Blogia
deliteraturayalgomas

Bienvenida, Marina Cecilia Kohon

Bienvenida, Marina Cecilia Kohon

 

Canto I

 

                                     A Julián y Andrés.

I

Llegaron para detener al silencio.
Los pájaros congelaron sus alas.
Hubo ausencia de aire y en mi vientre un tajo.
De la carne se desprendieron dos luces y un arroyo puro
que manchó los salitrales.
Eran dos las luces. Era la carne una.

Yo pensé en las aguas del Nilo teñidas
y en las siete profecías
también en cuál era el pecado
por el que un hijo puede hacerse río rojo.

II

Los días abandonaron la línea
y se volvieron círculos
los tres quedamos encerrados dentro
Quisimos hundirnos en la arena
igual que la espuma abandonada por la marea
Quisimos hundirnos juntos en los nombres
hasta que el abrazo de una luz mayor
nos devolvió el llanto.

III

Permanecimos formando una tríada
estrecha en el respiro,
ellos prendidos de mi pecho
alimentados con mi leche, un marfil de luna
sorprendidos al vernos
en el reflejo del otro.

Alrededor volaban toda clase de criaturas
unas danzas incomprensibles, de rituales.
Nos sosteníamos.

IV

Recuerdo cantar una canción
un amuleto para que la sal no nos tragara
La canción tenía una única palabra
que yo les susurraba en los oídos.

V

Me aferré a los vaticinios que cayeron
de los oros en la herencia. Los apreté fuerte
y me salvé los ojos.
Todo esto duró hasta que Dios
sentenció la ausencia de pecado
y nos devolvió a la vida.

 

MARINA CECILIA KOHON

Bahía Blanca-Buenos aires

 

7 comentarios

Marina -

Te agradezco Marita la lectura y las palabras, saludos!

Marita Ragozza ded Mandrini -

Letras muy intensas, en sinfonías de rojos y honduras, con metáforas vívidas, en los cuales triunfa la vida.
Felicitaciones a la autora.

Betty Badaui -

Marina, la agradecida soy yo por tu participación en el blog, también agradezco a quienes dejaron comentarios, los lectores son el incentivo principal para el autor.
Abrazos
Betty

Marina -

Gracias Betty, por incorporarme a este blog tan completo, hecho con tanta dedicación.

Lily: vos siempre atenta! Gracias por tu comentario, lo aprecio muchísimo.

Gracias Raúl!


Hola Blanca! claro, Julián y Andrés son mis mellizos, los que me convirtieron en mamá hace 17 años. Y que ahor están altos, fuertes, pero... mi Dios... qué difícil que fue... Estos poemas pertenecen a un grupo, cuentan la historia. Gracias por tu comentario, un abrazo.

Blanca Basile -

Cecilia te doy la bienvenida al sitio de Betty.
¿Puedo preguntar quienes son Julián y Andrés?
Tu poesía me anudó con esas aguas del Nilo teñidas, por el hijo y el río rojo y cuánto alivio en el final que es bálsamo y esperanza.
Un beso
Blanca Basile

raúl -

Todo el poema brillante, con un cierre que nos devuelve la esperanza.

Lily Chavez -

Muy buena Marina esta serie de poemas donde el dolor deja su huella salitrosa, "los apreté fuerte y me salvé los ojos". Felicitaciones !!