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Algo más... Desde el afecto

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Suplemento Nosotras *












LILIAN SUSANA SOTO BADAUI


La que se viene




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“No sé si soy ideal para este cargo, pero puedo intentarlo”, dice la máster en Administración Pública, Lilian Soto. Ella fue elegida por el Presidente para dirigir la Secretaría de la Función Pública. De bajo perfil, la médica y ex concejala municipal vuelve al ruedo con muchas ganas y más preparada metodológicamente.


Muy amable, Lilian Soto (45) nos recibió en su departamento. Sin vueltas delimita: “Tengo pareja. Vivo sola, soy soltera y no tengo hijos. Hasta ahí de mi vida privada”. Hecha la aclaración, de política sí podemos preguntarle todo. Su nombre comenzó a sonar a partir de Asunción Para Todos, hace 15 años, cuando Lilian era médica en el Hospital de Clínicas y palpaba diariamente la realidad más pobre del país. En el año 91, Filizzola gana la Municipalidad de Asunción y ella asume como concejala. Luego continúa en la administración Burt durante otros 5 años. “Ganar la intendencia con APT fue la primera experiencia de haber derrotado una forma de hacer política en Paraguay –rememora–; fue algo muy rico, desafiante. Hicimos todo lo que sabíamos en ese momento; teníamos entre 25 y 31 años. No teníamos experiencia en el sector público, ni siquiera existían análisis, pero marcamos algunas pautas, sobre todo de honestidad 100%. Hasta hoy, a pesar de las diferencias políticas con ex compañeros que continúan ocupando espacios públicos, pongo la mano en el fuego por ellos, sé que no van a robar jamás”.

–Mantenían una lealtad, claro.

–No era lealtad, era conocimiento. Tuvimos una administración en nuestras manos, nos propusieron muchas cosas, pero sabíamos que robar no lo haríamos. Después, cuando estuve como concejala en la administración Burt, fue ver la otra cara de la moneda, cómo los valores que habíamos intentado inculcar dentro de la administración pública se iban desmoronando uno a uno. Esa experiencia fue tan negativa para mí que decidí tomarme un tiempo para analizar, estudiar.

–¿Tu elección política siempre fue la misma?

–Sí, socialista, de izquierda. Desde que empecé a pensar, comencé a pensar en la igualdad. Para mí es una cuestión clave no bancarme las injusticias. Y es algo de familia: mi padre era febrerista; mis tíos del ala materna eran comunistas.

–¿Adónde fuiste tras la “decepción Burt”?

–Quise ponerle un marco teórico a toda mi experiencia vivida. Solicité y gané la beca Fullbright para un máster en Administración Pública en la Universidad de Ohio (Ohio); estuve 2 años, de paso estudié Antropología y Filosofía. Era un placer tener a disposición una biblioteca que era prácticamente un edificio.

–¿No te quedaba mejor ser intelectual y opinar desde afuera?

–Quise volver, me gusta que sucedan cosas en Paraguay, porque generalmente lo que vivo socialmente no me gusta. Pude haberme quedado a hacer un entrenamiento profesional, pero volví y me puse a trabajar en investigación y consultoría en políticas públicas y políticas sociales. Nunca dejé de hacer política; la política me parece un ámbito indispensable en la transformación. Cuando me propusieron el cargo, un amigo me dijo: “Sería una falta de compromiso ciudadano no aceptar”.

–¿Desde dónde apoyaste a Lugo?

–Estuve hasta el año pasado en País Solidario. Tuve un proceso bastante complejo que terminó con la imposibilidad de discusión, de análisis; el autoritarismo es algo que a muchos no nos entra en la cabeza. Salí de ahí y formamos un movimiento que se llamaba Avancemos, de opinión y acción socialista. Trabajamos, casi en silencio, por el cambio cultural en la política, porque mucha gente cree que porque hace política, después en el Estado tiene un botín.

–¿Fuiste candidata por Avancemos?

–No. Apoyamos la candidatura de Lugo y de Tekojoja, pero decidimos no tener candidaturas. Hace un poco más de dos semanas me llamó Miguel Angel López Perito y me planteó lo del Ministerio de la Función Pública, y si podía tomar rápido la decisión. Lo pensé unas horas y le dije que quería conversar con él y después con el presidente Lugo. Expuse mis pensamientos sobre el funcionariado público y pregunté si el gobierno estaba seguro de que eso quería llevar adelante.

–¿Qué propusiste?

–Todo el proceso de profesionalización del sector público; la instalación del servicio civil; una dignificación del funcionariado público. Y de prebendarismo, clientelismo y nepotismo, cero. Les dije que esas eran ideas básicas para mí. Ellos dijeron que pensaron en mí por mi perfil. Acepté y lo anunciaron. Desde entonces estoy en contacto con el actual ministro, Carlos Miguel Goiburú.

–¿Qué significa el servicio civil?


–El servicio civil implica que no pueden existir ingresos a la función pública sin los mecanismos correspondientes, que son los concursos públicos. Eso significa títulos, méritos y aptitudes. Eso para el ingreso. Para la promoción (recategorización, ascensos) también se tiene que pasar por un sistema de evaluación de indicadores de desempeño. Y para la desvinculación (para que alguien salga) tienen que darse las condiciones para que eso sea con el respeto de los derechos. En otras palabras, buscamos que no sea el mismo mecanismo que, durante tanto tiempo hasta ahora, se llevó adelante en la función pública: “Te contrato o te nombro mientras me sos leal, cuando dejás de serlo, no te renuevo el contrato o te mando al freezer”.

–Ideal, utópico. Y en la cancha, ¿funcionará?

–Es que esto es para la cancha. Si no tenés claro adónde querés llegar, perdés la pelota. Y lo único que te posibilita plantearte adónde querés llegar es tu utopía y tu ideal. Mi utopía es una sociedad igualitaria. Las sociedades con desigualdades como la nuestra solo producen injusticias. Hay un grupo privilegiado de gente que tiene todas las posibilidades y otra que la pasa muy mal.

–¿Cómo va a llegar el cambio a todos los ministerios?

–Si es que hay una real intención de parte del Presidente, él tiene el liderazgo político con respecto a si sus ministros/as llevan adelante en toda la función pública el proceso de profesionalización. Yo creo que sí. Después del 15 de agosto no tiene por qué haber ni un nombramiento si no es por concurso como está establecido en la ley de la función pública. ¿Este gobierno va a violar la ley? No creo. Empezando por mi cargo, tiene que ser concursado.

–¿Vas a competir contra Lilian Soto?

–El Presidente me pidió que asuma, pero voy a concursar con quien sea. Si Lugo cambia de opinión, ni un problema.

Pero si no empezamos cumpliendo la ley, no tenemos ninguna posibilidad de mantener la credibilidad.

–Me estoy acordando del caso del sobrino de Lugo; se cuestionó su capacitación.

–Ahí lo que se cuestionaba no era la capacitación, sino el mecanismo por el que iba a acceder al puesto. Yo creo que en un proceso hay que mirar los resultados. El Presidente superó una contradicción.

–Bueno, tuvo mucha presión de la prensa.

–Nunca sabremos si fue por eso o por un pensamiento. La gente esperaba que él reprendiera públicamente a su sobrino, pero hay que entender que hay estilos diferentes. Si hubiera pasado con un familiar mío, no sé qué diría públicamente, pero estoy segura de que le llamaría y le diría “renunciá inmediatamente”.

–¿Qué estilo vas a tener para el funcionariado y sus miedos?

–Yo no culpo al funcionariado porque los liderazgos son los que definen todo. Pensar en una razzia sería una estupidez, porque no podemos decir “salgan todos los que entraron por el mecanismo incorrecto”, sabiendo que la mayoría entró por recomendación, clientela, lo que sea. Además el Estado, o sea nosotros, ya invertimos en los que están. Algunos en 10 años aprendieron cómo hacer las cosas y las hacen bien, entonces lo primero va a ser la identificación: si sirven para la función que están cumpliendo.

–¿Cuántos funcionarios públicos tenemos?

–Según el censo del 2004/05 hay 170.000 funcionarios y 219.000 cargos. O sea, hay gente con dos cargos.

–¿El censo es correcto?

–La Dirección General de Estadísticas y Censos, a mi entender, es uno de los sectores más profesionales de la administración pública. Luego, el Banco Mundial dice que hay 200.000, o sea que, en un periodo, ingresaron 30.000 más, entre nombrados y contratados.

–¿Entonces?

–Alguien me tendrá que dar las cifras claras o no tenemos la posibilidad de hacer una política seria. El instrumento más fiable que podríamos tener es la base de datos del Ministerio de Hacienda: los sueldos que se pagan.

–Seguimos viviendo a ciegas.

–Es muy grave que un país no tenga claro cuántos funcionarios públicos tiene, de qué categorías, con qué salarios, cuántos trabajan ad honorem. Esto no sucede en ninguna parte.

–Las leyes que existen ¿perjudican o ayudan al ordenamiento?

–La ley no se puede negociar. En la administración pública hay un principio básico –y es la gran diferencia con el sector privado– que dice que solo se puede hacer lo que dice la ley. Yo tengo buena relación con muchos sectores del funcionariado, los sindicatos, y el manejo va a ser con todas las cartas sobre la mesa.

–El tema de agrandar o achicar ¿es tan complejo? Para todos, hay que achicar.

–Quien diga eso que dé los números de qué es lo chico y qué es lo grande. Ni el BID se atreve a decir si el sector público es grande o no; lo que ha dicho es que hay lugares donde hay déficit y hay lugares donde hay exceso de funcionarios públicos. El Banco Mundial dijo (te nombro estas instituciones porque, según mencionan algunos que escriben, tienen un gran prestigio) que el porcentaje del funcionariado público con respecto a la población total es mayor que en otros países de América Latina.

–¿Y eso no significa que hay que achicar?

–No, con eso no tenemos nada, lo que tenemos que saber es dónde sobra y dónde falta. Hacer un balance.

–Exactitud de hija de economista.

–No, la exactitud la traigo de la medicina. No podés hacer un tratamiento sin un diagnóstico previo. O vas a terminar equivocándote muy mal. Por un dolor de cabeza vas a recetar una aspirina cuando se necesitaba un antihipertensivo.

–¿Por qué dejaste la medicina?

–Tuve que optar. En aquella época la medicina hubiera requerido todo mi tiempo, y yo era concejal. No quería ser ni una médica mediocre ni una concejala que solo levantara la mano.

–¿No te enfermará todo este fardo político?

–No creo, hasta ahora con la política la pasé tan bien.

Por Lourdes Peralta/lperalta@abc.com.py



*Fuente:Digital ABC - 17 de julio de 2008

Marta Roldán (Carmiña Candido Daverio)

Marta Roldán (Carmiña Candido Daverio)

 

de TESTIMONIO DE INIQUIDAD:

Autora: Marta Roldan. (Carmiña Candido Daverio)

Para dar aceitunas:

Soy el olivo reflejado en tus ojos.

Este olivo femenino, chacarero,

está condenado a muerte lenta

por recibir una atención al año.

Una vez lo podas,

una vez lo riegas,

una vez levantas tu cosecha.

Pero este olivo necesita, campesino,

de tus dedos resbalando entre sus hojas,

de tu boca paladeando su aceituna

de tu aliento que haga temblar sus ramas.

El olivo que llevas en tus ojos

se marchitará sin tu mirada.

 

Panadero:

Haz un pan, amor mío,

con tus gallardas manos.

Harina fecundada por la audaz levadura

y que confunda el horno tu calor con el suyo.

Pan de trigo blanco refinado,

pan de polenta amarillo o pan de calabaza,

pan de oscuros cereales con color otoñal.

Haz un pan, amor mío,

sin distinción de razas

¿dónde quedó ese pan que se multiplicaba?

Haz un pan, amor mío,

con aire mercenario

para eliminar el hambre que cabalga este mundo

y podrán las personas

sentirse más persona

y olvidarse del hambre.


(con este poema hicieron una placa de bronce que está en la fachada de una panadería en Brescia)

 

La otra realidad:

Agregar un verso

(pensar en corregirlo)

la lágrima gotea

sobre el libro leído.

Dibujar una línea

que el espacio divida

separando a mitad

esta horadada vida

de la que yo quisiera

Narrativa - Rubén Vedovaldi

Narrativa - Rubén Vedovaldi

 

LA DIABLA PROFECÍA

Mañana poblarán el valle esas hembras desnudas que bajan de los árboles del deseo, a preñarse de cuanto macho se les cruce. Poblarán los valles mujeres infernalmente bellas, hembras de risa y llanto que traen el fruto a morder y la muerte en polvos. Locas que ríen entre ellas y no sabremos de qué. Bestias de un raro hechizo, ninfas que no han bebido el licor de las tabernas pero bailarán alrededor del fuego, locas, y cantarán desatadas ante el espejo y se pintarán furiosamente para la guerra del amor y se frotarán suaves aceites aromáticos por el fruto prohibido hasta arder como lo que son.

Bajarán de los árboles en las noches de luna, lobas de carne fulgurante, panteras, zorras, perras, yeguas desbocadas en el delirio del placer.

Vendrán a retobarse, a retozar a horcajadas del viajero que huye; correrán a trincarse al guardián desguarnecido; rugirán a horcajadas del que llevaba el carro, el que timonea el barco, el que conduce el tren. Amazonas salvajes con sus lenguas como látigos, sus ojos como arcos y flechas engualichadas, sus uñas como espuelas del impulso.

A horcajadas del que domaba las potrancas chúcaras. a horcajadas del que fabrica los muebles de la fornicación, a horcajadas del médico de señoritas; a horcajadas del sacerdote virgen y del corregidor; a horcajadas del hijo del juez, a horcajadas del maestro rural, del banquero y del mendigo.

Bajarán de los árboles como hambrientas serpientes. Llenarán de alaridos las cumbres y los llanos y parirán cachorros a los cuatro vientos. No escucharán a nadie. De sus voraces piernas saldrán los hijos,

hasta volver el desierto muchedumbre y la muchedumbre otra vez guerra, dolor y amor.

Rubén Vedovaldi

Para niños

Para niños

 

ABUELITA *

Quién subiera tan alto

como la luna

para ver las estrellas

una por una,

y elegir entre todas

la más bonita

para alumbrar el cuarto

de la abuelita.

TOMAS ALLENDE

*fuente: www.edicionesdelsur.com

 

El hombre en la poesía

El hombre en la poesía

 

Trilce

Hay un lugar que yo me sé

en este mundo, nada menos,

a donde nunca llegaremos.

Donde, aún si nuestro pie

llegase a dar por un instante

será, en verdad, como no estarse.

Es ese un sitio que se ve

a cada rato en esta vida,

andando, andando de uno en fila.

Más acá de mí mismo y de

mi par de yemas, lo he entrevisto

siempre lejos de los destinos.

Ya podéis iros a pie

o a puro sentimiento en pelo,

que a él no arriban ni los sellos.

El horizonte color té

se muere por colonizarle

para su gran Cualquiera parte.

Mas el lugar que yo me sé,

en este mundo, nada menos,

hombreado va con los reversos.

-Cerrad aquella puerta que

está entreabierta en las entrañas

de ese espejo. -¿Esta? - No; su hermana.

-No se puede cerrar. No se

puede llegar nunca a aquel sitio

-do van en rama los pestillos.

Tal es el lugar que yo me sé.

CÉSAR VALLEJO


Jurisdicción del horario

*

 

Mira muchacha

son las tres y cuarto

dice la sombra del paraíso.

A las cuatro en punto

vendrá el cirujano.

A las cinco y veinte

me llevarán de aquí.

Todo a horario

menos tus ojos

apresurando el rocío

Jurisdicción de la palabra

 

Hay una alta eternidad en las palabras

que no son ni feas ni lindas

sino tan precisas como las personas

verdaderas o falsas

y no deben distraernos

los adjetivos

que a veces

son como espurios brillos

salmodiando la frivolidad.

 

El escritor sabe

que él y todo cuanto lo rodea

será tragado por el mar amenazante.

Entonces

sentado sobre la balsa moribunda

toma su sangre y empieza a escribir.

 

JULIO CARABELLI

Buenos Aires-Argentina

1940

*Fuente:

www.poeticas.com.ar/directorio

 

GRAFITTIS *

De los brazos de las fuentes
se abrían al flujo de los pájaros
marionetas de verano.
Tendrías que haberlas visto bailar
sobre las gotitas de agua.

 

FEDERICO TINIVELLA

Rosario-Argentina

*Fuente: Literatura de Rosario. com. ar

 

Vehículo público en movimiento

La dejé a mi rodilla

en contacto con tu vello púbico

El resto de vos, aparentemente

no estaba conmigo sino

con otro tipo:

apuesto, joven, aunque

no distinguido como yo

por el especialísimo contacto

En el sueño vos eras Salma Hayek

el otro tipo era cualquiera

un extra, un entretenimiento

con el que te abrazabas

Mi rodilla era la derecha

y lo más importante:

quien hacía de mí

era yo

En ese antiguo colectivo porteño

circulando en la noche por Barracas al Sur

vos no estabas desnuda

no lo estaba nadie, ningún pasajero

ni el chofér

Exceptuando a los beneficiados:

esa rodilla mía

y tu pubis.

ROLANDO REVAGLIATTI

 

La mujer en la poesía

La mujer en la poesía

 

Cuando caiga la tarde espera mi visita,

pues veo que la noche es

quien mejor encubre los secretos,

siento un amor por ti

que si los astros lo sintiesen

no brillaría el sol,

ni la luna saldría y las estrellas

no emprenderían su viaje nocturno.

WALLADA BINT AL-MUSTAKFI *

Nació en Córdoba en el año 994

*(poetisa mudéjar)

 

MI PUEBLO

De mi pueblo recuerdo la pradera sembrada

el verde reluciente, la campiña soleada.

Aquel árbol frondoso, que el descanso cubría

su sombra cobijaba, mi lucha y rebeldía.

Esas calles angostas, ignorantes de asfalto

mis pasos protegieron, su miedo y sobresalto.

La escuela, la maestra, aquellos compañeros

que en el tiempo formaron los anhelos sinceros.

La abuela, su pureza, derramando ternura

esos ojos tan sabios y esa vida tan dura.

Regreso a mi momento, a mi presente cierto

y el pasado se queda en aquel cielo abierto.

El hoy es otra cosa, que lo simple ha borrado

mas guarda maravillas lo que el tiempo me ha dado.

Mi niñez como un cuento, que ampararon las hadas

ahora llega a mis hijos, descansa en sus almohadas.

Como fue en el pasado, el presente ha de estar

a Dios dando las gracias, por mi vida sin par.

EDITA GAITE

Rosario-Argentina

 

XII *

Era otro tiempo y extraviaba la rosa

la mística poesía de la vida;

mi pie rodando la arena de otros sueños,

mi cuerpo transitando avenidas de estrellas.

Era otro tiempo. Mi mano adolescente

perseguía el gesto de inaugurar tu pecho

por donde la noche se besa en cálida llanura

y el alma va abrochada a la orilla del viento.

Por detrás de mis párpados despertó extraño cielo

latiendo el territorio de tu nombre

y, sólo fue un temblor cayendo hasta mi frente

como cae el olvido sobre la muerte de un pájarpo.

MIRLEY M. AVALIS

Venado Tuerto

Argentina

*Fuente: Edad Sin Tiempo - 1981

Breves

Breves

 

Un verdadero signo del hombre bueno es que ama a su padre y a su madre.-

GURDJIEFF

Nadie es tan rico que pueda pasarse sin un vecino.-

PROV. DANÉS

Alegrarse de que los demás sean más felices que uno mismo, exige mucha virtud.

MADRE TERESA

Una bella ancianidad es la recompensa de una bella vida,.

PITÁGORAS

Lo que importa no es si vives mucho, sino si vives bien.-

P. Siro

Comentario: DISTANCIAS SOMETIDAS

Comentario: DISTANCIAS SOMETIDAS

 

DISTANCIAS SOMETIDAS

libro de poesía

Autor: Miguel Ángel Migliarini - Yaguarón ediciones

San Nicolás año 2005

Argentina

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“Como un juglar/canto entre pájaros,/a la intemperie”; dice Miguel Ángel Migliarini….

Sentarse a la intemperie, recorrer Distancias Sometidas y buscar hasta hallar, en la horizontalidad de la palabra, la visceral voz del hombre; hundirnos en su cavidad para rescatar su frontal lirismo que emerge, sucumbe, añora y levanta el vuelo que ansiosamente esperamos. Nos introducimos en: “saga de bemoles/en la ciudad vacía/y un aliento lunar/ en las cortinas”; continuamos la lectura para recibir las “trémulas alas que se abren” y ahí justo, en el espacio que media entre la siembra vivencial y el vuelo que rompe amarras, ya no podemos dejar de someternos, gustosamente, a estas distancias que poseen “el ocre de las fábulas”.

Sumergirse en cada verso para sentir su frescura; tratando de imaginarnos somorgujos que bucean para encontrar la palabra precisa, la que navega, la que “sostiene un pedestal de ramas/y el pegajoso ondular/de las distancias”.

Hundir la urdimbre neuronal en el roble que plantó de niño, encontrarnos con la lectura noble que nos ofrece, y sentir su transmisión: “En mística actitud/aprendo a ver a Dios”.

El historiador busca espacios para volar; el poeta no desprotege al historiador y siente “el perpendicular signo/de reveladores mensajes”.

El autor, conocido por su trayectoria que abarca variados temas, nos deja una sensación de pan crujiente en las manos, desarma nuestra estructuralidad cuando nos vuelca la magia del aroma que transmite: “tu fragancia/península vegetal, singular mar/ entre las sábanas”.

Sentarse a la intemperie, clavar nuestros ojos en el sideral diseño de la tapa del libro y sentir que el papel, una vez más, nos devuelve el polvo del camino para que el sol y el aire enciendan nuestras sensaciones con la ilusión urgente de la continuidad.

Sometida a estas nobles distancias descorro caminos y vuelvo a vibrar.-

 

   Betty  Badaui

la literatura paraguaya en un diccionario

 



Este artículo ha sido enviado por Delfina Acosta

La literatura paraguaya en un diccionario

El diccionario de la literatura paraguaya se va abriendo en cantidad y también calidad a los lectores, pues los umbrales de las letras de los tiempos que corren necesitan respuestas efectivas por parte de investigadores y compiladores de cuentos, novelas y poesías.
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18 de agosto de 2008 . Este artículo ha sido enviado por Delfina Acosta

5 poetas españoles de hoy

Tengo en mi poder un libro que encontré hace unos días en mi buzón. Se titula Pentagrama. Fue publicado por Trilce ediciones, en España. El mismo es una antología preparada por Remo Ruiz, poeta y ensayista español, nacido en París (1964). El texto, que también da en llamarse “Cinco poetas españoles de hoy”, contiene los poemas de los siguientes artistas: Luis González Tosar, Juana J. Marín Saura, Enrique Villagrasa, Alfredo Pérez Alencart y Asunción Escribano.
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Subject: USTED SE BESA CON EL CURA (CUENTO)

USTED SE BESA CON EL CURA
DELFINA ACOSTA
Pensativo lector: No me mueve sino la intención de acercarle la versión de mi niñez, para alejarlo de sus preocupaciones y hacerlo reír, ojalá, con mis diabluras.
Se habla desde siempre sobre cómo educar a los chicos. A los niños hay que enseñarlos en el amor. Esa es una verdad.
Considere el lector mi mala crianza, pero sepa, antes de juzgarme, que mi existencia, como la de muchos niños librados a la holgura del campo, ha sido feliz gracias a la rudeza y a la fiereza.
Vivía yo en una casa grande, ubicada sobre una suerte de colina del pueblo, a pocos pasos del camino de polvo que llevaba al cementerio. Ibamos mis amigos y yo al camposanto, en las siestas calurosas. Allí hacíamos tumulto, que era la degeneración propiamente dicha, pues si bien éramos pequeños, teníamos el salvajismo clavado en nuestros sentidos.
No le temíamos a los cuernos de las vacas, que solían comer pasto en la loma, y por malditos y provocativos, les arrojábamos piedras en los cogotes. Con el tiempo, aquellos animales, al vernos llegar, se alejaban del lugar a prisa.
No podíamos sentirnos contentos siguiendo las habituales normas del juego, pues crecimos a la de Dios que es grande, sin padre ni madre que nos castigaran o mimaran, ni cavilaran en nuestro destino.
Nos gustaba el juego de las consternaciones. Sentados frente a los panteones, invocábamos a los espíritus del sitio, con amenazas de que si no salían a mostrarnos su pálida tez, su larga barba, o, al menos, su gusano, los condenaríamos a perpetua inmolación en el infierno.
Cuando nos enterábamos de que alguien había fallecido, ya estábamos junto a la fosa abierta, aguardando la llegada del cortejo fúnebre.
Nos producía una extraña fascinación observar la descompostura de algún pariente, que caía de ancas en el suelo, para recuperarse después de oler la lengueta de un zapato.
En una ocasión, Malú, que siempre desayunaba aire, pues era puro esqueleto y barriga cargada de lombrices, largó un gas estruendoso mientras el cura párroco reflexionaba solemnemente sobre la paz de la vida después de la muerte . Recuerdo el silencio ofendido y espeso de los deudos ante la cruz mayor.
En fin, que éramos malvados, torcidos de mente y muy animales, estaba escrito en piedra. Y si lo sabíamos, no alcanzábamos siquiera a considerar la razón de nuestra maldad, pues nos creíamos con derecho de llevar a cabo lo que queríamos hacer, por el sólo hecho de ser niños.
El juego se justificaba, para nosotros, por el mismo juego. Nuestra ley era jugar por jugar.
Eso sí; las niñas nos fuimos haciendo finas y doctas en la hipocresía. Un domingo por la mañana, Rosa y yo fuimos a hablar con la madre superiora del colegio de monjas de Villeta.
Quiero ser monjita porque San Antonio se me aparece en la pared de la letrina - le dije a la religiosa, dándole codos a mi amiga. “Yo quiero conservarme virgen”, le habló Rosita.
Pero son muy pequeñas; ¿están ustedes bien de la cabeza? - nos contestó la hermana directora, sorprendiendo, ofendida, nuestra caradurez.
- Mi mamá es atea. Dice que usted se besa con el cura, que no se baña nunca y que es chismosa - le respondí. Entonces una bofetada me cambió el color de la cara.
Rosa Caballero partió a los quince años a la Argentina. ¿Qué se habrá hecho de ella?
Ah... los recuerdos de mi niñez. Tan maldita que era. Tan mal intencionada. Tan lista para hacer pasar la fechoría por buena intención.
La tarde cae fría sobre la higuera
Tengo por sentado que al morir, voy a reencontrarme con mis amigos de la infancia. Nos veremos la cara y moriremos de la risa.



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DÍA DEL NIÑO-2° domingo de agosto

DÍA DEL NIÑO-2° domingo de agosto

 

El mejor medio para hacer buenos a los niños es hacerlos felices.-

OSCAR WILDE

Paraguay, tierra apasionada

Paraguay, tierra apasionada

 

 

(dedicado a mi hija Nora)

Hundir la mirada en los lapachos amarillos o rosados; pisar, descalza, su tierra rojiza; recorrerla sin horarios mientras saboreamos un chipá crujiente…

Aceptar un jugo de piña o un fresco tereré; asombrarnos con la sopa paraguaya cortada en dorados trozos; preguntar qué es el borí borí; y escucharlos mientras nos dedican una canción que se enlaza en las cuerdas de una guitarra o de un arpa…

Recordar, con su gente, la literatura de Manuel Ortiz Guerrero, Herib Campos Cervera, Augusto Roa Bastos, Elvio Romero…

Y decir con orgullo: “el álbum-bebé de mi hija tiene una dedicatoria de José Asunción Flores, que le dejó de regalo cuando visitó nuestro hogar.

Querer comprar todos los ñandutíes, aho poí y bolsos de cuero repujado…

Y susurrar, en la coreografía del espacio: “cuántas veces te recorrí y aún te deseo, Paraguay.

BETTY BADAUI

Bienvenida, Delfina Acosta

Bienvenida, Delfina Acosta

 


DELFINA ACOSTA


Asunción - Paraguay - 1956


Nació en Asunción, pero su infancia y su juventud pertenecen a Villeta, donde cursó sus estudios primarios y secundarios.


Su primer poemario Todas las voces, mujer... obtuvo el Primer Premio ‘Amigos del Arte‘. En relación con este libro cabe mencionar que el mismo figura entre las obras más consultadas de la Biblioteca Virtual de Cervantes.


Integró durante mucho tiempo el Taller de Poesía "Manuel Ortiz Guerrero" y dio a conocer algunas obras poéticas en publicaciones colectivas del citado Taller.


Publicó el poemario La cruz del colibrí, que lleva prólogo de la poetisa Gladys Carmagnola.


Reunió sus cuentos que obtuvieron premios y menciones en concursos literarios en el libro El viaje.


Su obra Romancero de mi pueblo ganó el segundo premio ‘Federico García Lorca‘. Romancero de mi pueblo lleva prólogo del crítico y poeta Hugo Rodríguez-Alcalá.


Su último libro, que edita Portal de poesía, lleva el nombre de Querido mío: y es bestseller en Asunción, ha recibido el premio ‘Roque Gaona 2004‘.


Sus obras (cuentos y poesías ) están incluidas dentro de numerosas antologías nacionales y extranjeras.


Es columnista del diario ABC Color; hace comentarios literarios sobre los escritos de los poetas y narradores paraguayos en el Suplemento Cultural del mismo diario. Actualmente dirige el Taller de Poesía de la Universidad Iberoamericana.


El poemario Versos esenciales ( edición del autor ) de Delfina Acosta está dedicado a honrar íntegramente la memoria del poeta chileno Pablo Neruda. Fue presentado al público paraguayo en 2001, en la embajada de Chile en Paraguay. Varios ejemplares del poemario se encuentran en exposición permanente en la casa museo Isla Negra. El PEN Club del Paraguay otorgó al libro el Primer Premio destacando su elevado vuelo lírico y su lenguaje universal.


Es poetisa, cuentista, y crítica literaria. Actualmente hace reseñas sobre obras literarias nacionales y extranjeras para el diario ABC Color y dirige el Taller de Poesía de la Manzana de la Rivera. Su libro Todas las voces, mujer..., figura entre las obras más leídas del Portal de Cervantes (España).








Leer Querido mío:



 

















Versos esenciales a Pablo Neruda

Versos de amor y de locura

Delfina Acosta agradece cualquier comentario sobre sus libros:


delfina@abc.com.py

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AQUELLA QUE TE AMÓ



Palomas de repente en mis mejillas.
Un sacudir de alas si regresas,
amante, a mi presencia y me perdonas
y arrancas de mi amor la sola queja.
Me juras por tus muertos, yo te juro
por Dios que a los demonios atormenta.
Y en brasas se convierten las palabras.

En pájaros sangrientos que pelean
por las migajas de las hostias últimas.

Ámame hombre en esta noche negra.

Mi historia es ésta: un lecho solitario,
un despertarme atada siempre a hiedras
y una almohada llena de tu rostro.

Mi vida toda es sólo sueño, niebla.
Mas llegas y mi voz ya no es cautiva.

Y aquella que te amó se me asemeja.

*Delfina Acosta (Paraguay, 1956)




LA CONDESA DESCALZA 10/09/2007 23:45 Enlace Permanente Comentarios (0)


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Un cuento de Delfina Acosta

Un cuento de Delfina Acosta

 

 


LA MISIÓN
Delfina Acosta


Tenía doce años. Empezaba a encontrar natural despertarme acosada por un pensamiento. Entonces me levantaba de la cama y me dirigía al gabinete.
Allí escribía. Qué sé yo cuántas dudas escribía, pues - ciertamente - anotaba dudas. Tarea ardua para una niña que debía estar en su lecho durmiendo, pues eran las tres de la madrugada, y hacía un frío espantoso. Un viento que obligaba a los perros callejeros a meterse debajo de los autos abandonados en el callejón del pueblo.
Durante el día permanecía huraña.
- ¿No vas a lavarte los cabellos?
- Solamente un baño.
Mi existencia tomó un rumbo literario. Cuando el sol se ponía y los elementos de la naturaleza inclinaban con rigor a los sauces del cementerio, me apuraba la necesidad de escribir.
- Estás mal de la cabeza mi niña - me decía la nana, disparándome unos ojos asustados.
Pues claro que sí; que me sentía enferma, yo lo sabía.
Por otra parte, ¿qué trazador de versos en letras itálicas, no cae en la cuenta de que su cabeza suele ser invadida, repentinamente, por cientos de langostas?
Por la tarde escribía. Al menos había logrado ajustarme a un horario que no fuera motivo de gritos por parte de mi padre, quien al ver la luz prendida en el gabinete, perdía el sueño nocturno y se levantaba frecuentemente a orinar.
Una tos seca me acosaba.
Mi madre me observaba con lástima; sabía que no podía hacer nada por mí, salvo partir en dos mitades perfectas un comprimido de meprobramato, que tomaba con agua.
Bajo los efectos del tranquilizante, me libraba del tormento de la escritura inmediata, y del presagio de futuras escrituras escabrosas.
Mi caligrafía ilegible revelaba el ánimo furioso del mar, que era, a veces, con su sonoridad vespertina, la causa de mis momentos de nerviosismo.
Escribí veinte historias sobre el mar.
Pero también sobre un jardinero, que enterraba gatos recién nacidos debajo de un rosal amarillo, mientras la dueña de la casa, una anciana jorobada, los andaba buscando por el corredor y las habitaciones.
Cierta vez escribí sobre una mujer delgada y hermosa, que había salido a la calle, a la medianoche, con una alcuza en la mano. Llamaba a sus mininos perdidos con voz de bambú; las ventanas de las casas del pueblo se abrían de par en par.
- No son horas de andar gritando - le decía una señora, que daba de mamar a su niño.
- Gatos malditos. Si los encuentro los mato - gritaba la mujer.
Se hizo parte de mi vida escribir. Y tomar pastillas. Don José, el farmacéutico, me preguntaba a menudo cuándo publicaría mi libro. Yo sabía que el libro tendría que salir alguna vez. Pero aún debía definir el argumento de la moza que se había fugado con el gitano. Es más. No estaba segura de la historia. Jamás me convencieron las fugas. Y en esa indecisión batallaba.
El boticario me admiraba. Él también escribía. Como compraba la medicina a crédito, me sentía en la obligación de escucharlo hablar sobre su libro.
“Penumbras en el ártico” llamaba él a su obra. La cosa es que no sabía decirme ni dos renglones de ella. Mientras envolvía mi medicina recitaba alguna poesía de Amado Nervo. Y luego, como si el poema fuera de su autoría, me preguntaba con un suspiro de satisfacción: “Y, ¿qué me dices? Terrible, ¿no?”
Yo sabía que me estaba enfermando en serio. La obra crecía, se agigantaba, a costa de mi salud. Tenía la impresión de que el mar, la moza de los hermosos cabellos negros enamorada del gitano, los mininos de ojos relampagueantes y extraviados, todos, estaban metidos en mi gabinete.
Mis ojeras me delataban.
- Pero si estás muy mal - me reclamaba mi nana.
No podía parar. No debía dejar en eterno extravío a aquellos mininos. Alguien tenía que detener a la mujer con la alcuza en la calle. El romance de la moza de ojos airados y pelo renegrido merecía un perfecto final.
Todo era demasiado para mí.
Hoy fui a la farmacia. He comprado un frasco entero de somníferos.

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el hombre en la poesía

el hombre en la poesía

 

SONETOS NOCTURNOS

I

Tiempo soy entre dos eternidades.
Antes de mí la eternidad y luego
de mí, la eternidad. El fuego;
sombra sola entre inmensas claridades.

Fuego del tiempo, ruidos, tempestades;
si con todas mis fuerzas me congrego,
siento enormes los ojos, miro ciego
y oigo caer manzanas soledades.

Dios habita mi muerte, Dios me vive.
Cristo, que fue en el tiempo Dios, derive
gajos perfectos de mi ceiba innata.

Tiempo soy, tiempo último y primero,
el tiempo que no muere y que no mata,
templado de cenit y de lucero.

CARLOS PELLICER

MÉXICO

1899-1977

 

ANCLAJE *

En el principio no existía la arena.

El origen de todo fue un movimiento tan minúsculo,

que las horas calladas comenzaban a girar

sin manifestarse en el espacio ni en el tiempo.

Hubo fuego, hubo noche,

hubo un tumulto de océanos furiosos de su anchura.

La gran fábrica atropelló la quietud del universo

y sus elementos fueron el remo, el nido, el cobre y la madera,

el desamparo, los nietos, el trabajo.

Caímos en el uno de uno mismo; en el cruce genital;

en la geometría; en el sur con el oeste y sus antípodas.

Caímos con los cinco sentidos

que simulan sacarnos del encierro.

Hubo un accidente entre el amor y el amor

y perdimos el cero para siempre.

No hubo invitación. No habrá despedida.

la consigna es ocupar, ocuparse,

desviar de su rumbo las puras latitudes incompletas.

Es por eso que basta una ausencia, una ausencia nada más,

solamente una ausencia, para que el mundo todo se vacíe.

      SEBASTIÁN OLASO

*Fuente:CONTROL SOBRE MIS OJOS-Libro Tercero

Anclaje - III Pág. 51

 

 

QUERERLO TODO

Yo tenía un voraz medio hermano

banquero, financista, en mi última pesadilla

y le reprochaba:

 

“Vos lo querés todo:

el chiquero interplanetario

los inconmensurables beneficios

la casita en Belgrano

y un vistoso ejército de negros que te abaniquen!”

 

Y entonces él me regalaba

acallándome

la casita.

ROLANDO REVAGLIATTI

 

 

la mujer en la poesía

la mujer en la poesía

 



SER RÍO SIN PECES

Ser de río sin peces, esto he sido.
Y revestida voy de espuma y hielo.
Ahogado y roto llevo todo el cielo
y el árbol se me entrega malherido.

A dos orillas del dolor uncido
va mi caudal a un mar de desconsuelo.
La garza de su estero es alto vuelo
y adiós y breve sol desvanecido.

Para morir sin canto, ciego, avanza
mordido de vacío y de añoranza.
Ay, pero a veces hondo y sosegado


se detiene bajo una sombra pura.
Se detiene y recibe la hermosura
con un leve temblor maravillado

ROSARIO CASTELLANOS

MÉXICO

1925-1974

 

 

 

PREÑEZ *

Esta inesperada redondez

este perder mi cintura de ánfora

y hacerme tinaja,

es regresar al barro, al sol, al aguacero

y entender cómo germina la semilla

en la humedad caliente de mi tierra.

DAISY ZAMORA

Nicaragua-1950

* Fuente: Poesía Breve www.poesiabreve.com

 

CASI JOVENES
Vení,vamos al campo, el cielo es un delirio
rebelde de chispeantes punzones en racimo.

¿No sientes que tus plantas se hunden en la hierba
y alcanza el pensamiento un brío que refresca?

Impúlsame a que vuele,rotunda,enamorada
y vuelva hacia tus brazos como una colegiala

Corramos en procura del más cercano charco
que calme travesuras de las ardientes manos.

Desnuda por el aire la sed de los arrullos,
apremia nuestros cuerpos secretos y confusos.

¡Qué siembra hay en mi alma tan fértil este día
con flores en la boca de púrpura encendida!

Acuéstate a mi lado y deja que mis dedos
se mezclen con la seda grisácea de tu pelo.

Volvamos sin fatigas y abrázame hasta el alba,
no digas nada, escucha: el viento es el que canta.

NOEMÍ MERLO BARCHIESI

 

LOS NIÑOS YA NO JUEGAN

El sauce está triste

no por ser llorón.

El carrusel dejó de girar.

Los niños ya no juegan

en el parque.

El avión, el corcel, el cisne

y hasta Dumbo

están muertos.

Ahora el parque de mi barrio

ya no escucha sus risas.

Todo es verde, luces,

cámaras grabando,

policías de custodia.

Vivir el espanto.

Ya los niños no juegan

en los parques.

NORMA PADRA

para niños

para niños

 

 

CARICIA

Si la abeja se entra al lirio,

no se siente su aletear.

Cuando escondes a tu hijito

ni se le oye respirar…

Yo te miro, yo te miro

sin cansarme de mirar,

y qué lindo niño veo

a tus ojos asomar…

El estanque copia todo

lo que tú mirando estás;

pero tú en las niñas tienes

a tu hijo y nada más.

Los ojitos que me diste

me los tengo que gastar

en seguirte por los valles,

por el cielo y por el mar…

CARMEN CONDE

Cartagena-España

1907-1996

 

 

Breves

Breves

 

El que es temido por muchos, debe temer a muchos.-

PUBLIO SIRO

 

Economizad las lágrimas de vuestros hijos, para que puedan regar con ellas vuestra tumba.-

PITÁGORAS

 

Haz las cosas pequeñas con gran amor.-

MADRE TERESA M.C.

 

Coge el día presente, y fíate lo menos posible del mañana.-

HORACIO

 

Tu verdad aumentará en la medida que sabes escuchar la verdad de los demás.-

L. KING

de literatura y algo más

de literatura y algo más

 

 

 

 

 

 

La abstracción de la Palabra, su fonética, y su evanescencia en el aire como buscando la azulidad del cielo.

La Palabra, la de ustedes, -que han colaborado conmigo para que de literatura y algo más corra su mensual viaje-, se hace presente en una nueva entrega.

Y ahí va mi Palabra de hoy, la de siempre: GRACIAS.

 

 

Betty Badaui

 

Colaborador permanente: Raúl Astorga

Para publicar: enviar los poemas, como así también los relatos y artículos breves, en el cuerpo del mail, en Arial u otro semejante, tamaño 12.

Contacto:

 

bettybadaui@yahoo.com.ar

 

 

 

 

Lista autores publicados

Lista autores publicados

 

Desde enero hasta julio de 2008, deliteraturayalgomas publicó, en Breves, frases célebres de los siguientes destacados de la historia mundial.

Madre Teresa

Krishnamurti

Séneca

Cervantes

R. Tagore

Lao Tse

C. Vigil

Confucio

San Francisco de Sales

Diderot

Pascal

Shakespeare

M. Dresaler

Amado Nervo

K. Gibrán

Hipócrates

Eurípides

V. Aleixandre

Emile Faguet

Emerson

               ============

LISTA DE AUTORES PUBLICADOS

DESDE ENERO HASTA JULIO DE 2008.-

Oreste Abiatte

Delmira Agustini

Rafael Alberti

Andrés Aldao

Raúl Astorga

Betty Badaui

Edgard Bayley

Gustavo Adolfo Bécquer

Mario Benedetti

María Rosa Berdou

Pere Besso

Alicia Cámpora

Carmiña Candido Daverio (Marta Roldán)

Eugenio Castelli

Liliana Chavez

Piero De Vicari

Patricia Diaz Bialet

Rosa Fasolís

Silvia Favaretto

Baldomero Fernández Moreno

Elsa Florit

Julio César Forcat

Edita Gaite

Gustavo Galliano

Inés Goyenechea

Lelio Gurruchaga

Nazim Hikmet

Vicente Huidobro

Omar Khayyam

Carmen Landaburu

Florencia Lo Celso

Antonio Machado

Noemí Merlo

Miguel Ángel Migliarini

Gabriela Mistral

Betty Morero

Lilí Muñoz

Pablo Neruda

José Manuel Oliveros

Norma Padra

Octavio Paz

Frede Peralta

Emilio Pérez Delgado

Miguel Julio Perret

Alejandra Pizarnik

Clara Rebotaro

Rolando Revagliatti

María del Carmen Reyes

Ana María Rodríguez Francia

Coca Rossi

Daniel Ruiz Rubini

Nora Lilián Séculi

Emilio Silver

Alfonsina Storni

Rabindranath Tagore

Raquel Tepich

Víctor Hugo Tissera

Marcelo Juan Valenti

Rubén Vedovaldi

Rubén Vela

Berta Wexler

Gabriel Zacnún

Cilda Zatzkin

Beatriz Zuluaga

Simplemente... ¡Juana!

Simplemente... ¡Juana!

 

 

CUAL LA MUJER DE LOT

Un perfume de amor me acompañaba.

Volvía hacia la aldea de la cita,

bajo la paz suprema e infinita

que el ocaso en el campo destilaba.

en mis labios ardientes aleteaba

la caricia final, pura y bendita,

y era como una alegre Sulamita

que a su lar, entre trigos regresaba.

Y al llegar aun recodo del camino

tras el cual queda oculto ya el molino,

el puente y la represa bullidora,

volví atrás la cabeza un breve instante,

y bajo el tilo en flor, ¡vi a mi amante

que besaba en la sien a una pastora!

JUANA DE IBARBOUROU