuerpos.
Yo que te descubro cada día
cancerbero implacable de mis sueños
me niego desde este instante a aquietar mis alas
en la salobridad de tus enigmas
y levanto las banderas de la sangre
en señal de independencia.
ROSA LÍA CUELLO
El hombre en la poesía

EL MÁS FUERTE
He visto un hombre que al huir del mundo
halló su paz en tierra desolada:
no fue un hereje ni un muzlím profundo,
no tuvo bienes ni creencias en nada,
ni en verdades, ni en dudas, ni en la muerte.
¿Quién pudo ser más fuerte?
OMAR KHAYYAM
AmorPorque el amor es nube, sobre mí,y torrentes, debajo.Y me hunde los pies,o me cae el diluvio.Como una ciudad, como una tribu,me envuelve la pasión;encuentra la nostalgiasu albergue y su descansoaquí en mi corazón.Y en torno mío, tan sólo,hay vientos circulando. ABU NUWAS
MADUREZ
Hasta yo
dentro de poco
pareceré aplomado:
crucial
obsolescencia.
ROLANDO REVAGLIATTI
ESPACIOS PUROS *
Al fin
creo espacios puros
comprendido el todo
de la razón inteligente
mezcla de compulsión y renuevo
asoman con fuerza
con aroma a jazmines recién cortados
gorjeos esperanzados
llegar con ellos
a las entrañas del fervor
exigió seguir hasta hallarte
en las arenas movedizas de la sinrazón
supuso audibles los silencios
arribar a la cita sin yerros culpables
emerger del acaso feliz
descubrirte por lo absurdo.
LELIO R. GURRUCHAGA
*Fuente:CANTO DE HOMBRE-Poemas
Breves

Empieza alguna vez a ser quien eres en vez de calcular qué serás.-
FRANZ KAFKA
El recurso natural más valioso de cualquier país son los niños.-
DANNY KAYE
Sujetarse a las reglas de la razón es la verdadera libertad.-
PLUTARCO
Nada esperéis del mundo, vuestra aprobación tiene que venir de dentro.-
MADRE TERESA
Casi siempre la burla arguye pobreza de espíritu.-
LA BRUYÉRE
Lista de Autores publicados

LISTA DE AUTORES PUBLICADOS
DESDE ENERO DE 2008 HASTA JULIO DE 2009.-
Oreste Abiatte
Delfina Acosta
Delmira Agustini
Oscar Ángel Agú
Rafael Alberti
Andrés Aldao
Wallada Bin Al-Mustakfi
Claribel Alegría
Tomás Allende
Raúl Astorga
Mirley Avalis
Betty Badaui
Edgard Bayley
Gustavo Adolfo Bécquer
Mario Benedetti
María Rosa Berdou
Pere Bessó Gonzalez
Molly Bic
Alicia Borgogno
Marta Brossa
Gabriela Bruch
Alicia Cámpora
Julio Carabelli
Rosario Castellanos
Eugenio Castelli
Liliana Celiz
Luis Cernuda
Carmen Conde
Rosa Lía Cuello
Liliana Chavez
Elisa Dejistani
Piero De Vicari
Ramón María Del Valle Inclán
Patricia Diaz Bialet
Marta Luz Dino
Danilo Doyharzabal
Anahí Duzevich Bezoo
Rosa Fasolís
Silvia Favaretto
Baldomero Fernández Moreno
Elsa Florit
Julio César Forcat
Edita Gaite
Gustavo Galliano
Federico García Lorca
Inés Goyenechea
Lelio Gurruchaga
Madre Teresa , de Calcuta
Miguel Hernández
Nazim Hikmet
Vicente Huidobro
Omar Khayyam
Carmen Landaburu
Florencia Lo Celso
Amalia López
Carlos López Narvaez
Antonio Machado
Noemí Merlo
Miguel Ángel Migliarini
Gabriela Mistral
Betty Morero
Lilí Muñoz
Pablo Neruda
Nezahualcóyotl
Abu Nuwas
Sebastián Olasso
José Manuel Oliveros
Alvaro Olmedo
Norma Padra
Octavio Paz
Carlos Pellicer
Frede Peralta
Emilio Pérez Delgado
Miguel Julio Perret
Edgar Piñeiro
Alejandra Pizarnik
Josefina Plá
Marita Ragozza
Clara Rebotaro
Rolando Revagliatti
María del Carmen Reyes
Soraya Righetti
Ana María Rodríguez Francia
Marta Roldán (Carmiña Candido Daverio)
Conrado Nalé Roxlo
Coca Rossi
Daniel Ruiz Rubini
Pedro Salinas
Susana Salomoni
Nora Lilián Séculi
Mariano Shifman
Emilio Silver
Fernando Sorrentino
Silvia Spinazzola
Alfonsina Storni
Rabindranath Tagore
Claudia Tejada
Raquel Tepich
Federico Tinivella
Gustavo Tisocco
Víctor Hugo Tissera
Lucila Tolari Guimarey
Elena Beatriz Tolosa
Osvaldo H. Trinchero
Astul Urquiaga
Marcelo Juan Valenti
César Vallejo
Camilo Valverde
Bella Clara Ventura
Rubén Vedovaldi
Rubén Vela
Berta Wexler
Gabriel Zacnún
Daisy Zamora
Cilda Zatzkin
Beatriz Zuluaga
deliteraturayalgomas

DE LITERATURA... Y ALGO MÁS
El primero de enero de 2008 ingresó a la red http://deliteraturayalgomas.blogia.com
Teniendo en cuenta la temporalidad de los hechos me reconforta el recorrido mensual sin interrupciones.
En este quehacer me desenvolví cómoda en el oficio literario, al que estoy habituada, pero debo reconocer la falta de concordancia en la unión literatura-informática, por mi escasa idoneidad tecnológica.
Es mi costumbre perseverar y pedir ayuda a los que saben, así es como desde el comienzo, el escritor y amigo Raúl Astorga me solucionó problemas.
Liliana Chávez, Elsa Florit, Delfina Acosta - colaboran con afecto y tesón-
Agradezco una vez más a BLOGIA el alojamiento y para los escritores va mi reconocimiento por la buena disposición que demostraron aceptando mi invitación a participar cuando les he solicitado.
Creo que mucha gente lee por internet, lo compruebo por los comentarios precisos que dejan en el blog, también por la cantidad de mails que envían, además de dejar sus nombres demostrando la seguridad que sienten al hacerlo.
Este mes vuelvo a citar a los autores que hemos publicado .
En el umbral de la Palabra les digo: GRACIAS
Para publicar: enviar poemas, relatos o artículos breves a bettybadaui@yahoo.com.ar
, en letra Arial o semejante, tamaño 12 puntos.
La propuesta del mes: RESPETAR A LOS NIÑOS SI EN REALIDAD LES DESEAMOS UN FUTURO NOBLE.
Hasta la próxima
BETTY BADAUI