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Raquel Teppich

Raquel Teppich

 

SUBMUNDO

 

Inercia generalizada,

cenicero asfixiante,

ginebra aromando

la buhardilla.

Agredís tu cuerpo

a cada instante

con tus fracasos.

Penas ciñen

tu mente

extraviada,

laberintos

sin salidas.

Olvido,

ostracismo,

obstruyen

tu existencia.

Cobardía

hasta la eternidad

 

© Kellypocharaquel

 

Bienvenido, Darío Falconi

Bienvenido, Darío Falconi

 

Darío Falconi: (1979) Nació en Río Tercero. Vive en Villa María ( Córdoba). Coordinador de páginas culturales de "El Diario del Centro del país". Periodista, editor responsable de "El mensú" ediciones. Publicó "De carne y barro"( 2010). Coordina el blog "Tinta de poetas".

 

       CINÉFILA

 

Querías un amor de película,

sin escollos ni tristezas.

Perfecto mundo

donde todo se salva

o corrige en la próxima escena.

 

Acorralada por desesperanzas,

cambiaste lo poco que tenías:

lo ordinario por lo mágico.

 

Tuviste tu amor de película,

te duró

        un par de horas.

 

*****

 

      BÚSQUEDA

 

Me preguntás:

¿Por qué me acuesto sobre el piso?

 

Porque espero encontrar ahí

el amor,

que alguna vez durmió entre nosotros,

sintiéndose seguro

como el más pequeño

     de nuestros niños.

 

   " De barro y carne"

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Material enviado por Susana Zazzetti:  gracias, Susana ; gracias, Darío

Susana Zazzetti

Susana Zazzetti


Poemas de Susana Zazzetti

es antiguo el dolor.

las ausencias
cavan fosas
los domingos.

patean

cementerios.

*****

hago un paso al costado.

un giro en la mañana.

cierro cuentas.

me falta lo que dí.

lo que no vuelve.

(De: "el hilo que sostiene")

*****

............................................................................................................................



 

Bienvenida, Luján Fraix

Bienvenida, Luján Fraix

 

 

     TEMBLOR DE BADAJOS

Deslizan el rosario sus manos de alabastro

con atávico porte de núbil abadesa

disimula la alforja, la cruz que la embelesa,

el cielo sobre el quino es signo de su rastro.

 

Enhebra ese coloquio su pálida figura,

breviario entre las manos, gozoso sacramento,

la ojiva es el retrato del místico momento...

¿Se entrega a los milagros, esclava y sin fisura?.

 

El prelado recoge las hostias y redomas

ya sabe que es doncella, conversa ante ese sino,

la patena esmaltada reluce cual platino

y un hálito de lirios invade los aromas.

   LUJÁN FRAIX

Reside en Carcarañá

   Argentina

 

Para niños: María del Carmen Reyes

Para niños: María del Carmen Reyes

 

                  A Mariana, por su transparencia de lluvia 

                       inaugurando nuestro verano

 

 

  AMOR PELIGROSO

A lo lejos se la ve

porque está en puntas de pie.

 

Con su cabeza amarilla

la margarita sencilla,

sin hacer ningún alarde,

continúa aunque es muy tarde.

 

Ensaya coreografías

desde hace ya varios días.

 

Parada muy elegante

mueve el tallo hacia adelante.

 

Luego se inclina hacia atrás

y gira y gira al compás.

 

Un admirador curioso

le pregunta muy ansioso:

-¿Me quiere poquito o mucho?

-Cuando bailo nada escucho-

responde disimulada.

¡No quiere quedar pelada!

 

Fuente: BRUJERÍAS todos los días

Autora: María del Carmen Reyes

Editorial Fundación Ross -Rosario,2006

Ilustraciones: Marcela Giordano

( Poema presentado: pág. 38.Foto: pág.6. Dedicatoria: pág. 7)

Noticias: Delfina Acosta

Noticias:  Delfina Acosta

 

Subject: CELEBRACION DE LA VIDA

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/celebracion-de-la-vida-404120.html

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Jorge Isaías

Jorge Isaías

 

¿Cómo se llamaban

esas

clavelinas

que sembraba

mi madre?

Las había blancas

violetas

rosadas

y muy rojas.

¿Adónde fueron

a disecar

sus pétalos

suaves

sus hojitas

pecioladas

y en qué lugar

escondieron

ese perfume

que aspiró

mi infancia?

 

ºººººººººººººººº

 

Y aquellas florcitas

que mi madre

llamaba

"boca de conejo"

Puedo jurar

que las tuve

entre mis dedos

breves de entonces

y el nombre

le venía

como un guante

de medida.

No las he vuelto

a ver

ni a pensar en ellas

en todo este largo

adormecido tiempo

en que no supe de mí

como si hubiese

estado en un cono de sombras

y otro de llovizna.

      ºººººººººººººº

Fuente:  Lluvia de marzo

Autor:  Jorge Isaías

Prólogo: Graciela Cariello

Foto del autor:  Luciana Isaías

Colección de Poesía

Í  C  O  N  O

Editorial CIUDAD GÓTICA, 2012

Rosario

(Los poemas presentados pertenecen a las páginas 104 y 105)

 

        ºººººººººººººººº

Finalizo esta página agradeciendo a Jorge Isaías este libro que leí en su totalidad sin decaer mi entusiasmo; se goza la naturaleza en cada poema y disfruté como lectora cada tramo que llega con “una dulzura que hace aguas en el esplendor de una pena”.

Es un placer, Jorge Isaías, tener este libro en mi biblioteca, o en mi cartera para volver a leerlo en la mesa de un bar.

   Betty Badaui

(Entre comillas verso extraído del libro)

 

Breves

Breves

 

El alma sostiene al cuerpo y en determinados momentos lo levanta.  Es la única ave que sostiene la jaula.-

        VÍCTOR HUGO

 

Es tan difícil fijar ideas claras en un alma agitada por la ansiedad, como escribir bien sobre un papel en movimiento.-

        LOCKE

 

Si soy honesta debo decir que todavía leo cuentos de hadas y son los que más me gustan.-

        AUDREY HEPBURN

 

La esperanza es el sueño del hombre despierto.-

        ARISTÓTELES

 

*Sólo por curiosidad,/ a veces me quedo espiando/ lo que hace la tristeza/ cuando cree estar sola...  

        JORGE LUIS ESTRELLA * ( fragmento del poema LA TRISTEZA)

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    EL TÉ

 

Preparo el té

perfumo la hora del té

infusión de afectos

de hierbas

eternizadas

en la cotidiana precariedad.

    JUANY ROJAS

  Santiago de Chile

 

   

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     DE LITERATURA Y ALGO MÁS…

  Juany Rojas perfuma hasta los poemas con sus palabras, es una delicia comenzar esta página con su poesía, por eso la elegí.

   Como todos los meses disfruto los trabajos de los autores que publico, así también el entusiasmo que los lectores manifiestan enviando emails o dejando comentarios directamente a los creadores.

   Me siento segura porque Lily Chavez y Raúl Astorga son receptivos y empujan el blog con sus lecturas y comentarios. Asi también publicitan desde sus audiciones radiales, que cuentan con oyentes que los siguen con verdadero entusiasmo

   Trabajar de esta manera es sencillo.

   Desde Rosario, mi ciudad, va el abrazo general.

                        

                          BETTY BADAUI

Colaboradores:           RAÚL ASTORGA, Rosario

                          LILY CHÁVEZ,  Córdoba

 

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Recibimos prosas breves y poemas para su publicación, en letra tamaño 12, archivo word. Pueden enviar sus fotos en un peso no mayor de 40kb, al siguiente contacto:   betty.badaui@gmail.com

Gracias por participar.

 

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CUIDEMOS EL PLANETA

 

 

 

Betty Badaui

Betty Badaui

  

Cuando hallé mi propio silencio encontré tu voz.-

            betty badaui

El adiós a Carlos Loiseau

El adiós a Carlos Loiseau

  

Con tinta, con papelitos, con sonrisas...

Y con dolor también.

Así te despedimos,  Caloi

Poemas: Gustavo Tisocco

Poemas:  Gustavo Tisocco

      SOY MORTAL

 

Me nutro de la caricia

que nace de océanos impetuosos.

Me construyo desde las tonadas

que esbozan mis valles.

Soy mezquita de un tiempo de cadencias,

eterno epitafio que nadie recuerda.

 

Soy mortal,

he visto en mis ojos una lágrima.

 

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Inertes

las sábanas

cubren

terremotos.

Entre ellos

no hay abismos.

Después de los gemidos

el silencio

parece inmenso

 

    GUSTAVO TISOCCO

Poemas: Lilí Muñoz

Poemas:  Lilí Muñoz

Árbol polvo de luz

 

Reverbero de grises y  esmeralda

atardecer sauzal entre alamares

ribera en Patagonia

en raíces de sur

está creciendo

árbol del norte

aquí

azul y polvo

menuco

rizoma de los mares

un otro árbol

nadie lo ha mirado

ni ve

solo yo

nosotros

fugaz nidal

tus ojos

refugios pendulares

árbol de luz el árbol

esfumó

transmutó en nieblas y ranura

caudal huecuvu

demoró en el desierto

vos y yo

hambre de azahares

encintrados

sorbimos la derrota.

 

      000

 

Árbol de ojos umbríos

 

 

La seda de tus hojas

ennovió entre  lunarios

lluvia risa de mayo

azuleador temprano

correntoso en la sed

y los albores.

 

 

En el país durmiente

árbol de ojos umbríos

mecen quietas riberas

espinilla la sombra

y es tu palabra apenas la que cruje de sol.

 

 

Si acaso nos hallamos

des/templarios  des/tiempos

¿intentaremos ambos hasta  agostar el mar?

  Lilí Muñoz.  Ciudad de Neuquén.

 

 

 

Haikus: María del Carmen Reyes

Haikus:  María del Carmen Reyes

Sombra y vigilia.

Centinela en la noche,

un búho mira.

 

   000

Rito estival.

Un grillo desvelado

sorbe la noche.

 

   000

 

 A cielo abierto

 huérfana de paisaje.

Nada es eterno.

 

   000

Amanecer.

Un pálido milagro

la flor del lirio.

 

   000

Vítreo rumor.

Me regresa a la infancia

la voz del río.

 

   000

A la intemperie.

Despojada de azul

y sin estrellas...

 

   000

No son vivencias

son aquellas imágenes

que hoy regresan.

 

   000

Sonido extraño

el eco de tu voz

en otro espacio.

 

   000

A pleno sol.

Esta tarde, tus huellas,

ensombrecidas.

 

   000

                            a mi mamá

                               Jazmín

 

Blanco silencio.

Inaugura el jardín

un ángel nuevo.

 

   MARÍA DEL CARMEN REYES

       Rosario - Argentina

 

Fuente:   A CIELO ABIERTO,   libro que presenta cincuenta haikus, he transcrito diez sin seguir lineamiento alguno ni preferencias emotivas ya que la totalidad del libro me atrae por igual y se pueden interpretar independientemente a cada uno de ellos; aunque debo aclarar que algunas frases y títulos nos acercan más al pensamiento de la autora.-

 

Edición Artes Gráficas Villarruel, año 2002, Rosario.

 

 

 

 

Relato: Raúl Astorga

Relato:  Raúl Astorga

-Caminar y dormir:     

Sabía que la tarde era como esos programas malos de televisión, volvería, indefectiblemente, al día siguiente. Mientras tanto, Andrés, sabía que su divorcio lo llevaría a una rutina que tenía que ver con lavarse la ropa al llegar del trabajo y prepararse algún sánguche que alimentara de verdad o pareciera que alimentara de verdad. Tomate, mayonesa, algún bife a la plancha, un vasito de vino tinto barato y el silencio nocturno. Andrés sabía que la noche tenía su propia música que venía de instrumentos tan rústicos como el colectivo, el camión de la basura, las motos de adolescentes sin rumbo ni destino cierto. Entonces, intentaba corregir la anticadencia de algunos acordes encendiendo la radio para escucharla hasta quedarse dormido. De lunes a viernes, se dormía más temprano, pero los viernes y los sábados se quedaba hasta las cuatro o las cinco. Hacía tres semanas que cuando ya creía que había alcanzado el preciso instante de dormirse, se levantaba sobresaltado por un sueño que, si bien no era recurrente, sí lo era la persona con la que soñaba. Andrés sabía que esos sueños le impedían desempeñarse en el trabajo con la exactitud que requería su oficio. Trabajaba en un taller de costura, donde la mayor parte de las empleadas eran mujeres mayores en edad de jubilarse que cosían pantalones de trabajo. Andrés enhebraba las agujas de las máquinas, y recibía las más enérgicas protestas de las costureras cuando, por las horas de sueño perdidas, no embocaba el hilo en el ojo indicado. Él se defendía recordándole a ellas que cobraban su magro salario en negro y que eso era más grave que el hecho de que se demorara un par de minutos, o cinco minutos, o veinte, a veces, intentando denodadamente enhebrar la aguja respectiva. Andrés sabía que era inútil explicar que no era fácil soñar con Amanda Peet, quien se presentaba en distintas circunstancias, a veces como promotora de una pre-paga, a veces como vendedora en una heladería, a veces como una bruja malvada que le leía cartas oscuras que le vaticinaban un futuro para nada venturoso. Lo cierto es que una vez que Andrés se despertaba, encendía la radio y no se podía dormir más. Además, de nada servía explicarle a sus compañeras de trabajo quién era Amanda Peet, que había sido la novia de Seinfeld, que hizo un papel pequeñísimo en aquella película donde actuaban Michelle Pfeiffer y George Clooney, y que en los sueños le hablaba en un castellano doblado en un estudio con óptimo equipo de sonido.     Aquel sábado decidió no salir, aunque había recibido propuestas diversas de amigas que deseaban sacarlo del pozo que le había excavado el divorcio reciente. Se puso a escuchar la 8, un programa donde los conductores discutían acerca de Cole Porter y de Dizzy Gillespie, otro hablaba de Grace Kelly en manos de Hitchcock, otro hacía referencia al art decó en Rosario, y una oyente de allende el Paraná solicitaba la presencia de un ignoto escriba que, parece, viene a leer sus cuentos de tanto en tanto. Andrés se reía de los resultados didácticos de la discusión, mientras entibiaba, para combatir su gastritits,  una taza de leche a la que agregaba dos cucharaditas colmadas de Toddy. Estaba en eso, disfrutando como nunca de esa música, cuando alguien le golpeó la puerta. Un frío le recorrió la espalda, aunque de inmediato, se entusiasmó pensando que podía ser Peny, la artesana que conoció en la peatonal Córdoba una mañana de huelga de inspectores municipales, y que, de vez en cuando venía a dormir con él porque no soportaba los ronquidos de su padre, un jubilado tabacalero que tenía los pulmones destrozados. Apagó la cocina y caminó hacia la puerta. Abrió el postigo y se encontró con el rostro amigable de un hombre que se quitó el harapiento sombrero que llevaba, para saludarlo. Hola, amigo, le dijo, no es mi intención molestarlo a estas horas, pero escuché su radio, justo cuando me disponía a recostarme junto a su ventana. Ajá, dijo Andrés, que no tenía palabras para ese momento. Reconocí algo de Porter, y no pude evitar, ejem, ¿podría pasar a escuchar? En realidad, yo escucho siempre el programa pero hace unos días un tipo que doblaba con su Audi por Avellaneda, lo hizo tan cerrado y distraído, hablando por su celular, que me asustó, se me cayó la radio y le pasó por encima. Desde ese momento, vivo sin información, sin música, ni nada, y créame que es peor que no comer varios días. Andrés miró hacia el cielo, le pareció que estaba plomizo, midió que después de su divorcio en que ella le llevó todo menos la radio, qué podía llevarle el tipo éste, y lo invitó a pasar.    Andrés le dijo que le parecía extraño que un hombre como él gustara de esa música, de la radio en general y de la información. No sea prejuicioso mi amigo, dijo el hombre que se presentó como Horacio, yo también tuve mundo. Estuve en Perú, en México, en Finlandia y en Nueva York, canté boleros y toqué el saxo hasta que una mujer me quitó todo y desde entonces ando en la calle durmiendo en cualquier parte y despierto soñando con la negra Bozán. Una vez que aparece en mi sueño la negra Bozán, puede pasar de todo hasta que me despierto y camino, porque mi vida se divide en caminar y dormir, y escuchar este programa en la madrugada del domingo. Usted me salvó la noche, si me deja escuchar el programa, le canto “La distancia”. Andrés lo miró y le preguntó qué quería tomar, mientras bajaba una taza blanca de la alacena. Algún mate cocido, dijo Horacio. Andrés puso la pava con agua, escogió un saquito de una lata herrumbrosa que había en un rincón de la alacena. Esperó el primer hervor, muy atentamente porque la pava no poseía silbador. Cuando estaban sentados, esperando, escuchando jazz, como dos personajes de una rayuela del nuevo siglo, se miraron a los ojos. Usted tiene una mirada triste, dijo el recién llegado. Andrés suspiró hondamente y dijo que, tal vez, la causa era la situación de su equipo de fútbol en la tabla de posiciones. No hubo más preguntas, sólo un instante de silencio que fue roto por Horacio cuando dijo: ¿si llamamos para ver si podemos ganar el libro? Tengo el teléfono inhibido. Me pueden llamar, pero yo no. Una pena, hace rato que quiero leer ese libro. Probaron sendos sorbos de sus tazas, mientras el conductor le preguntaba al operador si había mensajes grabados.  Sí, los había: ...Andrés, si estás escuchando, soy Peny, necesito verte, mañana voy para tu casa, muy bueno el programa, anótenme para el libro, por favor. Andrés sonrió.    La mañana siguiente fue distinta a la de los últimos días. Cuando Andrés se levantó, a eso de las once, salió del baño secándose la cara, caminó por el comedor pensando en Amanda Peet hasta que se sobresaltó cuando se tropezó con el pie de Horacio que caía en pendiente desde el sofá. Lo despertó y escuchó una voz adormilada que dijo: ¿ya pusiste el fuego para el asado?       

Raúl Astorga 

 

Delfina Acosta

Delfina Acosta

 

EL BOSQUE DE LA VIDA

Busqué la guía de los hombres. Fui

por el carril del mundo pero igual

salieron a mi encuentro fogonazos

y lámparas portadas por personas

que erraron el camino y me pedían

la dirección exacta de la Cruz del Sur.

 

Volviéronse en mi contra las señales.

 

Las puertas que buscaba se ausentaron.

 

Y enfermas de silencio las aldabas

no respondían nunca a mis urgencias.

 

Pero las garzas me indicaron tibias

pisadas en las playas y los búhos

caída ya la noche con chistidos

 al bosque de la vida me llevaron.

 

Allí sentí el aliento del lucero.

 

Y el beso de una estrella abrió mi boca.

                DELFINA ACOSTA

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Vicente Aleixandre

Vicente Aleixandre

      ADOLESCENCIA

 

Vinieras y te fueras dulcemente,

      de otro camino

    a otro camino. Verte,

   y ya otra vez no verte.

Pasar por un puente a otro puente.

      -El pie breve,

    la luz vencida alegre-.

 

Muchacho que sería yo mirando

   aguas abajo la corriente,

     y en el espejo tu pasaje

      fluir, desvanecerse.

 

 

      VICENTE ALEIXANDRE

  Sevilla, 26 de abril de 1898

Madrid, 13 de diciembre de 1984

Breves

Breves

Ríe, y el mundo reirá contigo; llora, y llorarás solo.-

     ELLA WILCOX

 

Corriendo en pos del placer se tropieza con el dolor.-

     MONTESQUIEU

 

Nos encontramos en una corriente donde debemos remontar la marea. La tristeza también es una ola.-

     RAINER MARÍA RILKE

 

Nadie se nos montará encima si no doblamos la espalda.-

     MARTÍN LUTHER KING

 

“Mi mayor reto diario es aprender a disfrutar de las largas horas de mi duro trabajo”.-

     WHITNEY HOUSTON

 

 

deliteraturayalgomas

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Cierta vez le preguntaron a BILAC (poeta brasileño): "Por qué vosotros fundasteis un club (la Academia Brasileña de Letras) y pasaron a llamarse inmortales? ¿Qué arrogancia es esa?".  BILAC, que adoraba ironías, le dijo una respuesta que me pareció muy adecuada:  "No es arrogancia, no, somos inmortales porque no tenemos donde caer muertos".

                      ANTONIO CALLADO

                    BRASIL  -  1917/1997

 

 

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            DE LITERATURA Y ALGO MAS

   OLAVO BILAC fue un poeta brasilero (1865-1918) fundador de “la Academia Brasilera de Letras” y autor de la letra del “Himno a la Bandera Nacional” de Brasil.

   Como orador público se destacó por sus respuestas rápidas e ingeniosas.

   Transcribí la anécdota que sobre BILAC cuenta el periodista y escritor ANTONIO CALLADO para recordarlos  antes de agradecer a quienes han participado en este sitio.

   Feliz Día del Trabajador.-

 

                          BETTY BADAUI

 

Colaboradores:      RAÚL ASTORGA,  Rosario

                  LILY CHÁVEZ,    Córdoba

 

Recibimos poemas y prosas breves en letra Arial, tamaño 12, al siguiente contacto:

    betty.badaui@gmail.com

 

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El Planeta es de todos, compartamos la obligación moral de no dañarlo para disfrutarlo mejor.

 

 

DÍA DE LA TIERRA

DÍA DE LA TIERRA

Hoy 22 de abril se celebra  EL DÍA DE LA TIERRA.

Hoy y siempre reflexionemos y agradezcamos.  Tratemos cada uno de contribuir para no maltratar el bien mayor.

Desde el elemento mínimo de cada día, hasta los más grandiosos la tienen a Ella.

Apoyemos a las Organizaciones Nacionales e Internacionales en su tarea por la preservación de nuestro Planeta.

Y disfrutémoslo.