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Relato: Lilí Muñoz

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DISTANCIA  CERO      *

 

Creyó necesario reposar. Colocado de costado para no sentir la herida, atisbó  una parte de la cola de Estela. Así la llamaría. Su dinosauria fugitiva. Aunque tal vez se tratara apenas  de  la  cresta, color de hoja de parra en el otoño.

Mientras pretendía distraerse del dolor contándose  sus propios cuentos,  a  su alrededor  todo se seguía transformando. De pronto sucedió, no era su imaginación. ¡Estaba casi junto a él! El maremoto o lo que fuera no había sino servido  para acercarlos. El calor crecía. Fermentaban las  brumas y los nuevos soles.  Efervescían las crecientes. Las distancias antes tan temidas se habían diluido. ¡Podía sentirla! ¡Percibía la cercanía de su olor!

Dino quiso dormir. Era una urgencia. No era posible que el cataclismo durase  para 

 

siempre. Al despertar su amada y él engendrarían la eternidad en los confines.   

 

                                  LILÍ  MUÑOZ

                           Reside en Neuquen-Argentina                    

 

* Del libro  “Luna de agua”

 

05/03/2010 03:09 deliteraturayalgomas Enlace permanente. sin tema

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gravatar.comAutor: nerina thomas

Muestra la poeta, el instinto del ser humano, el miedo y la necesidad de pertenencia.
Bello logro!! un cariño

Fecha: 07/03/2010 19:06.


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