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La mujer en la poesía

La mujer en la poesía

 

TRÁNSITO

“Mi corazón no pide piedad

se dispone a partir”

H. L. Quintana.

 

          Partiré

  suelta en transiciones

para atenuar los rituales

  el final de la carrera

    Partiré en el sigilo

    abriéndome paso

por entre las ventanas

que esperan decisiones

   Soltaré mi libro

      de repente

cerradura abierta en los ojos

ajedrez renuente a la fuga

          Partiré

como una fábula bien urdida

  en la galera del mago

 deslizándome hacia arriba

   enrollando mis páginas

    encogida dentro

         Me iré

  toda repartida

    en el canto

ELISA DEJISTANI

 

ANDAMIOS

Por los andamios de la vida

se deslizan los gritos

que aún no nacieron

a la búsqueda de palabras

que crucen abismos

(se parecen a gigantes

que atajan espantos)

Por los andamios de la vida

circulan las memorias

que ofician de puente

entre el amor y la muerte

buscando la orilla de las sombras

para engendrar versos

que nos salven del olvido.

ROSA LÍA CUELLO

 

¿CÓMO ATRAPAR UNA MARIPOSA IMAGINARIA?

“Este mundo, teatro del orgullo y del terror,

está lleno de desdichados que hablan de

felicidad"

           VOLTAIRE

En este albor de mármol

y heridas melodías,

una ilusión desdibujada

se perfila en el pentagrama

de una felicidad inventada.

Estoy envuelta… en lluvias y brumas,

neblivelada… en medio del caos.

Inmersa en un abismo oscuro,

con claras visiones.

Con las manos juntas

y los ojos hacia arriba.

 

¿Cómo atrapar

una mariposa imaginaria?

 

Existen perfiles

de miedos y alelíes.

En este albor de mármol

el alma se fuga,

y la agotada sonata

una y otra vez escupe silencios,

funeral de viaje virgen, individual.

Y queda flotando: la vida…

con irónica persistencia

ANAHÍ DUZEVICH BEZOZ

Cañada de Gómez

El hombre en la poesía

El hombre en la poesía

 

CONTIGO


¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.

¿Mi gente?
Mi gente eres tú.

El destierro y la muerte
para mi están adonde
no estés tú.

¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es, si no eres tú?

LUIS CERNUDA

SEVILLA

1902-1963

 

     SOMOS

como las flores

encantando a las mariposas en sus pistilos infinitos

así convocamos al amor

alcanzamos la cima sin rozar la nieve nubes

desde allí

lloramos como la lluvia en el rostro de intemperie

reímos en la comisura abierta del desvarío

vibrando en los labios ante la inminencia de su arrojo

fuimos la hiedra sigilosa de los amantes

la escapatoria del murmullo y el silencio

las horas del tiempo que se revela

un rayo inmenso quebró la luna

perdimos en un soplo los atuendos de metal

despojados

nos abrimos purísimos a la noche

conocimos el éxtasis más allá de la carne dispuesta

……………………………………………………...

hoy somos cada grabado en el eco de las cavidades

ALVARO OLMEDO

San Juan-Argentina

 

     FIGURA

En la última línea
del horizonte,
quitándole las manos
a las nubes,
sobre el cierre del agua
divisorio,
que separa tierra y cielo
una bailarina etérea,
con zapatos de burbujas
y polvillo de luciérnagas
ensaya sobre una red
de espuma coralina,
la danza.
El velo transparente
del amanecer,
la envuelve con el crepúsculo
y pájaros de la noche
caen en picada,
sobre el fino encaje
del mar.

Víctor Hugo Tissera

Para niños

Para niños

 

PEGASOS, LINDOS PEGASOS

Pegasos, lindos pegasos,

caballitos de madera…

 

Yo conocí siendo niño,

la alegría de dar vueltas

sobre un corcel colorado,

en una noche de fiesta.

 

En el aire polvoriento

chispeaban las candelas,

y la noche azul ardía

toda sembrada de estrellas.

 

¡Alegrías infantiles

que cuestan una moneda

de cobre, lindos pegasos,

caballitos de madera.-

ANTONIO MACHADO

Sevilla, 1875-1939

 

 

Breves

Breves

 

Si en un instante de ira eres paciente, te evitarás cien días de congoja.-

PROV. CHINO

 

Ayudar a cruzar la pista a un invidente es también hacer patria.-

A. GARCÍA

 

La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia le debilidad del fuerte.-

KANT

 

Propio es de necios mirar los vicios ajenos y olvidarse de los propios.-

CARLYLE

 

Es marca del cobarde, maltratar al más débil.-

ANÓNIMO.-

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Se reciben poemas, relatos y artículos, escritos en el cuerpo del mail, fuente 12 puntos, dirigidos a

bettybadaui@yahoo.com.ar

 

Colaboradores:

Raúl Astorga.-

Liliana Chávez.-

 

Agradecemos el alojamiento brindado por Blogia

Betty Badaui.-

 

“De literatura y algo más” propone:

NO, a las guerras.

SÍ, al abrazo sincero.

El hombre en la poesía

El hombre en la poesía

 

CANCIÓN ÚLTIMA

Pintada, no vacía:

pintada está mi casa

del color de las grandes

pasiones y desgracias.

 

Regresará del llanto

adonde fue llevada

con su desierta mesa,

con su ruinosa cama.

 

Florecerán los besos

sobre las almohadas.

 

Y en torno de los cuerpos

elevará la sábana

su intensa enredadera

nocturna, perfumada.

 

El odio se amortigua

detrás de la ventana.

 

Será la garra suave.

 

Dejadme la esperanza.

MIGUEL HERNÁNDEZ

Orihuela-España

1910-1942

 

CLÍMAX

los cuerpo están en la cima de sus almas

dentro

el volcán estallará sin pecados

¿quién detendrá las vibraciones de la carne

que vuela en su instante? ¿qué dios

condenará semejante estruendo de la naturaleza?

manar sin sosiego

abstracción de un mundo que se estremece en cuestiones

el arco iris estalla la cima en blanco

maravilla embriagada de lágrimas y risas

urgente densidad

de la expresión más pura de la fibra

(y el que ignore este blanco

al menos

sabrá de mortajas)

  ALVARO OLMEDO

 

SUDORES CLANDESTINOS

Esa severa costumbre

de inventarnos

en insómnicas madrugadas,

cuando los sueños deambulan

por el hartazgo de la noche

y se esconden en los huecos de la almohada

incrustados a los bordes del silencio.

Desde los labios híbridos de besos,

explotan las muecas del resposo

que tienen los amantes consumidos

en los sudores clandestinos.

Esa costumbre

de sentierse prófugo

y a la vez gregario del destino

se derrama como líquenes sombríos

sobre el cáliz sensible del amor

y la osadía.

Esa costumbre

deja astillas que perforan

el último refugio salvable de la sangre

donde brotan y crecen las palabras,

que hieren y asesinan al amor

en su inocencia prohibida.

Víctor Hugo Tissera

La mujer en la poesía

La mujer en la poesía

 

 

 

EN ESTE OCASO

Sobrevuelo el abismo de mis miedos

donde mueren los días,

donde las noches se hunden

en una niebla de sonidos fantasmales.

En mi propia soledad

arrojo las dudas al vacío,

me abrazo a mi cuerpo

y enhebro las auroras huérfanas de hastío.

Miro callada desde lejos…

Puedo ver colmenas cargadas de sueños

a orillas del gran silencio.

Giro mi vuelo…

Exhalo un humo de pensamientos

mientras la tarde muere.

No quiero naufragar

en este ocaso de gritos.

Quiero llegar al alba.

ALICIA BORGOGNO

 

 

 

MARIONETAS

En la quietud del parque
la música de los pájaros
aún se escucha.
Sobrevivo en la jungla
entre disparos y crueldades.
Han secado hasta las fuentes.
Sin agua ni migajas,
los pájaros penden del cielo
por hilos invisibles.
Marionetas ellos y yo.

NORMA PADRA

 

Empatía

Si clavara los ojos más allá de mis dedos

templaría la angustia de mi interlocutor.

 

Si puedo hacerme árbol para palpar las hojas

tostándome la piel no sufriré por África.

 

Una huelga de hambre emprendida en mis venas

no reproduce el trigo ni los peces del mar.

 

La adopción a distancia me redime el espíritu

sin sentir la caricia de mi hijo en la piel.

 

Un millón de vocablos no secan una lágrima,

no nutren otro vientre ni anulan una bomba.

 

El cariño, aunque grande, no edifica paredes,

no reconstruye miembros ni desarma la guerra.

 

Ayudo o me ilusiono si reutilizo el agua,

desconecto el enchufe; reciclando el papel.

 

En el fútbol perenne no hay quien gane o pierda,

cambian los jugadores y no existe el penal.

     Marta Roldan

 

Pere Bessó Gonzalez

Pere Bessó Gonzalez

 


DECONSTRUCCIÓ DE PAUL CELAN *

La cançó de la dama de l’alta torre

perd l’exasperació,

el deliri,

i als màrgens del riu

les miasmes.

Ni tan sols és la representació amb dosi de gratuïtat:

Jadis et naguère, Mata Hari, Nina Hagen,

la franceseta de la rive gauche simulant

el perfum de fenoll de les landes,

el mocador despuntat dels vents de província.

Abans de la passió de Miles,

el soroll de les bestioles tirant del carro pels solcs de l’ànima,

el to de la dama en l’ombra,

enllà dels enforcats jueus a Mathausen amb la subtilesa

de les cordes del piano

I les notes del violí més ambiciós enmig de les notes de la fam,

I si la dama del silenci no obri les carns als corsers a la nit,

arriba a deshora com les cites dels amants furtius en nit closa,

o no arriba amb el dibuix del poema sota l’aixella,

ni provoca el llenguatge d’Odin escapçalant les tulipes,

¿Qui ha de guanyar en aquesta nova Jericó de totes les trompetes

a l’enfront dels arcàngels nazis?

Perd de cas qui es llança pel finestró dels ulls

per esbrinar tots els noms de la dama,

els noms dels morts nouvinguts que no tenen història,

el nom del pintor de la primera carícia dels cabells a la camamerla.

La dama insolvent,

cap dama que em pica la paya

al muscle de l’horror,

la femella adusta que estalvia la pell dels anys,

cadascun dels meus pèls,

palets de rònega juguesca,

els furgadents de l’arc de Sant Martí després de la sang,

la pluja de tots els covards que amaguen els morts

a les mans d’altri

.

Ella, la dama vanitosa que no té pèrdua.

No diu el meu nom, no mira

dels meus ulls la blavor maligna crema a les portes

del plaer,

de les agulles de la cova,

de l’aigua salada del bescoll al baf de la flor menuda.

La dama de l’alta ombra,

presència als meus llavis,

la raó de tota anihilació

des que la nit tancà les portes

al naixement de la fúria de les animalies veres

i du els cercles de l’amor foll com anells al dit que ens assenyalen

línies de tardor repedaçada

la germana oblíqua que emmascara els dies

i les nits des de sempre.

La dama de l’ombra ja no es penja de la finestra,

ni s’asseu en forcall de cames a l’arbre de tota saviesa

i aprén des de la nuesa el tast del seu nom.

L’alta ombra de la nit que cerca la milícia dels amants tristos,

algú que alletarà la llinda de les hores baixes

sense necessitat de recolzar-se a la finestra

ni de preguntar de primeres pel nom,

ara que guarda el seu torn de la fila

en la decapitació de les darreres tulipes anònimes.

DECONSTRUCCIÓN DE PAUL CELAN

La canción de la dama de la alta torre

pierde la exasperación,

el delirio,

y en los márgenes del río

las miasmas.

Ni siquiera es la representación con dosis de gratuidad:

Jadis et naguère, Mata Hari, Nina Hagen,

la francesita de la rive gauche simulando

el perfume de heno de las landas,

el pañuelo despuntado de los vientos de provincia.

Antes de la pasión de Miles,

el ruído de las bestezuelas tirando del carro por los surcos del alma,

el tono de la dama en la sombra,

más allá de los judíos ahorcados en Mathausen con la sutileza

de las cuerdas del piano

y las notas del violín más ambicioso en medio de las notas del hambre,

y si la dama del silencio no abre las carnes a los corceles en la noche,

llega a deshora como las citas de los amantes furtivos en noche cerrada

o no llega con el dibujo del poema bajo la axil

ni provoca el lenguaje de Odín descabezando los tulipanes,

¿Quién ha de ganar en esta nueva Jericó de todas las trompetas

frente a los arcángeles nazis?

Pierde acaso quien se lanza por el postigo de los ojos

para desbriznar todos los nombres de la dama,

los nombres de los muertos recién llegados que no tienen historia,

el nombre del pintor de la primera caricia de los cabellos a la manzanilla.

La dama insolvente,

dama alguna que me pique la paja

en el hombro del horror,

la hembra adusta que ahorra la piel de los años,

cada uno de mis pelos,

palitos de escasa apuesta,

los palillos del arco íris después de la sangre,

la lluvia de todos los cobardes que esconden los muertos

en las manos de otro.

Ella, la dama vanidosa que no tiene pérdida.

No dice mi nombre, no mira

de mis ojos lo azulado maligno quema a las puertas

del placer,

de las agujas de la cueva,

del agua salada del pescuezo al vaho de la flor menuda.

La dama de la alta sombra,

presencia en mis labios,

la razón de toda aniquilación

desde que la noche cerró las puertas

al nacimiento de la furia de las animalías veras

y lleva los círculos del amor loco como anillos al dedo que nos señalan

líneas de otoño remendado

la hermana oblícua que enmascara los días

y las noches desde siempre.

La dama de la sombra ya no se cuelga de la ventana,

ni se sienta a horcajadas en el árbol de toda sabiduría

y aprende desde la desnudez el gusto de su nombre.

La alta sombra de la noche que busca la milicia de los amantes tristes,

alguien que amamantará el umbral de las horas bajas

sin necesidad de apoyarse en la ventana

ni de preguntar de buenas a primeras por el nombre,

ahora que guarda su vez de la fila

en la decapitación de los últimos tulipanes anónimos

PERE BESSÓ GONZALEZ

 

 

 

* El poema publicado pertenece al poemario inédito “La pell de saxígraf” [La piel de saxígrafo], escrito a lo largo del año 2005; asimismo, el poema publicado el mes anterior, en este sitio. Dos poemas en su original en catalán y su correspondiente traducción al castellano realizada también por el autor.

Autores publicados

Autores publicados

 

LISTA DE AUTORES PUBLICADOS

DESDE ENERO DE 2008 HASTA ENERO DE 2009.-

Oreste Abiatte

Delfina Acosta

Delmira Agustini

Rafael Alberti

Andrés Aldao

Wallada Bin Al-Mustakfi

Tomás Allende

Raúl Astorga

Mirley Avalis

Betty Badaui

Edgard Bayley

Gustavo Adolfo Bécquer

Mario Benedetti

María Rosa Berdou

Pere Bessó Gonzalez

Alicia Borgogno

Alicia Cámpora

Julio Carabelli

Rosario Castellanos

Eugenio Castelli

Liliana Celiz

Carmen Conde

Rosa Lía Cuello

Liliana Chavez

Piero De Vicari

Ramón María Del Valle Inclán

Patricia Diaz Bialet

Anahí Duzevich Bezoo

Rosa Fasolís

Silvia Favaretto

Baldomero Fernández Moreno

Elsa Florit

Julio César Forcat

Edita Gaite

Gustavo Galliano

Federico García Lorca

Inés Goyenechea

Lelio Gurruchaga

Miguel Hernández

Nazim Hikmet

Vicente Huidobro

Omar Khayyam

Carmen Landaburu

Florencia Lo Celso

Amalia López

Carlos López Narvaez

Antonio Machado

Noemí Merlo

Miguel Ángel Migliarini

Gabriela Mistral

Betty Morero

Lilí Muñoz

Pablo Neruda

Nezahualcóyotl

Sebastián Olasso

José Manuel Oliveros

Alvaro Olmedo

Norma Padra

Octavio Paz

Carlos Pellicer

Frede Peralta

Emilio Pérez Delgado

Miguel Julio Perret

Edgar Piñeiro

Alejandra Pizarnik

Josefina Plá

Clara Rebotaro

Rolando Revagliatti

María del Carmen Reyes

Ana María Rodríguez Francia

Marta Roldán (Carmiña Candido Daverio)

Conrado Nalé Roxlo

Coca Rossi

Daniel Ruiz Rubini

Susana Salomoni

Nora Lilián Séculi

Emilio Silver

Silvia Spinazzola

Alfonsina Storni

Rabindranath Tagore

Raquel Tepich

Federico Tinivella

Gustavo Tisocco

Víctor Hugo Tissera

Osvaldo H. Trinchero

Marcelo Juan Valenti

César Vallejo

Rubén Vedovaldi

Rubén Vela

Berta Wexler

Gabriel Zacnún

Daisy Zamora

Cilda Zatzkin

Beatriz Zuluaga

Para Niños

Para Niños

 

 

LA TARARA

La Tarara, sí;

la tarara, no;

la Tarara, niña,

que la he visto yo.

 

Lleva la Tarara

un vestido verde

lleno de volantes

y de cascabeles.

 

La Tarara, sí;

la Tarara, no;

la Tarara, niña,

que la he visto yo.

 

Luce mi Tarara

su cola de seda

sobre las retamas

y la hierbabuena.

 

Ay, Tarara loca.

Mueve, la cintura

para los muchachos

de las aceitunas.

FEDERICO GARCÍA LORCA

Breves

Breves

 

Cuando los ricos se hacen la guerra, son los pobres los que mueren.-

SARTRE

Cuando no se tiene lo que uno ama, hay que amar lo que se tiene.-

MALBA TAHAN

El único fracaso auténtico está en no empezar.-

HAROLD BLAKE

La actividad es el único camino que lleva al conocimiento.-

B. SHAW

Si añades a la verdad, le restas.-

EL TAHUND

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PRIMER ANIVERSARIO EN LA RED

Hace un año, “de literatura… y algo más”, ingresó a la red.

Pedí colaboración a Raúl Astorga y me la brindó, ampliamente, con la apertura del blog e indicaciones necesarias.

A doce meses de aquella salida, sólo tengo palabras para repartir, nutricias o estériles; los demás dirán.

En lo que a mí concierne, siento que las espiras de la red sirven para unir los idiomas, y aceptar la palabra sin fronteras que la limiten. Depende de cada uno el uso que le dé, al escribirla o al leerla.

En esta nueva experiencia de mi literatura hallé el apoyo de los demás, esos seres que orbitan el planeta con sus cuévanos cargados de frutos. A todos ellos, colaboradores, amigos, familiares… GRACIAS.

Destaco también mi agradecimiento a Blogia.

Mis deseos: Armonía y Equidad Mundial para el 2009.

 

Betty Badaui

 

 

Colaboradores:

Raúl Astorga - Rosario

Liliana Chávez - Córdoba

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Delfina Acosta - Noticias

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El acta

Yo, que estoy en el medio del mar
leo el acta, que con unos cuadraditos marcados con una x
deja constancia de la muerte de mi madre.
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Delfina Acosta delfina@abc.com.py

 



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A pesar de las sombras

Antonia Álvarez Álvarez es una meritoria poetisa de España. Ganando premios en concursos de poesía, Antonia Álvarez Álvarez hace llegar su genuina voz poética a los lectores de habla hispana.
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Delfina Acosta

 

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Ernesto Sábato, casi centenario

Cuando el escritor argentino Ernesto Sábato dio a conocer su libro El túnel, el escritor francés Albert Camus, Premio Nóbel de Literatura 1957, saludó la obra con entusiasmo. Ese saludo le valió mucho, sin lugar a dudas, a Ernesto.
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La casa donde viví

Manuel Mujica Láinez es un escritor de gran prestigio de la Argentina. Tiene numerosas obras en su haber: Aquí vivieron (1949) y Misteriosa Buenos Aires (1950) que se enfrascan en los orígenes de la capital de la Argentina.
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Bienvenido, Pere Bessó

Bienvenido, Pere Bessó

MEMÒRIA DE NELLY SACHS

Ella encara guaita els colors

empolsegats del cristall a trenc d’alba

En les hores d’espera

Ella imagina estels,

àngels, auguris, l’os de neu,

l’ull de la lluna,

els senyals de la vida i de la mort.

En l’arravatament del somni

a través de les venes blavenques

s’ha perdut, gota a gota,

a la recerca de la llum al centre

negre del temps, al buit definitiu,

mentre les ales del mussol

esteses del tot ombregen la terra.

Com una falsa

decodificadora del vell mite,

Ella ensenya les seues natges

davant de la rònega gent de mitjanit

que ignora el fustam d’eben

i s’allunya de la música dels carrers

petjats pels ulls sagnants dels seus ancestres

que venen de l’espill

i del gran soroll de les seues llàgrimes.

MEMÒRIA DE NELLY SACHS

Ella todavía atisba los colores

empolvados del cristal a punta de alba.

En les horas de espera

Ella imagina estrellas,

ángeles, augurios, el hueso de nieve,

el ojo de la luna,

las señales de la vida y de la muerte.

En el arrebatamiento del sueño

a través de les venas azuladas

se ha perdido, gota a gota,

a la búsqueda de la luz al centro

negro del tiempo, al vacío definitivo,

mientras las alas del búho

extendidas del todo ensombrecen la tierra.

Como una falsa

descodificadora del viejo mito,

Ella enseña sus nalgas

delante de la escasa gente de medianoche

que ignora el fustam de ébano

y se aleja de la música de las calles

pisadas por los ojos sangrantes de sus ancestros

que vienen del espejo

y del estruendo de sus lágrimas

PERE BESSÓ GONZALEZ

La mujer en la poesía

La mujer en la poesía

ABRAZO NUESTRO TIEMPO

Abrazo la distancia

de mi tiempo hasta el tuyo,

con pájaros cautivos

y escarchas de luces.

En la plenitud

de ese sepulcro,

añoro los ayeres.

Despojos de agonías

oxidados por mis llantos,

galopan nostalgias.

Mientras abrazo nuestro tiempo,

intento liberar los pájaros.

ALICIA BORGOGNO

 

CORAZÓN ABIERTO

Yo tengo un corazón

de parte a parte herido en la ternura.

A veces, sangra solo, otras agita por el mundo

su resplandor callado.

Mi corazón es casi siempre espiga dolorida,

intemperie recibiendo el sol de cada día,

como moneda desgastada por la espera.

Como una fortaleza en medio del océano,

como una casa sin cortinas

para que entre la luz y aniden las palomas.

Un pecho abierto para plantar un hijo

panal de las mañanas y los besos.

Hazle un nido tibio entre tus brazos.

Vacíame de todas mis heridas.

Reclínalo en tu pecho manso.

Resguarda entre tus manos la soledad que aterra.

¡Las puertas de mi vida aún están abiertas!

SUSANA SALOMONI

Cañada de Gómez

Argentina

 

VUELO DE GAVIOTAS

Cómo decirte que ayer

un vuelo de gaviotas

se reflejó en mis espejos

y la soledad se ausentó

por un momento.

Cómo decirte que la risa

floreció desde mi tiempo

y tu voz me arrulló

en el silencio,

que mi cuerpo

se puso en movimiento

y tus palabras

se engarzaron dentro.

Cómo decirte que ayer

un vuelo de gaviotas

se reflejó en mis espejos

cuando tus ojos negros

se posaron en mi pecho.

ROSA LÍA CUELLO

Cañada de Gómez

Argentina

 

UNA NIÑA POBRE EN UN PUEBLO PEQUEÑO

 

“Han venido a incendiar la edad del sueño”

   ALEJANDRA PIZARNIK

 

Ella camina por el pueblo.

Ella se desmorona

ante el azul, el verde, el rosa, el gris.

Ella busca ángeles humanos

que impidan el festín de atrocidades

acumuladas a través de los milenios.

A ella le sonríen las heridas

por la costumbre…

No sabe de luciérnagas,

sabe del abrupto hueco de la nada.

Ella mira los muros

y las fronteras

mueren en los jardines mustios

de las casas de su pueblo.

ANAHÍ DUZEVICH BEZOZ

Cañada de Gómez

Argentina

El hombre en la poesía

El hombre en la poesía

*

No hubo búsqueda

del rasguido salvador.

Hubo,

apenas,

vaguido de insomne.

La perla engullía

sus propios pétalos,

a toda prisa,

para encontrar su corazón

y devorarlo de un trago.

Un hambre

de mar descontrolado.

Aquella perla infeliz,

presa de una hipnosis suicidante,

anhelaba el invierno.-

MARCELO JUAN VALENTI

Rosario-Argentina

* Extraído del libro

PRESAGIO DE LA REINA CIEGA,

Editorial LOS LANZALLAMAS

Foto de tapa y contratapa:

FEDERICO TINIVELLA

Año 2002

 

       OJOS

desarmado hasta “no-decir”

y con los huesos llenos de polvo

o harina de carne

como si de molinos se tratara

la piedra sigue girando

el pasado deambula en espasmos

y se derrama demasiada historia

entonces transcurrir en pedazos

sin que alguien lo note

el pecho se abre como una puerta

adentro paredes mohosas

de una casa que no dilata

donde aun está la grieta que surca la estructura

y unos ojos -otrora capaces

de cantar- mudos se cierran

ALVARO OLMEDO

 

     Y SI

y si los huesos crujen

cuando se ampara la mariposa

y si se desgarra la lágrima

bajando por la carne surcada

y si los versos son daga y ungüento

y si se derrumba el muro de la historia y la tierra trémula

cambia su perfume

entonces

no preguntes amor

ahí está la respuesta

ALVARO OLMEDO

San Juan-Argentina

 

PARAÍSO MODESTO *

A veces, sueño

con mi pequeño paraíso:

voy por un sendero

en el campo,

en la lejanía:

arboledas y niebla,

mientras la mañana

se suspende en la inquietud

placentera de aguardar el sol

y a los amigos queridos

para reunirnos

alrededor de la mesa

en la casa situada

en la campiña.-

SANTIAGO BAO

San Fernando-Buenos Aires

Argentina

*fuente:DESPLIEGUES

Fondo Editorial Rionegrino

 

RESURRECCIÓN

Tenía tatuada mi piel

con mañanas, sin mañanas.

Los hoy, gozaban la espera

de inicios sin comienzos

en los espacios heridos

de días sobornables.

Vivía a expensas del hábito

de la negociación,

atado a los relojes

que marcan las horas vacías

de instantes sin presente.

Pero el destino, siempre alerta

como un puñal que abarca

la honda simetría del humano,

hizo que cayera desde el límite exacto

en que se hunde el abismo

en la oscuridad y el miedo.

Me sentí encadenado

al último refugio de las horas,

y comprendí mi endeble existencia.

Ya no tengo tatuada mi piel

con mañanas sin mañanas,

porque aprendí que hoy

puedo soñar a pleno día

con un jardín de infancias

que retornan del olvido.

Hoy, me siento peregrino

de mi propia resurrección,

y eso basta para comenzar de nuevo

desde el principio.

VÍCTOR HUGO TISSERA

Los niños y los adultos

Los niños y los adultos

LA FERIA *

Ardía la feria frente al templo. Estaba lloviendo desde el alba y se echaba la tarde.

En el gozo de la multitud, nada era tan radiante como la sonrisa de una niña que había comprado por un cuarto un pito de palmera. Y la aguda alegría de aquel silbido flotaba por encima de toda la risa y de todo el bullicio.

Un gentío sin fin llegaba, empujándose. Estaba el camino enfangado, crecido el río, ahogado el campo.

En el fastidio de la muchedumbre no había pena como la de un chiquillo que no tenía un cuarto para comprar un palo pintado. Y al mirar sus ojos nostálgicos fijos en la tienda, la gente toda me pareció lamentable.

RABINDRANAHT TAGORE

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Fuente: VERSO Y PROSA - para niños - Ed. Orión 1966

 

Breves

Breves

 

Si vives de acuerdo con la naturaleza jamás será pobre; si de acuerdo con la vanidad, jamás serás rico.-

SÉNECA

Es mejor ser corregido por un sabio, que ser admirado por un necio.-

PLATÓN

Del fanatismo a la barbarie sólo media un paso.-

DIDEROT

No ensucies la fuente donde has apagado tu sed.-

SHAKESPEARE

De literatura y algo más

De literatura y algo más

 

A ALICIA CÁMPORA

San Nicolás-Argentina

22 de abril de 1953 - 3 de marzo de 2008

                          ......

Hay una desmesura de sensaciones que me desconciertan.

Me conmueven el ir y venir de la vida, las preguntas que nunca tendrán respuestas y la muy humana costumbre de no aceptar lo normal.

Es tan universal el cese de la vida, la mudanza continua de la naturaleza…

Marzo ya no es mi mes, es el tuyo, Alicia, es el mes de tu permanencia.

Por tu literatura, por tu nobleza y por el verde esperanza de tus ojos, brindaremos, te lo prometo, brindaremos al terminar el 2008.

Betty

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Relato - Betty Badaui

Relato  -  Betty Badaui

 

ROSALÍA ENTRE LOS PINOS

Ella no sabe que la estoy mirando, casi como un espía…

Está desnuda como las piedras que descansan sobre su tocador.

Sus manos acarician el rostro con la crema rosada, la vincha, del mismo color, está pegada a la frente; esa frente ¡Dios! esa frente… Pulida, con una suave curva que se divisa de perfil, algo enigmático traspasa el espacio que nos separa.

Veo en esa frente gotas antiguas, aguas rumorosas, arroyos claros que reflejan bermejas piedras…

Bajo ese marco, el misterio de sus ojos… ¿me permitirá, alguna vez, conocer el color verdadero de sus ojos? Hoy son lilas, de un lila casi rosado; podría decir que desde este lugar, cercano y en penumbras, los identifico con la vincha.

Sus orejas desprovistas de aros (sólo mientras se masajea la piel) tienen ese peculiar encanto del caracol y sus sonidos. Está escuchando a Lucas Braulio Areco; se emociona, los alargados ojos se humedecen, agua clara con leve tinte róseo; ahora unta su cuello elástico y fino.

Conozco esa galopa que tanto la conmueve: se llama Misionerita; nunca me dijo quién le regaló el casette cuando fue a Misiones, con sus libros y nostalgias.

Sus lágrimas se mezclan con la crema y “Misionerita” le dio lugar a “Canción de cuna Guaraní”; algo cortante y frío baja hasta mi hombría: celos.

¿Dónde dejé mi carácter de quebracho colorado?

Creo que perdí el arrojo bestial del músculo alerta y arrollador… Pero la amo.

Sus pechos están enrojecidos, vuelvo a sentir celos, tomó sol totalmente desnuda; treinta años de piel masajeada y estimulada. Treinta años con curvas ardientes bajo el sol, desnuda como el aire.

 

-¿Te gusta?

-Me gusta porque estás vos, sólo por eso.

-Ahora vas a poder contarles a tus amigotes que Rosalía te obligó a venir a Sedona. Y falta lo mejor: el bosque de pinos.

 

No sabía si estaba sonrojada por el sol y el clima, o por la excitación que le causaba llevarme al bosque de pinos de Flagstaff. El día en que fuimos llovió; ella, palpitante, me dijo: -”no lo puedo creer, llueve, qué belleza; es un privilegio la lluvia aquí”.

Y corría entre los pinos con su liviandad etérea, casi… casi parecía un ave Fénix agradecida de la lluvia después de los cuarenta grados de calor. Yo sentí mi sangre agolpada en mi sexo, como coces de potro sin domar.

Corrimos. Rosalía bajo la lluvia… y yo tras de ella.

Cuando llegó el sosiego frené el impulso de mi tropilla para contemplarla… Deidad de mis sueños, con milenarios recuerdos inasibles para mí.

El encanto lo quebró ella, sólo ella; Rosalía, bajo la lluvia exclamó: -”cómo le gustaba a Manuel el olor a pinos mojados”.

Y calló.

Volvimos una semana después. Hace un mes.

No me atrevo a preguntar; presiento que la verdad nos alejará.

¿Y qué es la verdad? “Lo que es verdad en un tiempo es error en otro”.

¿Te acordás toro implacable, de la frase de Montesquieu…?

Trato de aferrarme al pensamiento del filósofo, tomo impulso…, ya dejaré de espiarla y mientras la bese depositaré la pregunta en su lengua…

Montesquieu… tonteras; no soy filósofo, soy un músculo herido. Y ella es una rosa.

Puedo perderla; puede punzarme o devolverme la tranquilidad.

Músculo débil y herido… Seguiré con la espina.

Las cuerdas de Braulio Areco me llegan con “Rocío”…

BETTY BADAUI