Facebook Twitter Google +1     Admin

Libro:Calle con paraísos añosos, de JORGE ISAÍAS

20180302190634-part-1518756333176.jpeg

                  ZORZALES

Leo poemas que mi amigo, mi entrañable amigo Juan carlos Moisés escribe a la memoria de Clara, su mujer. Son poemas que no apelan ni al golpe bajo ni a la falsa emoción ni a la angustia desatada. Son poemas hondos, sentidos, que dicen de un gran amor que perdura en el tiempo y que esa historia los traía juntos desde una juventud que parece siempre cercana por la intensidad misma del amor.

Mi amigo también escribe sobre su pueblo hundido en la Patagonia, con su río donde pescaron truchas con Raúl Gustavo Aguirre, quien a los pocos días habría de abandonarnos dejándonos más solos que nunca.

Mi amigo es capaz de escribir cosas como ésta: "¿Son otros o son los mismos de ayer/los zorzales que cantaron esta mañana/al reparo del jardín?/¿y los que han vuelto al atardecer cuando la luz se perdía en la noche?/se me hace que son los mismos/por las ramas que han elegido y la altura/en la que se han posado para hacerse oír.".

Mi amigo también hace con esta alusión a los zorzales, mover el mecanismo de la memoria donde veo volar a aquellos zorzales cantores que surcaban el aire limpio de mi pueblo y se posaban delicadamente en el ramaje acogedor de los fresnos que plantó mi padre y que aún persisten vigorosamente y donde las calandrias han hecho sus nidos y su reino.

Este verano oí su canto inconfundible en las ramas del aromito que pespuntean sus pequeñas flores amarillas. Fue una agradable revelación, con su inesperado y bello cantar hacia la infancia más cercana y no pude recordar cuándo había escuchado su canto por última vez. No tengo registro de ello y entonces uno tiende a pensar en aquel tiempo donde todo nos quedaba a mano, fácil, natural y no pensado y sin consciencia de estar en la experiencia fundamental del mito pavesiano, que esas primeras veces eran para siempre aunque uno de pronto se distrajera corriendo aquella mariposa de un color maravilloso, nunca visto antes y tal vez -lo pienso ahora- era la corporización evanescente de un sueño que perdimos para siempre.

Todas estas asociaciones vienen porque la lectura de los poemas de Juan Carlos Moisés, patagónico sensible me las trae como a un perro fiel o, tal dicen en mi pueblo: "como a un ciego de la mano".

Todo esto me cae encima como una parva sobre un pájaro cuyo nombre desconocemos.

Mi amigo es como todo el mundo sabe un gran tipo, al que hace tiempo no veo, y sólo de vez en cuando un correo o un teléfono que suena en la noche y nos conecta en este mundo raído de distancias y desencuentros donde la amistad persiste.

En este mundo donde sólo cantan sus zorzales ahuyentando a la muerte agazapada.

              JORGE ISAÍAS

 

 

Fuente: JORGE ISAÍAS

Libro: CALLE CON PARAÍSOS AÑOSOS

Diseño y Maquetación: SERGIO GIOACCHINI

Editorial Ciudad Gótica - Rosario

Primera edición: julio, 2017

 

 

02/03/2018 19:06 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.comAutor: betty badaui

Hay que leer este libro de Isaías; por los recuerdos engarzados en paisajes y vivencias relatados en su tono ameno y entrador.
Gracias, Jorge

Fecha: 02/03/2018 19:51.


gravatar.comAutor: Ariel L. Fradi

Isaías llega con sus recuerdos y me trae los míos.
Brindo por usted, maestro.
Atiel

Fecha: 06/03/2018 20:01.


gravatar.comAutor: Analía Pascaner

Un placer leer este relato, querida Betty. Gracias por traerlo a tu cuidada página.
Muchos cariños
Analía

Fecha: 12/03/2018 22:03.


Añadir un comentario



No será mostrado.





Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris