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Relato: Raúl Astorga

Relato:  Raúl Astorga

 

Mañana lloverá fuerte

     Lo había dicho el día anterior, no porque lo presintiera sino porque el dolor de sus huesos lo sabía. “Mañana lloverá fuerte”, repetía de a ratos, mientras guardaba ropa en bolsos raídos y subía el televisor, la cafetera eléctrica que le había regalado su hija, y el viejo lavarropas a tambor oxidado por el tiempo más que por el agua enjabonada. “Mañana lloverá fuerte, y nos va a tapar a todos”, agregaba sin demasiado optimismo.

     Los vecinos que lo habían oído no le creyeron demasiado, porque la ciudad se había agrandado en los últimos veinte años, y ellos ya no se veían en la periferia. Sonreían cuando lo veían cargar sus trastos hacia el precario techo de esa casa bajita. “El clima cambió, pero puedo oler aún el aroma a lluvia fuerte que está por venir”, le había confiado a un hombre de su edad que no pudo convencer a la familia de que tomaran precauciones.

    

Por la noche, sintió que ya había levantado todo lo que le hacía falta para sobrevivir algunos días en el techo. Antes de irse a dormir recorrió el barrio y se lamentó de que sus vecinos no hubieran tomado ningún recaudo, sólo porque la televisión decía que haría buen tiempo, con sol radiante.

    Eran las cuatro cuando se desató el vendaval. En dos horas llovió lo que habitualmente en un año. Los gritos desesperados de algunos, el llanto de otros y las sirenas de los bomberos y de las unidades de defensa civil taparon los últimos estertores.

    Sentado en su techo, solo, miró alrededor y comenzó a tirar sus cosas en el agua que le rodeaba. La frase que había repetido hasta el cansancio: “Mañana lloverá fuerte”, le pareció lo más inútil que había dicho en su vida. Y de nada valía, esa tarde, darle la razón a la televisión, cuando vio el cielo limpio y un sol que descendía con lentitud hacia el poniente.

Raúl Astorga

Este texto pertenece al c.d. “Diez cuentos acerca de mi ciudad”, 2008.

 

 

Delfina Acosta: Noticias ABC Digital

Delfina Acosta: Noticias ABC Digital

 

 

DELFINA ACOSTA te recomienda una nota publicada en ABC Digital:

   “BUENA LECTURA”

OLIVIER BARBARANT

Exquisito y renovador poeta francés

Olivier Barbarant, un vate de la nueva generación de poetas de Francia, estuvo por estos días en el Paraguay, junto con otros escritores de países como Cuba, Argentina, Uruguay, México, especialmente invitado para el encuentro de poetas realizado en el Congreso.



Para leer el texto completo de la nota hacé click en el siguiente link:
http://www.abc.com.py/abc/nota/88259-Exquisito-y-renovador-poeta-francés/

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El hombre en la poesía

El hombre en la poesía

 

       AMOR  MÍO

Observo fluir tu amor

de los escondites mansos

que guardas en las molduras.

Delicadamente acaricio

las frágiles hierbas

crecidas en las orillas.

Descubro el labio mayor

que incita al beso.

Dulce y tibio beso.

Buceo en su interior

para encontrar la perla

que custodia el secreto

más íntimo.

Un mar suave

que huele a sándalo

me inunda la boca,

Paraliza mi respiración.

Me deshabito.  Me fundo.

Abandono los huesos

y me contraigo.

Escucho mi propio eco

retumbar en las paredes

de tu hueco.

Conscientemente me descubro,

y me entrego.

Te rodeo con los brazos

para ahogar el grito,

y comprendo que soy

lo que quieres que sea...

amor mío.

 

 VÍCTOR  HUGO  TISSERA

Fuente: POR SI VUELVO, 1994

 

       °°°°°°°°°°°°°°°°°

 

       PASOS

 

Caminamos,

la tarde es de cristal

y la vida un diluvio.

Entre las hojas del otoño

en los parques

inundados de penumbra,

las palabras

y los roces leves

tejen la costumbre

 de la vida.

Nuestros pasos acuñan

sobre el yunque

de este día

una distancia imborrable.

 

   SANTIAGO  BAO

Fuente: Cantos del río del Este

La Luna Que, 2009

 

       °°°°°°°°°°°°°°°

 

       PRIMEROS TIEMPOS

 

primeras fechorías del ladrón de calcio

primeros fantasmas primeras ambivalencias

primeras lenguas primeras poluciones

primeros muertos

primeros proyectos primeras obras

primeros tiempos con ángela

últimas aproximaciones.-

      

     ROLANDO REVAGLATTI

         Buenos Aires

*Fuente: De Mi Mayor Estigma

 La Luna Que, 2006

 

 

 

La mujer en la poesía

La mujer en la poesía

 

       ESTALACTÍTICO

 

Y cómo cuesta no ponerme triste

en esta tarde abierta al viento norte,

no replegar mis alas y sumirme

en las suaves olas de mi lecho.

Entonces, ya acostada, hacer memoria

de algún afortunado parpadeo,

mi calculada prohibición, mi airosa

tristeza alimentada con argento.

Y cómo cuesta no volver el rostro

en dirección al fresco de violetas,

y preguntarme en dónde he malogrado

los últimos temblores de mi sangre.

 

Hubiera sido justo que en la hora

exacta del hechizo, cuando terso

aún tenía el rostro que tú amabas,

me hubiera vuelto yeso en la intemperie.

 

DELFINA ACOSTA, POETISA PARAGUAYA

 

       °°°°°°°°°°°°°°°°°°

 

       SOY EL RESULTADO

 

Soy el resultado

del obraje de tus manos.

Me he vuelto águila

que sobrevuela los dolores

más arcanos.

Me he convertido en guerrera

para batir a duelo

a ese tiempo inclausurado.

Soy río, viento,  marea.

Estatua implacable.

Otoño dorado, piel suave,

dolores ásperos.

Voz inquebrantable.

Soy hada, con la magia

detenida

en los abriles.

Soy ángel, con las alas

cubiertas

de mi estío.

A veces me convierto en

unicornio

y me escondo donde puedan

hallarme.

A veces se me escapan

algunos restos de cielo.

Soy débil ante el solsticio de

tus ojos.

Soy fuerte ante el olvido de

tus besos.

Soy tu obra...

cincelada a versos.

 

ELSA FLORIT, CAÑADA DE GÓMEZ

 

       °°°°°°°°°°°°°

             °°°°°

 

 

Se sentó en la plaza

Bebió todas las copas de los árboles

embriagó al engaño.

 

Tambaleante

           remontó con los barriletes.

 

 OLGA CABRERA LADU

   Córdoba - Argentina

 

 

 

Breves

Breves

 

El hombre es muy frágil.  La muerte ronda en torno de cada uno de nosotros.  Seamos compasivos  los unos con los otros.-

M.   HUNT

 

La realidad final, lo Uno fundamental, no puede encerrarse en palabras o en pensamientos.-

      ERICH  FROMM

 

Si dudas de ti mismo estás vencido de antemano.-

H.    IBSEN

 

Nada esperéis del mundo; vuestra aprobación tiene que venir de dentro.-

       MADRE TERESA

 

  La economía es la ciencia de cercenar los gastos superfluos.-

       SÉNECA

 

 

 

 

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           7 de Abril, día Mundial de la salud

 

   Probablemente, la salud es uno de los bienes más preciado por todos, por lo tanto, hay que procurar conservarla cuando se la posee y recuperarla cuando no es así.

   Cuidar el planeta, evitando la contaminación, es una manera de colaborar con la salud de todos.

   Desde este objetivo me adhiero a las propuestas de la OMS, con el íntimo deseo de que todos logremos mejorar nuestras actitudes, en pro de la Gran Casa Universal.

           °°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

 

   Este mes le damos la Bienvenida a Francisco José Martínez Marín, de Alicante-España y colocamos material de Raúl Astorga,  Lelio Gurruchaga, Lilí Muñoz, Delfina Acosta, Elsa Florit, Olga Cabrera Ladu, el querido y recordado Víctor Hugo Tissera, Santiago Bao, Rolando Revagliatti y tenemos una buena propuesta de lectura enviada  por Delfina Acosta sobre el destacado poeta francés Olivier Barbarant.

   Los Breves para volver a recordar pertenecen al genetista    Hunt, el psicólo Erich Fromm, el dramaturgo H. Ibsen, la madre Teresa de Calcuta y el filósofo Séneca.

   Siento que el material publicado será del agrado de los lectores, a todos gracias por colaborar con escritos y lecturas.

   Renuevo mi agradecimiento por la colaboración permanente a Raúl Astorga y Liliana Chávez. Así también a Blogia por el alojamiento.

 

                   Un abrazo-Cuidemos el Planeta

                         Betty Badaui

                          Otoño 2010

Contacto: bettybadaui@yahoo.com.ar

 

 

Sergio Sichenze: traduce Marta Roldán

Sergio Sichenze: traduce Marta Roldán

 

Gli ultimi

 

Gli ultimi ci dicono della vita

senza che un solo verso

sia stato letto

 

Gli ultimi ci dicono della vita

senza che tu ed io ne parliamo

 

Gli ultimi ci dicono della vita

senza affrontare le valli

l’umido dei boschi segreti

senza raggiungere gli alpeggi

schiena alla terra faccia a Dio

per cercare risposte su quelle alture

 

Gli ultimi ci dicono della vita

senza scacciare i demoni

senza accogliere gli angeli

 

Gli ultimi non hanno menzogne

non hanno invettive

solo domande disattese

 

Gli ultimi non hanno fede nella verità

sono la verità del mondo

          poesía inédita de Sergio Sichenze

  sergio.sichenze@gmail.com

 

 

Los últimos nos dicen de la vida

sin que un solo verso

haya sido leído

 

Los últimos nos dicen de la vida

sin que tu y yo lo hablemos

 

Los últimos nos hablan de la vida

sin afrontar los valles

lo húmedo de los bosques secretos

sin alcanzar los pastos alpinos

 

espalda a la tierra cara a Dios

para buscar respuestas sobre aquellas alturas

 

Los últimos nos hablan de la vida

sin expulsar los demonios

sin acoger a los ángeles

 

Los últimos no tienen mentiras

no tienen invectivas

solo preguntas desatendidas

 

Los últimos no tienen fe en la verdad

son la verdad del mundo

   Traducción de Marta Roldán

    (Carmiña Cándido Daverio)

 

 

 

 

Anahí Ducevich Bezoz

Anahí Ducevich Bezoz

 

TE DIGO...

 

“Si el hombre es breve mundo, la mujer es breve cielo”

                                     Pedro C.  de la Barca.

 

 

 

...soy

esta incansable búsqueda

 

este constante reflejo de arroparme

en el abrazo.

 

te digo...

soy

 este pasar pasando...

 

te digo...

soy

 este deseo

de quedarme para siempre

en la cadencia del instinto

sumergida

fragmentada

en el origen de la esencia

 

te digo...

 soy

este sentir sintiendo

 que la vaga eternidad

me envuelve

en el tiempo cóncavo

que se arrima a mi ventana.

 

ANAHÍ  DUCEVICH  BEZOZ

 Cañada de Gómez-Argentina

 

Marita Ragozza

Marita Ragozza

 

LA ROSA

 

“Que la rosa/ no más florezca en su honor cada año/ porque es Orfeo”

RAINER MARIA RILKE

 

 

A la hora del crepúsculo se cierra

intangible reposo

y es totalmente rosa 

                                    

                              rubor perfumado 

          

                              danza sutil

                              música de ángel

eterna y fugaz         roce de amor

guarda en su alma de polen

el Eros de la cópula infinita.

 

MARITA RAGOZZA DE MANDRINI

 

 

 

 

Relato: Roberto F. Vince

Relato:  Roberto F. Vince

 

 

PALOMAS DE LA TARDE

 

La tarde caía inevitablemente sobre la ciudad, sobre el banco del parque en

donde estaba sentado. Alguien se paró detrás de mí y apoyó sus dedos entre los lentes y mis ojos. Unos dedos de mujer. Comprendí que se trataba de alguien que hacía tiempo que no tenía noticias sobre mí. Que no sabía que me había quedado ciego. Ella inclinó su cuerpo hacia adelante, a un costado del mío, y su pelo rozó mi cuello.

Ya casi no puedo recordar en imágenes, mi memoria se ha vuelto rancia, áspera y torpe. La ceguera ha masticado y escupido las formas del

mundo que conservaba en mi cabeza y ahora todo se funde, se mezcla, se desgrana caprichosamente sin lógica ni orden. Con esfuerzo y sin certezas asigno rasgos, que mañana serán otros, a quienes aún me visitan y me abruman con charlas que las vivo como interminables, infinitas. Me pregunto como eran mis viejos muebles inútiles; si las paredes de mi casa serán de color rosa u ocres, o si los ojos de esa mujer, eran verdes, o tristes y grandes, o si algo de eso importa, o no, tal vez eran negros y profundos, ocultando terrores subterráneos, como la puerta en el suelo, de Irving.

-¿No te acordás más de mí?- me dijo

Y luego sentí su aliento en mi cara, frente a mis ojos muertos enfundados en el

oscuro sepulcro de carey. Ella habría clavado su mirada en mi rostro mutilado, libre al fin de toda expresión.

 -Me parece que te equivocás de persona- respondí.

El silencio colgó de su boca como un suicida.

-Sí...creo que me confundí- dijo, apenas recompuesta.

-Sí, creo que sí.-dije-.

 Y el espacio se llenó del aleteo de las palomas de la tarde.

               ROBERTO F. VINCE

                Rosario-Argentina

 

 

 

 

 

 

Relato: Lilí Muñoz

Relato:  Lilí Muñoz

 

DISTANCIA  CERO      *

 

Creyó necesario reposar. Colocado de costado para no sentir la herida, atisbó  una parte de la cola de Estela. Así la llamaría. Su dinosauria fugitiva. Aunque tal vez se tratara apenas  de  la  cresta, color de hoja de parra en el otoño.

Mientras pretendía distraerse del dolor contándose  sus propios cuentos,  a  su alrededor  todo se seguía transformando. De pronto sucedió, no era su imaginación. ¡Estaba casi junto a él! El maremoto o lo que fuera no había sino servido  para acercarlos. El calor crecía. Fermentaban las  brumas y los nuevos soles.  Efervescían las crecientes. Las distancias antes tan temidas se habían diluido. ¡Podía sentirla! ¡Percibía la cercanía de su olor!

Dino quiso dormir. Era una urgencia. No era posible que el cataclismo durase  para 

 

siempre. Al despertar su amada y él engendrarían la eternidad en los confines.   

 

                                  LILÍ  MUÑOZ

                           Reside en Neuquen-Argentina                    

 

* Del libro  “Luna de agua”

 

Delfina Acosta

Delfina Acosta

                       
Recuerdo el viento eterno de otras tardes. 
Tocando castañuelas prodigiosas
le daba larga cuerda a mi niñez.
Yo le pasaba alegre mis cabellos,
mi falda, y él, jugando, se los daba
al perro que ladraba tras de mí.
Correr, reír, morir de golpe sobre
el liso pasto, la colina aquella,
el verdadero mundo a la intemperie,
en donde el sol echaba mil monedas.
Después, de flores sucia todavía,
volver a la casona mansamente.
Mi voz quedó colgada de las ramas.
Mis ojos se vaciaron en garúas.
También perdí mi nombre. Nada! Nadie!
Soy yo sin la niñez de mi alegría.

 

Delfina Acosta

Paraguay – 1956

    °°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

ABC Digital | Relatos para revivir

DELFINA ACOSTA te recomienda una nota publicada en ABC Digital:

   “BUENA LECTURA”

SEMBRADÍO

Relatos para revivir



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La mujer en la poesía

La mujer en la poesía

 

        VULNERABLE

 

En esta desnudez

de costura invisible,

piel por donde el cuerpo

se estremece,

siento rasgarse en mí

ese trozo

apenas hilvanado.

 

     LILIANA TERESA CHÁVEZ

 

        °°°°°°°°°°°°°°

 

       CAMINOS

 

Pájaros tejiendo

la noche

telarañas

de nieve

giran con tu nombre

en los

caminos del alma.

Serpentina

 

de estrellas queriendo

amanecer

en tu mirada.

 

    NORMA PADRA

 

       °°°°°°°°°°°°°

 

    SONRÍE LA NOCHE

 

Huracanes inquietos

que golpearon pisadas,

ráfagas audaces

que borraron miradas,

marcaron los días.

Las horas andadas,

musitaron pena,

rasgaron el alma.

Sobre la cornisa

donde el viento calla,

sonríe la noche

de sombra estrellada.

 

    ALICIA BORGOGNO

   Del libro “Madura de sueños”

 

      °°°°°°°°°°°°

 

       

 

 

El hombre en la poesía

El hombre en la poesía

 

                            ¿CUÁL YO?

 

                                                 (fragmento)

 

Algunas veces pienso que sería muy fácil

                           vivir solo.

                Ordenando recuerdos.

                       Ella me amó.

                Yo quise a aquella otra.

                        Mamá murió.

                Me dieron una cátedra.

                 Levantarse temprano

                 y observar la mañana

              como quien tiene tiempo

             de observarse en las cosas.

                      Visitar los museos,

                   preparar conferencias

               y, el domingo en la cancha,

                    gritar como cualquiera.

                     Algunas veces pienso

                        que sería muy fácil

                      que la muerte viniera

                         y me encontrara

                                   solo.

 

               JORGE LUIS ESTRELLA

                       Buenos Aires

 

                       °°°°°°°°°°°°°°°

 

                LA MUJER...

 

De mal en peor anda la mujer.

 

   El marido toma mucho,

        su hijo está preso

por homicidio simple –dicen-

        la hija sigue internada

 -rehabilitando lo imposible-

   y su vecina prende fuego

    cuando ella lava la ropa.

 

                   Para colmo

ahora hay hormigas en su mesa.

 

      GUSTAVO TISOCCO

Del libro “Desde todos los costados”

       °°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

 

        HAYKU

 

  Desgrané la tierra...

He tocado el vientre

  que me contendrá.

 

      OSCAR AGÚ

Reside en Santo Tomé

 

        °°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

     

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Breves

Breves

 

              BREVES

 

Si me envidian el honor que tengo, envidien también mis trabajos, mi conducta y los peligros en que me visto, pues por tales medios los he adquirido.-

            C. SALUSTIO

 

Si los que hablan mal de mí supieran exactamente lo que yo pienso de ellos, hablarían peor.-

            SACHA GUITRI

 

El mundo sería más feliz si los hombres fueran tan capaces de guardar silencio como de hablar.-

            BARUCH BENEDICT SPINOZA

 

El palacio no estará en seguridad si la choza no es feliz.-

            B. DISRAELI

 

¡Como la crisálida

   que,

por unas alas

    y unas sedas,

se condena

a gusano...!

            ORESTE ABIATTE

 

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     FUGA DEL CIELO

 

 El rocío se fuga del cielo

                  besando la tierra...

 

 Se desgrana la luna

                navegando en el inquieto mar...

 

     MARÍA ANGÉLICA SALGUERO

 

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

Comencé el mes de marzo con un poema de María Angélica Salguero porque es breve y sensitivo.  Está transcrito del libro EL ÁRBOL SE HIZO PÁJARO, publicado en Yaguarón Ediciones, San Nicolás- Buenos Aires-Argentina.

 

Mi agradecimiento por el apoyo recibido va dirigido a:

RAÚL ASTORGA   -   Rosario

LILI CHÁVEZ   -   Córdoba

DELFINA ACOSTA  - envió artículos del DIARIO ABC Color Digital

BLOGIA   -   Brinda alojamiento gratuito

ESCRITORES:     Sin ellos no podemos confeccionar el blog

LECTORES:   Por el incentivo

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

Mi deseo: Que logremos, a nivel mundial, una mayor Armonía

 

                       Betty Badaui

                   Rosario-Argentina

bettybadaui@yahoo.com.ar

 

           

 

 

 

 

Autores publicados

Autores publicados

 

LISTA DE AUTORES PUBLICADOS

DESDE ENERO DE 2008 HASTA FEBRERO DE 2010.-                                                     

 

Oreste  Abiatte,  Delfina Acosta,  Delmira Agustín i ,  Oscar Ángel Agú,   Rafael Alberti,                                                                                                              

Andrés Aldao,   Wallada Bin Al-Mustakfi,    Claribel Alegría,   Tomás Allende,                      Raúl  Astorga,    Mirley Avalis,    Betty  Badaui , Santiago Bao,  Edgard Bayley ,  Gustavo Adolfo Bécquer,  Mario Benedetti , María Rosa Berdou ,   Pere Bessó Gonzalez,    Molly Bic ,   Alicia Borgogno,    Marta Brossa,  Gabriela Bruch ,   Alicia  Cámpora , Olga Cabrera Ladu,   Martín Canals,        Julio Carabell i ,    Rosario Castellanos,   Eugenio Castelli ,  Liliana Celiz ,  Luis Cernuda,  Carmen Conde,    Julio Cortázar,   Rosa Lía Cuello ,  Liliana Chavez ,   Elisa Dejistani ,   Piero De Vicari ,   Ramón María Del Valle Inclán,     Patricia Diaz Bialet,    Marta Luz Dino,   Danilo Doyharzabal ,   Anahí Duzevich Bezoo,  Jorge Luis Estrella,   Rosa Fasolís,   Silvia Favaretto ,   Baldomero Fernández Moreno,    Elsa Florit,    Julio César Forcat,    Edita Gaite,   Gustavo Galliano , Federico García Lorca,    Inés Goyenechea,   Lelio Gurruchaga,   Madre Teresa  de Calcuta,   Miguel Hernández,    Nazim  Hikmet,    Vicente Huidobro,    Omar Khayyam,    Carmen  Landaburu ,   Florencia Lo Celso,     Amalia López,    Carlos López Narváez,     Antonio Machado, Roberto Malatesta ,   Noemí Merlo,    Miguel Ángel Migliarini ,   Gabriela Mistral, Betty Morero,   Lilí Muñoz,  Jorge Muñoz,   Pablo Neruda,     Nezahualcóyotl  ,   Abu Nuwas, Sebastián Olasso ,  José Manuel Oliveros,   Alvaro Olmedo,    Norma Padra, Analía Pascaner,  Emilio Pérez Delgado,    Miguel Julio Perret,     Edgar Piñeiro,   Alejandra Pizarnik,        Josefina Plá,     Marita Ragozza ,   Clara Rebotaro,  Rolando Revagliatti ,  María del Carmen Reyes,  Soraya Righetti,   Alex Rodríguez Bonel ,       Ana María Rodríguez Francia,  Marta Roldán (Carmiña Candido Daverio),   Rafael Roldán Auzqui,   Coca Rossi,  Darío Rossi, Conrado Nalé Roxlo ,    Daniel Ruiz Rubini,  María Angélica Salguero,   Pedro Salinas,   Susana Salomón i    ,  Nora Lilián Séculi,  Mariano Shifman   , Emilio Silver,    Sergio Sichenze,   Fernando Sorrentino,    Silvia Spinazzola ,   Alfonsina Storni,    Stella Maris Taboro,   Rabindranath Tagore,   Alberto Tasso,    Claudia Tejada,    Raquel Tepich  ,  Federico Tinivella ,  Gustavo Tisocco  ,  Víctor Hugo Tissera  ,  Lucila Tolari Guimarey,   Elena Beatriz Tolosa ,   Osvaldo H. Trinchero  ,  Astul Urquiaga  ,  Marcelo Juan Valenti ,   César Vallejo,  Camilo Valverde  Mudarra,   Rubén Vedovaldi,   Rubén Vela,   Bella Clara Ventura ,     Roberto F. Vince,  Berta Wexler,    Gabriel Zacnún  ,   Daisy Zamora ,   Cilda Zatzkin ,    Beatriz Zuluaga

 

 

 

Bienvenido Roberto Favián Vince

Bienvenido Roberto Favián Vince

 

TAPIALES

 

El chico tenía cuatro o cinco años. Su padre había decidido cambiar el alambrado que separaba el patio de la casa con los fondos vecinos, por un tapial de ladrillos.

 El hombre sacó el tejido y lo envolvió, formando un rollo abultado.

 Una tarde, el niño jugaba con un auto de plástico. Lo iba pasando por las distintas superficies del patio. Cuando lo pasó por el tejido de alambre envuelto, el coche se le soltó de la mano y se metió dentro del rollo. Cada día, intentaba sacarlo pero lo empujaba más y más al centro. Cuando se le hizo imposible alcanzar el juguete con la mano o con algún  instrumento improvisado para ese fin, se limitó a observarlo. Se quedaba horas contemplándolo.

 Con el tiempo perdió el interés.

 Y saltó el tapial.

 

 

 

                                 LAS HORAS

 

 Veía caer las horas muertas de la noche, a través de la ventana de la habitación 121 del sanatorio. Desde allí1 podía observar cómo el reloj inglés de la torre de la estación de trenes casi en desuso, le daba forma al tiempo. La verdad que el tiempo es relativo, pensó, una hora puede resultar días para el que espera. Al lado de él, su esposa dormía un profundo sueño de calmantes para el dolor y de sedantes. La cirugía estaba programada para las diez de la mañana. Él ya había firmado los papeles de rigor que deslindaban responsabilidades a los médicos, por si sucedía lo que nadie esperaba que pase.

 Había pedido unos días de licencia en el trabajo, para poder acompañarla durante el post operatorio. No hubo problemas por eso. Se trataba de un trabajo de ventas por comisión No vende, no cobra. Acá el sueldo se lo hace uno, no hay techo para ganar, le había dicho el gerente.

  Comenzaron los primeros colores de la mañana. Era una suerte que la ventana diera al amanecer. Dios me tiró un hueso, dijo en voz baja. En verdad, nunca había creído demasiado en Dios, pero en ese momento optó por la fe. No hay mucho a qué aferrarse en lugares como esos.

 Con precisión quirúrgica la llevaron exactamente a las diez a la sala de operaciones. Sería una cirugía larga y difícil. No llevaría menos de cinco horas, según lo previsto.

 El cirujano salió anticipadamente. Le explicó que el tumor se extendía hasta una zona vital, lo que hacía imposible extirparlo. Algo que no había salido en los estudios. La llevarían unas horas a terapia. Después la bajarían a la sala. En breve, le darían el alta.

 Volvió a la habitación. Le cambió el agua al florero y humedeció las siemprevivas. Después fue hasta la ventana. Apoyó la frente en el vidrio y clavó la vista en algún punto de la nada.

 Afuera el sol caía de lleno sobre la ciudad, con la fuerza perpendicular del mediodía.

 En el reloj inglés, daban las doce.

 

                     ROBERTO FABIÁN VINCE

                            Rosario-Argentina

 

 

Bienvenido Darío Rossi

Bienvenido Darío Rossi

 

X

 

A fuerza de hacha

abrieron los caminos

del arado.

Y el árbol

que no sabe

de venganzas

se hace sombra y descanso.

 

Paraísos frondosos,

eucaliptos para las tisanas,

y un sauce que acompaña

las penas.

 

Su vocación de cielo

enseña el camino

de los ruegos.

 

XI

 

No se puede

arrancar de las uñas

la grasa de los carros,

le recuerdan

las manos de su padre.

 

Es lindo el campo grande

cuando no hay

que trabajar de peón.

 

Madera y reja

van transformando,

reja para el deseo,

madera, el corazón.

 

Otra vuelta de arado,

y en la punta

un momento,

secar sudores,

echar un cálculo.

 

¿Cuánto falta

para que baje el sol,

para el domingo,

para la paga,

para el amor?

 

XII

 

Después de la siega

se irán al pueblo

a descansar sus ojos

de las largas miradas

que exigen las llanuras.

 

Convocar la palabra

adormecida en el silencio

de los cardos.

 

Aprovechar vino y cartas

para hacer amigos y enemigos

en el alboro de las charlas

 

A la madrugada

retorno.

 

                                                         Del libro "División de Fantasmas"

DARÍO  ROSSI

 

Poemas enviados por Lilí Chávez

 

Bienvenida Olga Cabrera Ladu

Bienvenida Olga Cabrera Ladu

 

Poemas de OLGA CABRERA LADU *

         Córdoba-Argentina

 

Espirales

 

En las espirales

gira la infancia

incesante me persigue

entre los pliegues del tiempo

A veces no sé si soy

ésta que mi cuerpo denuncia

o aquélla que me espía

desde los escondrijos.

 

Realidad

 

Salí con flores en los ojos

y la lluvia las deshojó.

 

 

Acusada

 

Las miradas punzan su cuerpo

y desde el patíbulo

recuerda

                el goce

de aquella tarde.

 

 

Adversidad

 

Salta el pájaro los hilos

en el amanecer de las calles

Vuelvo los ojos y miro

 

alas cortadas.

 

                                                                    De su libro "Pliegues del tiempo"

 

 *Enviados por Lilí Chavez