Blogia

deliteraturayalgomas

Breves

Breves

Puse tantas veces el interés y el entusiasmo en la canasta equivocada.- POLDY BIRD

El pavo real abre su cola sin importarle si es día feriado.- ROBERTO FONTANARROSA

Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, mientras la violencia se practica a plena luz del día.- JOHN LENNON

Si nunca esperas nada de nadie nunca te decepcionarás.-SYLVIA PLATH

Los discípulos son la mejor biografía del maestro.-DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO

 

 

 

deliteraturayalgomas

deliteraturayalgomas

       DE LITERATURA Y ALGO MÁS

Me sorprendió y entristeció el fallecimiento de Fernando Sabido Sánchez, el escritor altruista.

Me agrada reunirme una vez más con los entusiastas colaboradores que permiten que este sitio se renueve cada mes.

Me siento segura con Lily Chávez y Raúl Astorga porque puedo recurrir a ellos cuando necesito.

Me reconfortan los mails que recibo, fruto de las lecturas amigas

Y con agradecimiento les mando un abrazo y mis deseos de que tengan muy buen mes.

Hasta la próxima

                   Betty Badaui -Rosario

                   Raúl Astorga -Rosario

                   Lily Chávez -Córdoba

Contacto: betty.badaui@gmail.com

 

Bienvenido, Osvaldo Risso Perondi

Bienvenido, Osvaldo Risso Perondi

 

 

Informe sobre bares

No
claudiques
musa etérea
Embriágate
del vino
sublimal
de los poetas
Ronda
las mesas
somnolientas
de 
los bares
Danza
la
sinfonía exacta
de la madrugada
Garabatea
signos
inconclusos
en paredones furtivos
de
suburbios
olvidados
Donde el sol
de noche
penetra
y
transfigura
la corpórea
simetría
de los 
tantos
naufragantes
en 
éste mar
incesante
ávido
de gaviotas
y
metáforas.

Musa invisible
portadora
de informes clandestinos
Mujer noche
Mujer paloma
Mujer silencio

No claudiques
Aquí viene el día
a rendir cuentas
de las horas
del crepúsculo
del cual
partiste

En su nave de viento
y aire
te llevará solemne
hacía su morada de
de esferas y
estrellas

para descender en una 
vuelta más
de tiempo

para 
comenzar

de
nuevo.-

Osvaldo Risso Perondi

 

El habitante del milenio

fundador
de tantas palabras
inventor
de risas
y melancolias
divagador
de dìas
el siglo
te reclama
metàfora
dispersa
entre
las blancas hojas
de los silencios.
Una estaciòn espera
tu maleta
pletòrica
de sueños.
El tren azul
està
pronto a partir
por las vìa infinitas
del Universo.
Aùn
conservas tu silencio
la magia de la poesìa
el esplendor del canto
el vuelo cotidiano
de tantos pàjaros.
Naces
de nuevo al Tiempo
Vienes
a habitar la estructura 
del milenio;

pronto
aquì.

Osvaldo Risso Perondi

 

Como saber

esta
costumbre
de amanecer
vestidos
con el traje de sol

de reinventarse
cotidiano
colocarse
alas de aire
y remontar
mañanas
pieles
calendarios

imaginarte

imaginarnos
en que
lugar
del día
uno
puede aunar
sonidos
y
sílabas
de pájaroshombres
dispersarlos
en rincones compartidos
de tantas quimeras
ocultas
en las abstractas geografías
de esos seres
que deambulan 
en silencio
sin sonreir en un instante
al pasajero de la sombra
que a su lado
transita.

Como 
sabernos
nosotros
cada día
que abrimos
nuestros párpados
para decirle
buen día
a éste siglo
que nos
habita.

Osvaldo Risso Perondi

 

 

Desde el nacimiento

un día

salimos a rondar

los días

de la supervivencia,

y las rutinas

comenzaron a acecharnos

con sus cuantosoles

y pájaros.

Desde aquel punto inerte

que dejamos,

nos supimos criaturas

divagamundas

extrañas

con voces desnudas

y perplejas

de sueños e ideas.

Éramos

tan solos

esencia surgida

de la Nada.

Entonces

nos dimos cuenta

que todo nos pertenecía.

y nos hartamos

hasta el cansancio

de la poesía eventual

que la Vida

nos ofrecía.

Y dejamos

de sabernos silencio,

y redimimos

de una vez por todas

el grito oculto

cruxificado

por escasos siglos

en el trasfondo maternal

del Tiempo

 

…ya

sobre la faz de la Tierra

volvimos a crecer,

             y a creer

               que éramos

                            poetas

 

(del libro: "Los Naufragantes del Silencio")

Osvaldo Risso Perondi. Naciò en Huinca Renancò (Còrdoba). Premio "Cacique Sitòn 2011", otorgado por Amèrica Madre (AMA), Instituciòn Cultural Internaciònal, con sede

Central en Santa Marìa de Punilla (Còrdoba), por su valioso aporte a la literatura y compromiso con los ideales americanos. Editor de la revista literaria Mapuche. Participa en diversos encuentros de escritores. Fue publicado en antologías y revistas literarias impresas y virtuales. Representante de Amèrica Madre (AMA) en su ciudad.

Publicò: "Los Cantos Compartidos", "Hasta que el Sol Nos Aguante" "Hombresol. "Los Naufragantes del Silencio"

Contacto: osvaldorisso12@yahoo.com.ar

 

 

 

Poemas de Juany Rojas Castro

Poemas de Juany Rojas Castro

Del libro "espejismos en las pampa", (2007)

.<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.

        ESPEJISMOS

Húmedo en mi cara el viento salobre

susurra algunas voces

remotos espejismos en mi oído

No sé qué hace el canto de un gallo

en esta mortandad

en este salitre que carcome

Será que escapó de mi infancia

o que ahora yo anido en páramos irreales.

 

Quizás ambos sólo seamos

sueños sobrepuestos

dibujos

sobre sal

.<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.

 

      CASAS OBRERAS

De cáscaras iguales

amarilleando en las juntura fraterna

tan ordenadas

de a diez

 

Yo sé que tenían pechos

que sin tregua amamantaron

la tierra seca en brazos del tornado

el firme tejido que unió a la familia

la sábana de niebla que protegió los sueños

De los alambres en los patios

blanca y tibia leche

escurriendo

silenciosa

hasta mi boca niña

 

Casi sin estatura

apenas con dos habitaciones

algunas con tres

Enrejados los ojos

enrejados para guardar

las estampas de los santos

el olor de los domingos

 

Y ahora solas

con chales de cal arrebozadas

sus corazones cargan un llanto

un llanto de calaminas en mi pecho

       

         JUANY ROJAS CASTRO

                 CHILE

 

Poema de Norma Padra

Poema de Norma Padra

POEMA DE NORMA PADRA

Alumbra con suaves pinceladas

el bosque donde conversan

                  los arroyos,

dormitan los murciélagos.

                 Para estremecer

a los buscadores de infinito

iluminando la historia

                con su lámpara.

 

        Norma Padra

Rosa Lía Cuello

Rosa Lía Cuello

Segundo Premio en "Certamen Gloria Malinskas" (San Juan-2016)

Rosa Lía Cuello

 

 

Filosofía para gatos

 

 Mientras espero que Juan venga a buscarme, y como me arreglé temprano, cosa inusual en mí, me pongo a hojear un apunte que estoy leyendo para un curso. Dice que con el pensamiento se puede llegar a lo que es la verdad e ignorar los sentimientos, que a los humanos parecen regirnos. Siempre estamos pensando en hacer cosas por los otros, ya sea por lástima, por interés, por envidia, por creer nomás, por ese sentimiento absurdo que nos domina de estar en todo y de solucionarle la vida a los demás.

En realidad lo que dice es sobre ignorar los sentidos, en la medida que la razón no indique que son verdaderos. Y agrega que "Es necesario decir y pensar que el ser es y el no ser no es".

Ahí es cuando uno comienza a preguntarse que es El Ser y tiene que correr aunque sea hasta un diccionario por que no entendimos nada de lo que dijo la profesora, que parecía más trabucada que nosotros. También este buen señor afirma que "el ser es uno, inmutable, inmóvil, indivisible e intemporal". Más de uno podrá preguntarse que clase de loca soy. Eso no viene al caso…

En este momento, me quedo pensando en Parménides. No el filósofo sobre el cual estoy leyendo sino en mi gato que se llamaba igual. Era el vago más ronroneador del barrio. Atigrado y de color naranja. Dicen que de cada millón de gatos naranjas nace una sola hembra. ¿Y adivinen donde vivía? En la casa de al lado.

Está bien, mi Parménides no era un ser en el sentido que refiere el cuadernillo, era un gato, mi gato, pero se hacía entender.

Desde chiquito le gustó dormir cerca de la ventana, en el piso, sobre un almohadón verde. No hubo forma de cambiarlo de lugar, si lo poníamos en otro sitio se las ingeniaba para regresar. Hasta que mi madre un día dijo que era imposible hacerle entender y lo dejó. Sucedía que desde allí vigilaba a la vecina que se la pasaba subida al árbol, y cuando cruzaba algún otro felino por esos lugares ella sólo miraba para la ventana y allá salía mi Parménides como si lo llamaran de urgencia, dispuesto a luchar para defender a su amada.

Ella "inmutable" veía desarrollarse la contienda, cuando el intruso lograba escapar, bajaba y se reunía con él. Los ojos le brillaban y juro que muchas veces la vi sonreir seductoramente, si los sentidos se disfrazan, yo pido perdón. Fui engañada por ellos y por esa Gatúbela de jardín, que mordía a mi gato en el cuello y él se quedaba muy orondo, como si le gustara.

Mi hermoso y relleno mamífero, se ponía cada día más flaco. Perdió el hambre y juraría que estaba ojeroso, pero fiel. A veces me miraba queriendo contarme algo, o me lo contaba, pero yo no supe entenderlo.

Una tarde, lo vi salir despacito, no digo arrastrándose, pero casi, y cruzar el cerco con dificultad. Esa noche no volvió a dormir y la vecina tampoco.

A lo largo de tres días recorrimos casi todos los lugares del barrio. Los bomberos no me hicieron caso, la policía no tomó mi denuncia, ni la de la vecina, casi nos mandan a la guardia psiquiátrica.

Hasta que un viernes, en medio de la noche pude verlo al lado de la cama, hablaba, y me dijo que buscara entre los yuyos del patio de un caserón abandonado. Salí sin decir nada, con una linterna bien grande.

Me dirigí al fondo de la casa que conocía, por que cuando niños todos jugábamos ahí. Mi Parménides iba delante de mí, casi transparente de tan flaco. Alumbré cerca de un tronco que había y me paralizé, quedé "inmóvil", lo que vi me lleno de miedo.

Ella, tan anaranjada y peluda, estaba inclinada sobre mi hermosa mascota, y al ver la luz levantó la cabeza. Su nariz, antes rosada ahora estaba roja como su boca con la sangre de mi félido que le caía por los colmillos pequeños y filosos, pero efectivos.

En ese momento, recordé aquella vieja leyenda japonesa que contaba el tintorero, sobre una gata vampiro que mataba a sus enamorados. Y me di cuenta de que el gato que me acompañaba, se acercaba al lugar y se iba incrustando lentamente sobre el cadáver hasta fusionarse en él. Ahí supe que el objeto de mi cariño sería "indivisible" para siempre. Presa de un ataque de furia y desconsuelo agarré a la gata maldita y la revoleé por sobre el tapial.

Después tomé a mi Parménides que ya no respiraba y lo lleve a casa. Cuando amaneció lo enterré en el jardín, segura que nuestro cariño se había convertido en "intemporal"….

 

Nunca sacamos el almohadón verde de abajo de la ventana. Piensen lo que quieran, pero mientras recojo mi cartera, por que escuché la bocina del auto de Juan, lo veo pasar y ubicarse en su lugar favorito…

 

Rosa Lía Cuello

20/11/09

 

 

 

Oreste Abiatte

Oreste Abiatte

   MELANCOLÍA

Ojos dulces

los tuyos

y tristes;

con una tristeza

resignada

de pájaro herido;

con esa melancolía

crepuscular

de los atardeceres,

que sabe

a lejuras y ausencias.

Ojos dulces

los tuyos

y tristes.

             ORESTE ABIATTE

 

Fuente: Oreste Abiatte

Título: SIEMBRA DE VOCES - POEMAS

1994, Oreste Abiatte

Santo Tomé

Impreso en IDEOGRAF EN JULIO DE 1994

Argentina

-<-<-<-<-<-<--<-<-<-

 

Edita Gaite

Edita Gaite

(foto sacada de internet)

 

        Vivir

Aunque se arrugue mi piel, y tenga canas

y el puente de la vida este cruzando

sigo aprendiendo en el mundo, sigo dando

mi corazón no duerme, ni mis ansias

 

Lo que se ve de afuera es mucho o nada

mi espíritu es el joven que está al mando

las ganas de ayudar, seguir andando

lo importante es lo simple que no cambia

 

Amanece por mí, y esa alborada

un nuevo comenzar me va marcando

hay puertas por abrir, hay esperando

montones de ilusiones embarcadas

 

No dejaré de hacer, nunca se acaba

la vida, mientras siga yo avanzando

aunque mi fuerza de andar esté menguando

al camino lo ayudo con el alma

 

La vida es un gran Don, es tan preciada

es el regalo de Aquel, que está añorando

que siga en el amor, que siga dando

hasta que el tiempo de Dios, corte mis alas.

               Edita Gaite

 

 

 

Breves

Breves

La verdadera amistad es como la fosforecencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido.- RABINDRANATH TAGORE

 

No te nombro; pero estás en mí como la música en la garganta del ruiseñor aunque no esté cantando.- DULCE MARÍA LOYNAZ

 

Los niños deben tener una infancia maravillosa. No se debe dar demasiada responsabilidad.- MARÍA CALLAS

 

Al amor lo pintan ciego y con alas. Ciego para no ver los obstáculos y con alas para salvarlo.- JACINTO BENAVENTE

 

Mucho antes de sentir que escribía yo ya era, creo, un buen lector y hasta diría, un muy buen lector.- ABELARDO CASTILLO

 

 

 

deliteraturayalgomas

deliteraturayalgomas

 

 

              DE LITERATURA Y ALGO MÁS

 

Buen mes de setiembre.

Gracias a quienes abrieron la revista y entraron; van a encontrar material para disfrutar.

Este mes le damos la bienvenida a Osvaldo Risso Perondi, de Huinca Renancó

Edita Gaite entra con su alegría de vivir.

Podemos leer un cuento premiado, de la autora cañadense Rosa Lía Cuello.

Norma Padra, qué decir, su revista Papirolas nunca desilusionó y Normy, con su calidad de siempre accede a colaborar con poema e imagen.

Si digo Juany Rojas Castro no tengo que agregar más, la chilena también sedujo a Argentina.

Y yo, afortunadamente, tengo dos puntales: Lily Chávez y Raúl Astorga.

Un abrazo

             Betty

contacto: betty.badaui@gmail.com

-<-<-<-<-<-<-<-<-<-<-<-<-<-<-<-<-<-<-<-<-

Cuidemos el planeta, niños y jóvenes nos miran, no los desilusionemos; gracias

Teresa Vaccaro

Teresa Vaccaro

    HUMANO

"aún sabiendo que adentro he comenzado a ser

árbol" María Granata

 

Aún sabiendo que soy corteza y coraza,

madriguera y abrigo,

mi memoria se reconoce

en el sigilo del tigre

 

Aún sabiendo

alguna vez mudaré de la intemperie,

de la envidia del fuego.

 

Alguna vez seré digno

del mejor asombro

y mi madera, ofrenda,

reconstruirá el bosque.

 

     TERESA VACCARO

 

Rolando Revagliatti

Rolando Revagliatti

Poema de Rolando Revagliatti

 

 

 

 

         Rumbo a la plaza

 

 

—¿Qué quieren matar con tantos crímenes, mami?—

preguntó el niño, mientras caminaban

Y la mami, sin detener la marcha, lo miró a su hijito

—¿Qué quieren, con tantos crímenes

los hombres, matar, mami?—

insistió

Y la mujer intuyó que aunque adorable

el monstruito sospechaba respuestas

—Hay algo que matando no logran

sin embargo, matar, ¿no, mami?—

La madre se detuvo

y sonrió

y lo besó

y lo besó

y lo acalló.

 

*

ROLANDO REVAGLIATTI

Raúl Astorga

Raúl Astorga

 

-Aquel autor nórdico-

Le tomó las manos con infinita ternura. Era el único que le llamaba Flor, por Florencia. Y ella se sentía diferente cuando estaba con él, por diversas razones, entre las cuales estaba el hecho de escuchar su nombre abreviado.

-Leí todo el libro de cuentos que me prestaste.

-Es buenísimo. Mi tío lo tenía en su biblioteca desde siempre.

-Tomé nota del autor, por si me cruzo en el camino con otro de sus libros. Lüar Nömar. ¿Es nórdico?

-No lo sé. Es una pena que la edición no contenga sus datos.

Flor levantó el pocillo sin dejar de mirar los ojos de su pareja. En su rostro se reflejaba la alegría del encuentro, como si la hubiera sacado de una rutina siniestra. Él le miró la mano que tenía entre las suyas, las uñas pintadas con suavidad, de un rosa pálido, los dedos finos y pequeños denotaban su fragilidad. Recordó el comentario que una vez le hizo la madre de Flor. Él le había cambiado la vida para siempre.

-El libro es de los años ’70.

-Sí, sí, los cuentos son muy actuales. Los he leído tres o cuatro veces.

-Hay dos que me impactaron particularmente.

Flor se refería a la historia de un hombre, de unos setenta años, ya jubilado de su actividad en una compañía de seguros, apasionado lector que compra best-sellers de veinte años atrás. Va a la hemeroteca de la Biblioteca Pública, busca un diario de aquellas épocas y lee en el suplemento cultural la lista de best-sellers correspondiente, para conocer el primero de la lista. Luego se lanza a una librería de saldos y trata de conseguir ese título. Hasta que en un momento del texto, por azar o por la pericia del autor ¿nórdico?, comienza a buscar una novela que con el tiempo se le hace difícil de obtener. En el último párrafo del cuento, el hombre que compra best-sellers encuentra una reseña de ese título. Trata de un hombre que lee best-sellers de veinte años atrás.

-No creía, Flor, que ése era uno de los cuentos que más te iba a gustar.

-Hay otro que también me encantó.

Ahora Flor hablaba de la historia de un hombre que vive en un callejón habitado por vecinos grises que han perdido sus esperanzas. Un día cualquiera se le enciende la neurona que le tira una idea que le cambia la vida para siempre. El hombre decide escribir un libro de autoayuda que revela una martingala para ganar la lotería. Él mismo lo encuaderna y lo vende en la esquina del callejón que da hacia una avenida muy concurrida. Lo vende sólo a un peso (según la traducción). Busca recaudar lo suficiente para comprarse un arma que le ayude a concretar su suicidio. Y está a punto de lograrlo, hasta que aparecen algunos compradores del libro para agradecerle porque han ganado la lotería. Finalmente, todos los ganadores se reúnen y lo matan de amor festejándole un cumpleaños que nunca tuvo.

-Sí, Flor, ése está buenísimo.

Flor hizo una pausa en la que se contemplaron en silencio. Terminaron de beber los cafés cortados con leche. Flor le recordó que pronto le contaría de su proyecto laboral. Él cumplió su palabra. Le habló del proyecto del puesto, de lo seria que era la propuesta, que iba a generar trabajo para varias personas y, sobre todo, que ya estaba en vías de concretarse. Flor lo tomó con entusiasmo y le deseó la mejor de las suertes.

-¿Y el dinero?

-¿Qué dinero, Flor?

-El dinero para la inversión. ¿De dónde lo vas a sacar?

-Hay un tipo que no conocés, que es gerente de una compañía. Anda con ganas de invertir en un proyecto como éste. Y necesita gente de confianza que trabaje en el lugar. El 2002 está difícil. Seríamos socios. Él pone la guita, nosotros el trabajo.

A Flor le sucedían esos momentos en que preguntaba y preguntaba, y su amor debía estar entrenado para responder y responder.

-Ahora tenés una deuda menos conmigo.

-¿Una deuda menos?

-Me contaste sobre el proyecto laboral. Pero aún no cumpliste con otra promesa.

Él la observaba con preocupación. Aunque no tenía nada que ocultar frente a ella, temía lastimarla con alguna promesa incumplible. Levantó sus cejas como preguntando qué promesa.

-Algún día me vas a llevar a tu barrio, ¿no?

Él sonrió apenas. Le dijo que sí, que pronto la llevaría a conocer su casa. Que todo era cuestión de tiempo para prepararla. Todo el material que iba a encontrar en esa casa, los personajes que caían de visita de imprevisto, y el tiempo que se quedaban podrían dejar perpleja a Flor. Sentía que debía prepararla y se lo dijo. También le preguntó si quería tomar otro cortado con leche. Flor dijo que era suficiente, gracias. Aclaró que quería ir a ayudar a su mamá con el almuerzo. Él llamó a la camarera y con amabilidad le pidió que le cobrara. Pagó con un billete de dos pesos y una moneda de veinticinco centavos que le dejó de propina. Se levantó. Rodeó la mesa y se paró detrás de Flor. Tomó los puños con ambas manos y giró la silla de ruedas hacia la parte despejada de la vereda. Bordearon la plazoleta y, mientras empujaba, pensó que su destino era empujar y empujar. Antes de llegar a la casa, le dijo a Flor: tenemos que conseguir otro libro de aquel autor nórdico.

 

            RAÚL ASTORGA

         .<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.

 

Currículum-

Raúl Astorga

Nació en Rosario, Argentina, en marzo de 1964. Estudió Electrónica en la secundaria y Periodismo en el nivel terciario, carrera en la que logró graduarse. Fue empleado ferroviario, cartero, instalador telefónico, empleado en el rubro del vidrio, y operador telefónico. Mientras trabajó durante muchos años en diferentes empresas, fue desarrollando su formación periodística y literaria. Hoy coordina un taller de narrativa, en Rosario, que ganó una participación, entre otros talleres del país, en el Libro de los Talleres XXX, de 2017, Editorial Dunken. También es autor de relatos, y guiones para videos documentales y de ficción. Dirigió este año el corto de ficción "21 años después" y es co-autor del guión y está rodando, como director, el corto de ficción "El rastro de tu sueño en el camino". Sus relatos son publicados en revistas y antologías de Argentina y otros países. Fue uno de los ganadores del único concurso de cuentos que organizó la revista porteña 13/20. Algunos relatos de su autoría fueron editados en la antología de autores españoles y argentinos "Mercadillo de relatos" en mayo de 2010, en Sevilla, España. Tiene una novela inédita, "Todo es acerca de nosotros". Sus textos se leen con frecuencia, desde el 2013, en el programa de radio de Buenos Aires ""Las noches y los cuentos" (nominado como mejor programa cultural de radio en los Martín Fierro 2015). Se lo puede leer en su blog:

 

www.ficcionesalsur.wordpress.com   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Poema de Norma Padra

Poema de Norma Padra

    POEMA MÍNIMO

 

Invisibles mariposas lejanas

mendigas de libertad

atrapadas

en un sueño de cristal

 

    NORMA PADRA

Para niños: Gabriela Mistral

Para niños: Gabriela Mistral

       TODO ES RONDA

Los astros son ronda de niños

jugando la tierra a espiar...

Los trigos son talles de niñas

jugando a ondular...,a ondular...

 

Los ríos son ronda de niños

jugando a encontrase en el mar...

Las olas son rondas de niñas

jugando la tierra a abrazar...

 

           GABRIELA MISTRAL

Lucía Godoy Alcayaga nació en Vicuña (Chile)

Falleció en Nueva York - (1889-1957 -

PREMIO NOBEL DE LITERATURA EN 1945

Lilí Muñoz

Lilí Muñoz

contracorriente

confundidos

sin antes

sin después

pudimos cosmos

brincor

eternidades

fundimos piernas

un solo bloque

temblazón y torcaza

infinitudes

 

LILI MUÑOZ

 

 

 

Breves

Breves

Amo el fútbol. Lo más importante para mí es la familia, pero sin el fútbol estaría perdido.- ROBERTO FONTANARROSA

 

En sí, la homosexualidad está tan limitada como la heterosexualidad: lo ideal sería ser capaz de amar a una mujer o a un hombre, a cualquier ser humano, sin sentir miedo, inhibación u obligación.- SIMONE DE BEAUVOIR.

 

El miedo a la muerte es la afirmación a la vida.- KATHERINE NEVILLE.

 

Con el oxígeno del aire y el agua que viene del cielo me basta. No tengo motivos de queja.-ESTEBAN LAUREANO MARADONA (1895-1995)

 

Cantar es una forma de escapar. Es otro mundo.-EDITH PIAF

.

deliteraturayalgomas

deliteraturayalgomas

           DE LITERATURA Y ALGO MÁS

Como todos los meses, reunión de palabras, dentro de ellas la esencia de los autores.

Me resulta grato leerlos, entrar en Blogia y compartir con los lectores.

A todos, gracias.

Hasta la próxima

                      Betty Badaui Rosario

colaboradores: Raúl Astorga Rosario

                      Lily Chávez Córdoba

contacto: betty.badaui@gmail.com

.<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.<.

"Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza"

     JEAN- JACQUES ROUSSEAU

   Ginebra, 28 de junio de 1712

   Ermenonville, 2 de julio de 1778

LANDRÚ, el gran humorista, falleció

LANDRÚ, el gran humorista, falleció

Falleció Juan Carlos Colombres - LANDRÚ - el 7 de junio.

En lo personal, llené muchísimas horas de mi vida leyendo sus historietas.

Para la humanidad queda su magnífico y sano legado.

Bienvenida, Mabel Zimmermann

Bienvenida,  Mabel Zimmermann

      COTIDIANO

La tarde apoya su voz

sangrienta y moribunda

en mi espalda que se arquea.

Me prodiga maldiciones,

me amenaza con no poder

olvidar jamás los siglos de

vida que me encadenan a esta

tierra donde también

ella esta encadenada.

----

Los recuerdos se amontonan

en los ojos y en los oídos;

la voz de mi madre

y de mi hijo,

las voces de todos

los que me rozaron apenas

sin dejarme al menos una caricia

y a quienes

no pude acariciar siquiera

y menos aun

retener conmigo.

----

La tarde desolada

maldice mi vientre

y mi inocencia,

me censura

y me expulsa fuera

de la primera madrugada,

ajena al mediodía vital y enfurecido

Me presume cobarde ya

después de tantas valentías vanas.

---

Las dos morimos cada día

después de intentar

en un esfuerzo último y repetido

abarcar el cielo

ser luz

desaparecer las sombras

desquiciar la noche

sin esperanzas de permanencia

con la absoluta certidumbre

de volver a morir

después de cada intento,

para ser sombra

noche

grillo solo

perdido en la inmensidad de una llanura vacía

con la voz sostenida en grito monótono

que nadie entiende.

----

La tarde me aprieta la garganta

con sus rayos agónicos

vomita sortilegios

para que no volvamos

a nacer mañana

para

de una vez por todas

no vernos más.

      MABEL ZIMMERMANN

               RAFAELA