Blogia

deliteraturayalgomas

Jorge Luis Estrella

Jorge Luis Estrella

 

ELLA Y YO       

 

Ella tenía dos piernas izquierdas

y un corazón demasiado a la derecha.

A veces quedaba empantanada en la locura

pero se recomponía fácilmente

si con la grua de un beso se la rescataba.

De noche, cuando los tréboles se cierran,

ella se abría a la esperanza

y bailaba con los pequeños duendes

que habitan las tinieblas.

De día andaba a ciegas,

era como si, habiendo entrado

al laberinto de sí misma

no pudiera salir.

Algún sábado de hace tres años,

luego de mirarnos en silencio,

fuimos a un restaurant de Flores

donde ella pidió una ensalada del Caribe

y yo una completa.

De pronto, me auscultó las vísceras,

habló de girasoles y sirenas

y se puso a rezarle a San Ciriaco.

Yo la dejé en ese estado

porque la noche ya estaba llegando,

le di un beso en la boca,

le pedí que se casara conmigo

y aceptó.

Hoy tiene una pierna izquierda, una derecha,

el corazón donde tiene que estar,

y sale de su laberinto cuando quiere.

El único problema

es que no sabe qué hacer con mi locura.

 

 

 

 

 

 

 

OLVIDÓ PERDERSE    

 

Olvidó perderse y se encontró boqueando en plena calle

desnudo con un trébol florecido en el ojal de la esperanza

y la bandera de un club de fútbol flamenado a contramano.

Lo llevaron a la comisaría que está a dos cuadras del silencio

y allí le levantaron un sumario y un restario y un abecedario

y le pusieron un sello de goma en la frente cerca del cuerno izquierdo.

Más tarde lo soltaron en una celda grande como el Atlántico

y le prometieron ir a visitarlo cuando no hubiera pobreza

y los unicornios pastaran tranquilos lejos de la basura.

Se sonó la nariz por hacer algo y se quedó dormido

mientras gritaban los árboles frente a la tormenta

y Caperucita se comía un lobo asado a la parrilla.

Cuando le dio ganas de orinar soñó con un papagayo,

un loro parlachín, dos teros mudos, tres torcazas

y alivió su vejiga que albergaba un océano de espasmos y de angustias.

Después,

al darse cuenta de que su odisea se estaba convirtiendo en una ilíada,

comenzó a recordar cómo era perderse entre almohadas y madreselvas,

entre besos y lunas y alegrías, entre clavos de olor y mariposas,

se sacudió la cárcel grande que llevaba a cuestas

y se topó con el futuro que andaba mordisqueando hinojo tierno

en el borde occidental de la barranca.

 

 

            JORGE LUIS ESTRELLA

 

 

Noticias: Delfina Acosta

Noticias:  Delfina Acosta

 

DELFINA ACOSTA te recomienda una nota publicada en ABC Digital:

   “BUENA LECTURA”

VICTORIO V. SUÁREZ

Palabras como un río

Fue publicado recientemente el libro Fantasmas peregrinos, del escritor y poeta Victorio V. Suárez. La obra literaria lleva el sello editorial de Servilibro.



Para leer el texto completo de la nota hacé click en el siguiente link:
http://www.abc.com.py/abc/nota/62613-Palabras-como-un-río/

Contactos: Los Lectores Opinan | Emails | Teléfonos | Staff

 

 

DELFINA ACOSTA te recomienda una nota publicada en ABC Digital:

   “BUENA LECTURA”

EL OBSERVATORIO

Solo la educación nos salvará



Para leer el texto completo de la nota hacé click en el siguiente link:
http://www.abc.com.py/abc/nota/62962-Solo-la-educación-nos-salvará/

Contactos: Los Lectores Opinan | Emails | Teléfonos | Staff

 

DELFINA ACOSTA te recomienda una nota publicada en ABC Digital:

   “BUENA LECTURA”

POETAS CALLEJEROS

La poesía llegó a la calle

Puede ser el comienzo de una utopía empezar a creer en el Arte para seguir creyendo. La esperanza sale del húmedo pozo en el que cabecea con sólo pretender escribir; claro que también es preciso echar flores blancas y húmedas sobre los versos simples, dóciles, y llevarlos a los lugares donde hay sitio suficiente para el sudor, el cansancio, las voces que se mezclan, que se apagan, que se incendian, subiendo y bajando los precios de las frutas, de los vegetales frescos, del pescado aquel que ya huele a cena.



Para leer el texto completo de la nota hacé click en el siguiente link:
http://www.abc.com.py/abc/nota/66769-La-poesía-llegó-a-la-calle/

Contactos: Los Lectores Opinan | Emails | Teléfonos | Staff

 

 

 

 



 

 

 

El hombre en la poesía

El hombre en la poesía

 

         Abu Nuwas

 

 

He dejado las chicas por los muchachos

y por el vino viejo he dejado el agua clara

Alejado del camino recto, he tomado sin manera

el de la pesca, pues la prefiero.

He cortado las riendas y sin remordimiento

he alegrado la brida con el bocado.

         ABU NUWAS

        747-815(aproximadamente)

          Bagdad

      ¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨

 

PLICA

 

lo que Religión suplica

Filosofía replica

 

lo que Tecnología aplica

Educación explica o no explica

 

Pero

 

-dijo la alta pera de Peralta-

lo que Poesía implica

y amor no multiplica,

Economía aplaca

y Guerra complica

 

               Rubén Vedovaldi

         Capitán Bermúdez-Argentina

       ¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨

 

                   INMORTAL

                              “Desdichas de este tiempo parecido a uvas

                                  pequeñas que agruparon verde amargo,

                                   confusas, escondidas lágrimas de los días,

                                  hasta que la intemperie publicó sus racimos”

                                                              Pablo Neruda.-

 

Te establezco

para siempre en el paisaje,

astral y silenciosa, indiferente,

desnuda, caminando las espigas,

inventando el polvo de la harina;

poniéndole a las uvas en los racimos

el sabor agreste de los vinos;

colorando las rosas con tus labios;

dándole al viento

todos los perfumes

que aroman las flores de la tarde

que estallan al tacto de las manos.

Dormirás en el agua,

en las lluvias,

en una hamaca azul de vivos pétalos,

soñando, lejanías y regresos,

disolviendo las lágrimas y el ruego

que calca transparencia en la madera

donde el tiempo deja exhausto

                                        sus insomnios.

Te establezco

para siempre en el paisaje;

pasarás etérea, transparente,

por los espejos del aire

que se empañan de luz al mediodía.

Yo me iré en abril

con la hojarasca

para regresar de nuevo a tu misterio.

       JORGE MUÑOZ

 San Genaro, Santa Fe

          Argentina

 

 

 

 

 

La mujer en la poesía

La mujer en la poesía

 

 

 

       HADES 

La primera señal: te salen lágrimas,

y escribes, sin querer, mejores versos.

Se apagan los faroles de la cuadra,

pero tus ojos brillan más atentos.

Y hay dos señales: si con él te cruzas

es como si te diste vuelta a verlo.

La cerrazón que cae sobre tu alma

te lleva a presumir que ya es invierno.

Si habré escuchado historias en mi vida:

Érase una que bajó al infierno

donde perdió a su amante. Y hubo un ánima

por siempre enamorada de un espectro.

Y hay más relatos. Y éste es muy contado:

Dirá que al bosque irá por un momento.

Te besará como quien va por más

cerillas. Nunca volverás a verlo.

                       DELFINA ACOSTA

 

                      ¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨

 

        

Dos veces el amor
 

 

                                                                        

Hacer dos veces el amor

en una hora

no es cualquier cosa

y menos superando  los cincuenta

te lo dije

amor

pero usted nada

mejor dicho

usted todo

y más

sin cansancio

ni heridas de trabajo

ni mujer que se ha ido

por un rato.

 

 

Usted sí y  sí

en el despeje

tal vez

sólo pensó en  usted

o en los dos

siquiera un poco

entonces

yo le doy las gracias.

 

 

 

Cuando crucé la esquina

- a contrapelo del adiós que no dijimos -

un hombre joven  me pidió monedas.

 

 

Supe

que habíamos hecho pedazos cualquier quantum

cuatro eran dos

y por instantes  uno

el cuadrado rodaba

refutando la  síntesis

 y sin embargo

la realidad virtual

usted lo sabe

venía de agonizar

aquí

en noviembre

el hambre y el aroma de los tilos.

 

 

Lilí Muñoz. Ciudad de Neuquén.

                                                      ¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨

 

 

                                                                       CRUCES

                                                                    Un telón desolado

atado al silencio.

Noche de brumas,

donde la soledad

oscurecida de olvidos,

contempla morir las horas.

Entreabro mis manos…

Un rumor de cielos

va creciendo

entre perfiles hundidos.

En mi refugio,

una fuerza tempestuosa

grita, se enciende…

para  quemar mis cruces.

ALICIA BORGOGNO

Argentina

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Breves

Breves

 

                                                       (página dedicada a mis hijos,

                                                         con amor incondicional)

                                                       

                                                          

 

 

Las armas del reino no se muestran al extranjero.-

        LAO  TSÉ    °°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

 

Cuando mi voz calle con la muerte, mi corazón te seguirá hablando.-

        RABINDRANATH   TAGORE   °°°°°°°°°°°°°°°°

 

Si no quieres repetir el pasado, estúdialo.-

        BARUCH    BENEDICT   SPINOZA°°°°°°°°°°°°°°°

 

Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena.-

        INGMAR   BERGMAN   °°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

 

... y, entonces,

    habrá un día

en que yo no vendré

                       por mí,

como todas

                      las mañanas.-

        ORESTE   ABIATTE   °°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

 

 

 

 

 

deliteraturayalgomas

deliteraturayalgomas

 

Las copas de cristal

revelan el vino

con destellos de violetas.

Así brindamos

en la noche

con la juventud

de la tierra

y las estrellas distantes .

   SANTIAGO BAO

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

   Este mes abrí  De literatura y algo más, con un poema extraído del libro Cantos del río del Este, de Santiago Bao. *

   En lo que concierne a mi gusto, es un libro para acompañar;  en el bar, la mesa de luz, en soledad o en compañía.

   Todos sus poemas refrescan el pensamiento; la naturaleza, el amor y las reflexiones aparecen como aleteos de vida.

    En la totalidad del libro  se nota un buen dominio de la palabra ya que, aún en la brevedad, hay hondura y atracción unidas a la voz directa, o a la sugerencia clara, sin complicaciones verbales.

   Me complace tener este libro de poemas, lo agradezco y saludo cordialmente al autor desde este sitio.

                 BETTY BADAUI

 

*Cantos del río del Este

Santiago Bao

Buenos Aires;  La Luna Que, 2009.

Poesía Argentina

CDD  A861

santinebao@gessell.com.ar

 

°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°

 

Se aceptan poemas, relatos y artículos breves para su publicación, enviar en letra Arial u otra semejante , tamaño 12 a la siguiente dirección:

bettybadaui@yahoo.com.ar

Colaboran:  desde Rosario, RAÚL ASTORGA;   y LILI CHAVEZ desde Córdoba.

Las noticias del diario ABC Digital Color las envía Delfina Acosta.

Los escritores y los lectores conforman la revista.

BLOGIA  brinda alojamiento gratuito desde la apertura del blog.

Lo demás lo brinda el Espacio.

Gracias a todos

                                     Betty Badaui

                            Rosario, Prov. de Sta. Fe

                                       ARGENTINA

 

 

 

 

Murió Sandro de América

Murió Sandro de América

 

4 de enero de 2010

 

Se  apagó  la  vida  del  cantante  Roberto  Sánchez,  más  conocido  como  SANDRO  DE  AMÉRICA,  entre  llantos  y  rosas  su voz  y  su  esencia  nos  quedan  como  bien  máximo.

 Nuestro  agradecimiento  por  el  magistral   legado  y  nuestras  condolencias  para   su  esposa  Olga  Garaventa.

 

 

 

 

Noticias: Delfina Acosta

Noticias:  Delfina Acosta

 

DELFINA ACOSTA te recomienda una nota publicada en ABC Digital:

   “BUENA LECTURA”

ALFREDO PÉREZ ALENCART

Belleza y sabiduría

Al observar una flor de azahar cayendo sobre el pasto aún mojado (es pleno amanecer en algún lugar del mundo) y la brisa confundiendo su aliento con el viento que trae el aroma profundo del bosque con sus cuernos dibujados en la luna, algo en el alma del poeta se estremece, y canta, y expresa una suerte de oración o de celebración de la naturaleza.



Para leer el texto completo de la nota hacé click en el siguiente link:
http://www.abc.com.py/abc/nota/60312-Belleza-y-sabiduría/

 

 

DELFINA ACOSTA te recomienda una nota publicada en ABC Digital:

   “BUENA LECTURA”

Nos ha nacido un niño



Para leer el texto completo de la nota hacé click en el siguiente link:
http://www.abc.com.py/abc/nota/60915-Nos-ha-nacido-un-niño/

Contactos: Los Lectores Opinan | Emails | Teléfonos | Staff

 

 

 

 

 

Rosa Lía Cuello

Rosa Lía Cuello

 

           Si me atreviera

 

Si llegara a morir una noche cualquiera

si los silencios atravesaran mis huesos

si me convirtiera en un ser inalcanzable

en juego indefinido

surcando los espacios

y el sol no me tocara

y la sombra fuera abrigo

hasta la última palabra

hasta el último aliento

hasta entender  que sí hay un final

hasta entender que sí hay un comienzo.

Si pudiera despojarme

Si alcanzara a expresar todo lo que siento

Si acabara este dolor inapelable

Si lograra escapar

Si me atreviera.

                                           Rosa lía Cuello

 

 

Relato breve: Rubén Vedovaldi

Relato breve: Rubén Vedovaldi

 

LOS GANSOS Y EL RUISEÑOR

 

Un ganso que se enriquecía vendiendo plumas, enseñó a sus hijos desde muy pequeños el mismo oficio, enriquecerse desplumando a los demás.

Una tarde de verano, después de haber comido hasta más no poder, tomaban el fresco soltando algún que otro graznido insulso sobre los negocios, cuando oyeron los melodiosos trinos del ruiseñor.

El padre ganso lo llamó al cantor y le dijo que estaba muy deseoso de proteger el arte y que tenía suficiente fortuna para hacerlo, Le ofreció un puesto de maestro de música de sus hijos, la remuneración sería generosa y le daría casa y comida todo el tiempo que el aprendizaje durara.

El ruiseñor no necesitaba mucha casa ni mucha comida, pero, artista incipiente, era tan pobre que aceptó.

Al día siguiente empezó a querer dar lecciones a los gansos, pero por mucho que se esforzara nunca pudo conseguir que sus discípulos soltaran otra cosa que espantosos graznidos de ganso.

El maestro, desanimado, probó un día y otro hasta que se fue a ver al padre de los gansos y le dijo:

--Mire, señor, usted tendrá las mejores intenciones de fomentar el arte pero yo renuncio aquí mismo.

--Pero, escúcheme, maestro ruiseñor, por qué va a renunciar? ¿No le conviene?

--No hay caso, señor. Prefiero renunciar antes de perder mi garganta con esos alumnos. Sus hijos, como usted, han nacido sólo para ganar plata, no trate de hacer de ellos artistas.

 

                                                   Rubén Vedovaldi

 

 

 

Ana María Rodríguez Francia

Ana María Rodríguez Francia

 

El Misterio

 

Que somos sombra y piedra esplendorosa

 que habita el suelo en noche aprisionada

 y estrecha su fulgor y su apenada

falta que, feliz falta, es luz hermosa.

 

Que somos piedra y sombra esplendorosa

 que habita una región abandonada

 y estrecha en su vacío y su morada

 sombra y luz, luz y sombra misteriosa.

 

Qué perpleja la sombra y la hermosura…

Qué vibrante y sutil sombra preciosa.

 Qué modo de brillar en senda impura.

 

Qué precio el de la Sangre y su armadura

 por este cirio, beatitud oscura,

 rosa quebrada y pacto de la Rosa!

ANA MARÍA RODRÍGUEZ FRANCIA

               San Nicolás-Argentina

                                             8 de mayo de 2009

 

 

 

 

LA CITA: Gustavo Galliano

LA CITA: Gustavo Galliano

 

       Desde la palabra hacia   La Cita

 

                                                    Por BETTY BADAUI

 

   La tapa del libro   LA CITA  me recibe con estas palabras:

                PRIMER   PREMIO  NARRATIVA.

  Este premio fue otorgado por EDITORIAL ARIES  y el  INSTITUTO CULTURAL LATINOAMERICANO, quienes subsidiaron el libro.

  Gustavo Marcelo Galliano nos muestra en este ejemplar su buena conexión con la narrativa, aún así,   no me extenderé en comentarios para dejar lugar a un breve relato del libro, extraído de la página 19:

 

                           EL DIALOGADOR

    -“Y concluyendo pues entonces, éste ha sido el relato de mi vida, la historia que me ha tocado en suerte.  Habrá podido comprobar que ha sido, quizás, bastante fuerte... no sé su sana opinión... demasiada tragedia... escasa dicha... pero si de algo puedo jactarme es que si bien Dios me lo diagramó complicado, supe salir adelante, pues a cambio del sufrimiento me ha dotado de tozudez y perseverancia...  Claro que sí... pero... ¡Oye... eh... despierta mujer...! que te has babeado el vestido, y de mi saco la manga.  Anda que estás a punto de caer... vamos que pido otro trago.  Doble para los dos.

    Pues aquí y vamos entonces, y atiende ya que es la tercera vez que la repito, y no soy de los que gustan del divulgarlo... préstame atención en ésta...

    Que siendo yo muy pequeño, me destacaba del resto, y era muy elogiado, por ser un orador tan locuaz y rutilante...”.-

                                       GUSTAVO MARCELO GALLIANO

 

 

Libro:    LA CITA

Autor:    GUSTAVO MARCELO GALLIANO

Editorial Aries

Copyright 2003

Argentina

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

 

 Agradecemos al autor el libro obsequiado.-

 

Lilí Muñoz

Lilí Muñoz

 

Cuántos  rocíos ...

 

 

A Paula Micaela  González,  Ma.Emilia González  y Verónica Villar,  de Cipolletti, Río Negro, Argentina, aún sin justicia.

 

 

Cuál fue el rocío que no mojó los cuerpos

ni las mil caras

de la indiferencia y el despegue.

 

          Cuál de los vientos pudo enredar las voces,

anudar  remolinos

enlentecer   olvidos.

 

           No es el dolor, nuestro dolor sin público,

nuestro egoísmo

el que  a ustedes  las  nombra

es ser mujer

la vieja herida abierta

no encajar en  demandas

no vender

ni acaparar los múltiplos.

 

           Es que no hacemos

ni hemos hecho más peces ni más pan

ni ha surgido más agua de las fuentes.

 

           Mujeres

buscadoras de  vida

mecedoras de cunas y mortajas

pupilares  de abrazos.

Apenas paridoras.

 

          El amor es tan corto, dijo en canciones  Pablo.

 

          La esperanza se tuerce entre  las grietas.

(Cuerpos, piel, manos,  lengua

que no ríen al sol

ni sueltan barriletes). 

La voz en los coirones

el color de la tarde aquella tarde

el secreto  incansable  rumoreando  la acequia

ellas

en los ojos de los árboles.

 

 

                   Lilí  Muñoz, Ciudad de Neuquén, 7 de octubre del 2005.

 

 

 

 

Narrativa: Analía Pascaner

Narrativa:  Analía Pascaner

 

Para Betty

GRACIAS!!!

 

Sitio web personal:

Mis palabras http://www.analiapascaner.blogspot.com   

 

 

TEXTOS

 

 

Por cualquier cosa

 

Cuando vivía en Buenos Aires, en las vacaciones siempre nos íbamos a La Rioja porque mi papá quería que todos estuviéramos con él mientras trabajaba. Y cuando le preguntaba a mi mamá porqué mi papá no tenía un trabajo como los padres de mis amigas, se le llenaban los ojos de lágrimas y me respondía que así eran las cosas.

          Me di cuenta por los preparativos que ese verano era diferente. Mi mamá me dijo que íbamos a Mar del Plata. Le tuve que preguntar a mis hermanos qué era Mar del Plata, porque a mi mamá debía seguirla por toda la casa entre bolsos y armarios abiertos y me contestaba que estaba ocupada haciendo las valijas. Ellos me contaron que era un lugar como ningún otro, con una playa muy grande y con muchísima agua, que iba a conocer el mar.

        Llegamos a Mar del Plata después de viajar tan poquito que mi papá ni siquiera tuvo que parar el auto para ir al baño. Dijeron que iríamos a la playa. Vi que separaban algunas cosas en otros bolsos, me puse la malla nueva y dejamos las valijas en el hotel.

          Iba de la mano de mi mamá saltando y preguntando para qué llevaban tantas cosas, dónde estaba la playa y cuándo iba a conocer el mar. Mi mamá estaba nerviosa y me explicaba que nunca debía alejarme de un lugar en donde ella me pudiera ver.

          Al llegar a la playa había muchísima gente, tantas personas juntas como nunca vi en ninguna parte en toda mi vida. ¡Era taaan grande! No me gustaba caminar ahí porque se me hundían los pies y la arena estaba muy caliente, entonces no me saqué las zapatillas.

          Alquilaron una carpa, mis hermanos salieron a correr mientras mis padres acomodaban todo lo que habían llevado, encargándome una vez más que no me moviera de ahí. Luego mi mamá me mostró un tanque de agua y me dijo que recordara que estábamos delante de ese tanque de agua por cualquier cosa.

        Yo jugaba cerca de mi mamá como me había pedido y cuando íbamos al agua, me dejaba ir corriendo delante de ella. Cada vez que me daba vuelta, me estaba mirando a mí, no miraba a la gente ni al agua ni a la arena caliente.

          Me divertía con el balde, los moldes, la palita y el rastrillo de plástico que me habían comprado. Me gustaban la playa y el mar, era gracioso saltar en las olas y mis padres compraban helado y comida a los vendedores a los que no les quemaba la arena.

        Yo siempre me portaba muy bien y una vez mi mamá me permitió buscar agua en la orillita del mar ¡y sola!, entonces yo iba y volvía con mi balde. Estaba construyendo el castillo más hermoso de todo el mundo. Me faltaba poquito para terminar y ya volvía del mar con el último balde con agua… y miré y miré y no encontré mi castillo en ninguna parte, busqué a mi mamá para contárselo y ella tampoco estaba en ninguna parte. Miré para todos lados y no la encontré. Tenía ganas de llorar porque estaba sola entre tantas personas desconocidas, entonces empecé a caminar para buscar a mi mamá porque el castillo ya no me importaba. Me acordé del tanque de agua que me mostró por si pasaba cualquier cosa. No encontrar a mi mamá era más feo que cualquier otra cosa, pero no sabía qué más hacer. Miré por encima de todo para encontrar el tanque de agua y cuando lo vi empecé a caminar hacia ahí buscando nuestra carpa.

          La arena estaba tan caliente que me quemaba hasta la cabeza. Caminé mucho buscando a mi mamá adentro de cada carpa, pero ella no estaba. La arena seguía quemándome el cuerpo desde los pies hasta la cabeza. Caminé por la sombra finita que había al lado de las carpas, siempre mirando adentro de cada una y buscando el tanque de agua que me había mostrado mi mamá por cualquier cosa, pero había muchos tanques de agua.

          Alguien me alzó y me dijo que no llorara más. Yo no conocía a ese señor, pero parece que él conocía a mi familia porque dijo que iba a encontrar a mi mamá. Todos aplaudían mirándome y diciendo: “Pobrecita, tan chiquita” o algo así, mientras el señor que me alzaba y me decía que no llorara más, me llevaría con mi mamá. Y yo dejé de llorar porque la arena ya no me quemaba los pies aunque seguía quemando mi cabeza y mi espalda.

          Caminamos mucho entre la gente que aplaudía, me miraba y decía: “Pobrecita”. Tal vez porque sabían que la arena me quemaba, aunque yo no se lo había dicho a nadie.

          En eso vi a mi mamá que estaba más linda que nunca a pesar de estar llorando mucho. Hasta mis hermanos habían dejado de jugar en el agua y estaban en la carpa. El señor me bajó otra vez a la arena caliente pero ya no me importó quemarme los pies porque por fin había encontrado a mi mamá, que me abrazaba fuerte mientras me decía que ella me había mostrado el tanque de agua por cualquier cosa.

          Ese verano nunca más me separé de mi mamá porque entendí que cualquier cosa era que la arena me quemara tanto el cuerpo desde los pies hasta la cabeza, y además… que la tonta de mi mamá se haya perdido.

 

Agosto 2002

ANALÍA PASCANER

 

Breves

Breves

 

No busques al amigo para matar las horas, sino búscale con horas para vivir.-

        KHALIL  GIBRÁN

 

El que ve su propia oscuridad ya ve bastante.-

        BARÓN HERBERT DE CHERBURY

 

Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio:  no lo digas.-

        PROVERBIO  ÁRABE

 

Las tierras pertenecen a sus dueños pero el paisaje pertenece a quien sabe apreciarlo.-

        SINCLAIR

 

¡Con qué resignación el dolor espera mañana para ser ayer!

        ORESTE  ABIATTE

 

 

deliteraturayalgomas

deliteraturayalgomas

 

                    BUEN   AÑO   2010

 

   “ De  literatura y algo más”   hoy cumple dos años en la web.

   Raúl Astorga y Liliana Chávez me apuntalan desde el comienzo,  y sucesivamente fui recibiendo colaboración desde diversos lugares.

   BLOGIA da alojamiento al blog desde su nacimiento.

   Mi tarea es simple, publicar los trabajos de los escritores;  este quehacer me ha brindado más satisfacciones de lo que yo hubiera podido imaginar.

   Por lo tanto, mi agradecimiento a quienes hicieron su aporte, muy especialmente a los lectores.

   Mi deseo para el 201 0:    EQUIDAD   MUNDIAL ;  MULTIPLICACIÓN  DE  SONRISAS  Y DISMINUCIÓN  DE  LÁGRIMAS.

 

                                                 BETTY  BADAUI

                                                  Enero-2010

 

Quienes deseen publicar sus poemas, relatos o artículos breves, enviar en letra Arial 12  o  semejante al siguiente contacto:

             bettybadaui@yahoo.com.ar

 

 

Poemas Vinarios: Clara Rebotaro

Poemas Vinarios: Clara Rebotaro

 

      POEMAS  Y  SENSUALIDAD

   Como un banquete anticipado al nuevo año, me llegó  POEMAS VINARIOS  con sus velos de amor y nostalgias.

   No hay que comentar sus versos, sólo debemos entrar en la sensualidad sugerida,  y como hacemos con el buen vino,  degustarlos lentamente, sentir en nuestro interior la riqueza de la vida, y brindar.

   Brindar por un libro invitador desde su tapa. Recorrer esos mágicos rituales a los que nos tiene acostumbrados Clara Rebotaro cuando libera palabras.  Recrear la mirada en las fotos de Edgar Piñeiro.  Y  llegar a su final que continúa la línea de sus anteriores libros:  La Poeta Invitada; ella es Ivana Simeoni, que da cierre al libro con su voz intensa y plena, no obstante su juventud.

   Por POEMAS VINARIOS y por las próximas Festividades, brindemos.-

                       BETTY BADAUI

 

POEMAS VINARIOS: Clara Rebotaro

Poeta Invitada: Ivana Simeoni

Fotografías: Edgar Piñeiro

Diseño gráfico: Benjamín Soso

Año: 2009

( La foto que antecede el comentario está tomada del libro, página 45)

 

 

Ellas, Ellos y la Palabra

Ellas, Ellos y la Palabra

Con el cambio en las manos

 

El nuevo año, mi amor, pido encontrarte

sin los cardos mancillándome la boca

sin los dardos perforando la garganta.

 

El nuevo año decidiré ser atrevida

en acto

como abrir los ojos a este mundo

aunque sea para verlo ensangrentado,

sucio, enfermo,

solo,

hecho pedazos, hecho polvo y nada.

 

¿Cuántos deseos me concede el año nuevo?

Quiero la redistribución de la riqueza.

Quiero agua potable en África

y en el altiplano.

Pido le sean devueltas la inocencia

y la niñez

a los carentes de todas las edades

sin preguntar cuánto tiempo haya pasado

desde que se las quitaron

(como si la vida se pudiera devolver).

Deseo la abolición de la violencia.

La igualdad en los derechos

respetando diferencias.

Que florezcan margaritas en los caños de fusiles

y la mano levantada

se transforme en tronco y ramas

donde canten cardenales.

Que el cinturón del kamikaze

se haga con bombas de crema

y cuando exploten camiones

repartan panes y peces.

 

No hay nada que pedirle para mí

reconozco mi búsqueda imposible

de cumplir.

No hay nada que pedirle al año nuevo

que no se haya requerido a los años anteriores

ni un deseo.

No tiene el Tiempo

inventado por el hombre

poder para cambiar la desventura.

Llevemos nuestros sueños a las manos.

 

Marta Roldán 

©Carmiña Candido Daverio

 

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

 

 

 

Poemas del dientecillo de león

                             El amor, ese infierno azul

                              muy parecido al cielo.

                                    Víctor Hugo.               I

 

Pasas

por delante de mí, y a mi costado

como un murmullo, de lado a lado.

Materia pequeña, deseo que nombro

suave. sin rozarte.

Y voy sin ti,

 a ninguna parte.

            II

 

Liviano, entre las hojas.

Ya sin el pan.

Como un plumón sin dueño.

Como una congoja.

Liviano, pequeño.

 

            III

 ¿Acaso por la jabilla?

¿De méxico a Cuba? ¿De orilla a orilla?

Tal vez por el juncal,

o por la orilla,

o el aljibe profundo

o el estero...

Pero estuviste junto a mí por el Paraná

y me dejaste un mundo...

panadero, panadero...

   ROSITA FASOLÍS

 

 

 

Por encima de los techos     *

 

Detrás de la vía el río subió más allá de los techos.

Ahora, veíamos como se había llevado al barrio, a su/alma.

Pilas enormes de basura bloqueando las calles,

y caminando por allí alguien

que con fruición pasa la escoba a un mueble.

Yo no sé si de allí nacerá algo nuevo,

desde el ruido de la escoba, desde el músculo que se/tensa.

Pero al hombre no parece importarle otra cosa que el/efecto

de la escoba sobre la mal tratada madera.

Ese hombre que cree en la escoba

y cree en su viejo mueble

y sopla su trabajo como un dios sobre el barro.

 

 

Roberto Malatesta

de su libro “Por encima de los techos” – Santa Fe

 

*Fuente: Luzazul N° 108, enviado por Oscar Agú.-

 

 

    

 

 

 

Alicia Borgogno

Alicia Borgogno

      DONDE SE INSTALA MI MEMORIA

 

Me quedo

             borrando las orillas,

             estrenando distancias.

Hundo

           los días sin mirada.

Doblo

           pasos

                   cuando prende la noche.

Entreabro

          verdades,

abrigo secretos,

                   antes de que todo huya

                               en una fuga errante.

Me impongo

          el silencio,

                    en una oscuridad final

                                 de horas muertas.

Me quedo…

Sí, me quedo

                 donde se instala mi memoria.

 

ALICIA BORGOGNO

Cañada de Gómez-Argentina

 

 

 

                                  

 

 

Poemas: Gustavo Tisocco

Poemas: Gustavo Tisocco

 

 

    LA  PRIMAVERA  

                                       (de un cuadro de Sandro Boticelli)

Ceñidos cuerpos se entrelazan.

 

Desde ese cielo indómito

la vida se resume

en el compás de aquellas alas.

 

El verde lo rodea todo.

flores agitándose en el viento

son sus gemidos, sus sudores.

 

La eternidad reposa ahora

en los agotados rostros.

    GUSTAVO TISOCCO

Del libro “Pintapoemas”

 

      °°°°°°°°°°

DIJO QUE NO...

 

Dijo que no,

que no renunciaba al paraíso

pero cayó en sus brazos.

 

De todos los venenos

eligió la fragancia

de sus pies desnudos.

 

Desoyendo mandamientos

aspiró el néctar salado

y se cumplió el designio.

 

Ahora la consume el fuego.

    GUSTAVO TISOCCO

    Del libro “Desde todos los costados”

 

       °°°°°°°°°°

LA PRINCESA MUERTA

La princesa muerta

deambula por la noche

          buscándolo.

 

Le dijeron que cruzó el prado,

aseguraron que estaba en el puente,

         que anduvo en el bar,

            que rondó la orilla.

 

  Ella busca esa eternidad

que prometió su caballero.

 

        Mientras tanto él

le miente a la niña del puerto.

     GUSTAVO TISOCCO

Del libro “Desde todos los costados”