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REPORTAJES

Conversando acerca de un recuerdo videasta
El e-mail permite muchas cosas. Entre otras, logra el acercamiento de dos escritores rosarinos, Raúl Astorga y Marcelo Valenti, quienes, sin periodista de por medio, sin preguntas que sirvan como motor para que hablen, dialogan a través de la red, en pos de una ínfima memoria acerca del video de ficción "Sigo pensando en su suerte", que escribieron y filmaron en 1996, cuando eran tan jóvenes.
R:-El asunto comenzó debido a un capricho mío, eso de querer jugar al director de cine, o de video en este caso. Así que elegí una historia y convoqué a mi amigo Marcelo Valenti para escribir el guión de esa historia. La historia está basada en un cuento que escribí hace muchos años y que se titulaba de manera homónima:"Sigo pensando en su suerte". Así que una tarde nos reunimos a tomar un café y a escribir el guión. Y ya no pudimos parar, creo que detrás vino el casting, no sé. Marcelo me puede seguir.
M: -Eramos materia dispuesta para el sueño. Todos querìamos jugar, soñar, actuar, crear. Cuando digo todos, me refiero al nùcleo del grupo La Torre de Papel, màs algunos entusiastas amigos y conocidos.
R: -Convengamos, Marcelo, que pensábamos que estábamos haciendo un trabajo práctico de video y se nos fue un poco de las manos. A alguna gente le pegó la historia que se cuenta allí, y terminamos estrenando en televisión , en el programa para realizadores independientes "Luz, Cámara, Red", del grupo Telefé. De todas maneras, una experiencia mágica, porque después de aquella emisión fue apareciendo gente que vio el programa y que no conocía el material.
M: -Como una botella al mar, ¿no?, cumpliò con la característica de toda producciòn que involucre "arte" en un sentido amplio. No se sabe còmo, a quien, con que implicancias va a llegar.
Pero fue interesante, porque con 0 recursos, 0 sponsor, la obra se realizó. Nada detiene el deseo de crear.
R: -No coincido con vos, en cuanto a la carencia de recursos. Hubo mucha voluntad humana, incluso traducida en dinero para traslados, algún almuerzo de rodaje y copias que nuestra productora ejecutiva Marcela A. consiguió. Obvio, si nos referimos a aportes "normales", no aparecieron. De todas maneras, sabíamos que iba a ser así. Lo importante fue atravesar la experiencia, conocer a las actrices, los actores, y el equipo de producción. Ganamos confianza con los ensayos y, todo fue hecho en verano, tengo la extraña sensación de que no hacía estos calores agobiantes actuales. Me pareció bueno colgar, además, diez años después, a modo de celebración, un tráiler en ese sitio "Youtube". ¿Qué tal?
M: -¡Raúl!....tenés que dar todos los datos de la carga en youtube. Hubo muchas personas que lo vieron. Los que participaron, para reencontrarse con esas imágenes. Otros, intrigados para descubrirlas. Y sin duda, la música de los Carpenters (música que es casi una actriz más) fue una traza que muchos siguieron.
R: -Cierto, Marcelo, por ahora aquella aventura quedó plasmada en este tráiler de youtube que todos pueden ver en la siguiente dirección:
http://es.youtube.com/watch?v=WYHxQr2q55Y
Con este aviso hacemos un paréntesis a nuestras ganas de hacer videos.
COMENTARIOS - 8 de marzo, DÍA DE LA MUJER

JUANA AZURDUY
…”DELIRA MÁS BIEN QUE CON EL AMOR CON LA GUERRA”…
Las imágenes que presentan las biografías dentro de los estudios sociales y antropológicos configuran un punto de reflexión para la historia y la literatura. Las ficciones y configuraciones que plantean los relatos de vida otorgan significados diferentes según el punto de vista del autor. El caso elegido para este análisis es el de JUANA AZURDUY (1780-1862), única mujer que obtuvo el grado de TENIENTE CORONEL DE LAS MILICIAS PARTIDARIAS DE LOS DECIDIDOS DEL PERÚ, durante la guerra de la independencia.
Juana actuó junto a su marido Manuel Ascencio Padilla en el ejército revolucionario contra los españoles, en el Alto Perú (hoy Bolivia) y luego con Martín Güemes en el territorio argentino. Quizás por esta razón la literatura en general la presenta como de carácter varonil, porque se alistó en el ejército y salió de los patrones asignados al género femenino.
Juana…”BELLA Y VARONIL DE CUERPO VIGOROSO”… es lo que se ha generalizado en el imaginario, donde subyacen las ideas sobre los roles para el hombre y la mujer como construcciones culturales. La diferencia que distingue el sexo establece relaciones significantes de poder. En la organización formal de la sociedad a la que perteneció Juana, la mujer debía dedicarse a las tareas familiares, mujer-madre con la responsabilidad del trabajo doméstico. Sólo el hombre tenía vigor para la guerra. Juana rompe con los cánones asignados. Lo marcan sus acciones a caballo: …”¡¡IMPROPIAS DE UNA MUJER!!”…
Como si fuera un varón marca la fuerza corporal discriminando los aspectos femeninos que le son propios.
Esta línea de pensamiento reserva a los hombrea la audacia y la seguridad. El patrón de comportamiento muestra la división sexual en función de los valores que la sociedad asignó para la reproducción y la maternidad. Juana para ellos era “AUDAZ Y SEGURA”.
También … “¡ALMA FUERTE! A LOS QUINCE AÑOS DELIRA MÁS BIEN QUE CON EL AMOR CON LA GUERRA”…
La división social del trabajo le adjudicó al hombre tareas fuertes y el uso de los metales, a la mujer el amor en el cuidado de la familia.
Encaminarse hacia la libertad de su pueblo actuando como guerrera y dirigiendo numerosos combates fue … “EL OTRO MUNDO POSIBLE”… Así JUANA alteraba el orden sexuado, y la literatura lo expresaba colocándola en el lugar del delirio:
…”DELIRA MÁS BIEN QUE CON EL AMOR CON LA GUERRA” …
BERTA WEXLER DE MOLINASRosario - Argentina
Bibliografía:
Gantier Joaquín: Doña Juana Azurduy de Padilla. Fundación Universitaria. La paz, Bolivia, 1946.
Urquidi Macedonio: Bolivianos ilustres. Salesiana. La Paz, Bolivia, 1918.
Klein Herbert: Historia general de Bolivia. Juventud. La Paz, Bolivia, l989.
Ramallo Miguel: Guerrilleros de la independencia. González y Medina. La Paz, Bolivia, 1919.
Scott Joan W.:El género, una categoría útil para el análisis histórico. Historia y género. Las mujeres en la Europa moderna y contemporánea. Ediciones Alfonso el Magnánimo.
POESÍA - 8 de marzo DÍA DE LA MUJER

OYE, YO ERA COMO UN MAR DORMIDO…
Oye, yo era como un mar dormido.
Me despertaste y la tempestad ha estallado.
Sacudo mis olas, hundo mis buques,
subo al cielo, castigo estrellas,
me avergüenzo y escondo entre mis pliegues,
enloquezco y mato mis peces.
No me mires con miedo. Tú lo has querido.
ALFONSINA STORNI
MODERNA
Yo danzaré en alfombra de verdura,
ten pronto el vino en el cristal sonoro,
nos beberemos el licor de oro
celebrando la noche y su frescura.
Yo danzaré como la tierra pura,
como la tierra yo seré un tesoro,
y en darme pura no hallaré desdoro,
que darse es una forma de la altura.
Yo danzaré para que todo olvides
Y habré de darte la embriaguez que pides
hasta que Venus pase por los cielos.
Más algo te será escondido
que pagana de un siglo empobrecido
no dejaré caer todos los velos.
ALFONSINA STORNI
Sala Capriasca-Suiza
1892 - 1938
(nacionalizada en Argentina)
LOS TRABAJOS Y LAS NOCHES
Para reconocer en la sed mi emblema
para significar el único sueño
para no ausentarme nunca de nuevo en el amor
he sido toda ofrenda
un puro errar
de loba en el bosque
en la noche de los cuerpos
para decir la palabra inocente.
ALEJANDRA PIZARNIK
UNA FORMA DE LLAMARME
si alguien no te llama
si no te llamas
desde muy dentro fuera
si nadie te ha llamado
mejor no digas
no esperes
no te nombres
si no te asiste nadie
por dentro fuera
si no te asiste el pan
alba romero río
una vertiente ayer
toda la vida
entonces cara
ni voz
ni silla
ni presencia tienes
si no la quieres
y evades fuego nombre
la virazón el día
nada puedes hacer
ni respirar siquiera
pero cuando
desde muy dentro
te llamas
te han llamado
entonces naces
tiendes tu mano
la palabra
estás presente
al sol
entre los hombres
en la esperanza
la donación y el aire.
EDGARD BAYLEY
1919 - 1990
BAUTISMO DE SANGRE
Arrebatada por la loca rueda
de la fortuna caprichosa y vana,
que sólo a los mediocres favorece,
en angustia y dolor mi vida pasa.
Y en el jardín de las terrenas cosas
mi alma como un capullo está cerrada,
y como el tulipán de hojas de seda,
en bautismo de sangre se consagra.
OMAR KHAYYAM
Persia, año 1040
LA MANZANA Y SU FANTASÍA
Comienza en el Edén su larga historia
cubierta de pecados y placeres,
tentación que destruye los deberes
y un mordisco se yergue en la victoria.
Su sensual inducción condenatoria
en sabores repliega apeteceres
y mortales, hoy somos, por ayeres
que culminan en dura purgatoria.
Hoy descansa, rallada, sobre un plato
que en infancias recoge su dulzura;
es Eva, nuevamente, quien la ofrece
cabrilleando su cálido arrebato
y en la fúlgida huerta la apostura
del mítico manzano, resplandece.
BETTY BADAUI
MELANCOLÍA - FANTASÍA
La melancolía de aquel nocturno
deshizo los cordones de la esperanza
era tanta mi desolación
que desanduve fechas
tratando de encontrar
aquel imán
que nos unía
Ya no busco el imán
- ahora sé -
que las daidas atenienses
no se encendieron para mí.
BETTY BADAUI
Daidas:f. pl. mit.:fiestas que se celebraban anualmente
en Atenas y en las cuales se encendían antorchas durante
tres días consecutivos.-
X a Maria Teresita
Llegué tarde
a la cita;
me detuvo
la Juventud
con su corte
de sueños y promesas.
Me senté a su mesa
y me embriagué
de su vino…
Llegué tarde,
amor,
a la cita.
Deja que prosiga
mi marcha,
que el invierno
se acerca
y voy por leña
para mis fríos.-
ORESTE ABIATTE
Santo Tomé - Argentina
CLASE 45
Cantando bajo la lluvia de la ducha
soy Sandro
Habiendo yo nacido en Aries
soy tan de fuego como él.
Examinados juntos para la colimba
sólo él firmaba autógrafos
en calzoncillos
Pasan las décadas y retiene
a ¡Rosa, Rosa! en los escenarios
pero la más codiciada Rosita de mi barrio
me tiene a mí.
Sandro con sus fans
yo con sus discos
Cada cual con su vigencia
y achaques.
ROLANDO REVAGLIATTI
Argentina
Raíces:
La nonna que cebaba mate bajo la galería con techo de zinc
nunca te habló de su patria,
de su idioma, el sufrimiento de olvidarlo,
ni cuando tuvo solo yerba de ayer secándose al sol.
El nonno que te pintaba la nariz con espuma de afeitar
no te habló de su patria,
del Mediterráneo acariciándole los tobillos,
ni cuando debía ir a buscar agua afuera
o usar el baño del patio.
En la tierra madre de tus nonos
sientes el mismo dolor que cierra la boca
e impide hablar a otro
de tu lengua y de tu patria.
©CARMIÑA CANDIDO DAVERIO
EL CIELO DE TUS OJOS (1)
Fue el impacto de tu sol
en mi mirada.
Eclipse y dimensión de faro
a cielo abierto.
Temblor de manantial
sorbiéndome.
Ahí estabas
como en la Grecia antigua,
en la piedra y la distancia.
Yo te observaba petrificado,
mientras la lluvia corporal
descendía a mis abismos,
por los riscos de la piel.
Tu ráfaga,
incienso de la unción
sobre mi asombro,
fue dulce tajo.
Ahora, tus ojos,
océanos intensos de lavandas
son signos de la luz
Y látigos de sal, en mi mirada.
VÍCTOR HUGO TISSERA
Cañada de Gomez-Argentina
(1) Del libro DETRÁS DE LA MIRADA edit. Dunken
VIEJO LIBRO
Al abrir un viejo libro
las maravillas del pasado
disipan tinieblas.
Renazco…
Veo las azules golondrinas
en mi pequeña hendidura
de cielo.
MIS MANOS
A René Magritte
Mis manos llenas de cielo;
doradas risas del tiempo.
Corro por el mundo
de tus lienzos;
en busca de mil colores
y te encuentro cada día
detrás de la ventana azul
con tu sombrero negro.
NORMA PADRA
Argentina
BREVES - 8 de marzo DÍA DE LA MUJER

Bienaventurados los que saben dar sin recordarlo y recibir sin olvidarlo.-
MADRE TERESA
Y a pesar de que las religiones organizadas han predicado la unidad del género humano, cada religión cree que es muy superior a las otras.-
KRISHNAMURTI
El que te injuria es más débil o más fuerte que tú; si más débil, apártalo; si más fuerte, apártate.-
SÉNECA
Fe es la virtud que nos hace sentir el calor del hogar mientras cortamos la leña.-
CERVANTES
NARRATIVA - 8 de marzo DÍA DE LA MUJER

INDIANA
Indiana permanece …
Temblaba su adolescencia en el latido de su pecho, mientras su mirada agreste reconocía los frutos que apretaría sobre su rostro en un intento de mejorar su piel.
Nada hubiera embellecido más a Indiana que las naturales secuencias de su vida.
Cuando nos hundíamos en la densidad de la noche una suelta de pasiones humedecía la tierra.
Indiana tierra. Y luz en las sombras.
Yo quería demostrarle superioridad y le hablaba de cosas desconocidas por mí: del hossu, por ejemplo; ella decía -¿qué …? -Yo le respondía, agrandado: -un instrumento para espantar mosquitos, que usaban los monjes zen- Ella, con naturalidad, golpeteaba su brazo dejando la huella de un mosquito muerto.
En mi fantasía, ese insecto había muerto por amor, borracho de sangre ardiente que suplicaba pasión.
La selva no me asusta, me dijo una vez.
¿Y los hombres?, pregunté modulando mi voz de flauta.
Ustedes no, fue su respuesta suelta de cuerpo. Luego de unos instantes, aclaró: -pero ellas sí.
-¿Quiénes?
-Las de uñas rojas y sandalias trenzadas.
Y su mirada atravesaba misterios.
-Hablame de ellos -dijo un día.
-¿Quiénes?
-No sé, los monjes.
Ahí apareció mi gran imaginación que mezclaba el recuerdo de algún hayku, escuchado alguna vez, con el aroma del té rojo, que nunca bebí.
Entonces Indiana me sorprendió diciendo: “En otra vida fui geisha, mis perfumados kimonos dejaban asomar mis pies danzantes; Yashiro se enamoró de mí pero mi cultura impedía que yo mostrara toda mi pasión.
Éramos felices hasta que llegaron ellas, “las otras”.
Sus uñas rojas y sus sandalias trenzadas dejaban marcas en Yashiro. Esas escenas me provocaban temor y decidí hablar con la mujer de la luna nueva; ella me habló de “las otras” y sentenció que destruirían a mi amado. Yo debía irme en silencio, me dijo. Y me fui. Anduve siglos pero aún les temo”.
Ahora sé que nunca comprendí a Indiana, yo sentía que su fresca ignorancia me apasionaba y no sé, verdaderamente, cuándo comencé esa relación con Juana y Daniela.
Juana tiene las manos tan bellas que te olvidás de mirarle la cola, sus uñas almendradas y rojas son un incendio de ceibos en flor.
Daniela baila regatón con sandalias aunque después de la fogosidad trenzada de sus sandalias, continúa el baile descalza.
Fue una locura de flaco loco, la mía.
Me casé con Indiana, aunque …
Indiana permanece, como un monolito que se quedó sin Dios.
BETTY BADAUI
Rosario - argentina
EL HOMBRE QUE PINTA (1)
a Miguel Ángel Cámpora
El hombre enhebraba nubes casi humanas en la penumbra de su habitación Ofuscaba su mano sobre la paleta, sobre los pinceles, sobre los pomos de acrílicos. Exaltado de angustia revolvía entre los múltiples colores. El rojo, el blanco, el negro. Un poco más de rojo, pensó radiante. No, demasiado rosado para esta nube, se dijo lavando el pincel con rabia. Y agregó blanco, y mezcló con el rojo, y el resultado poco satisfactorio fue mezclado con el resultado anterior. Demasiado claro, sintetizó tirando la paleta y el pincel a los pies del futuro cuadro. Golpeó un puño sobre la palma de la mano izquierda; al otro lo descargó sobre la mesa haciendo volcar la botella de agua y desparramar los pinceles. Y la tranquilidad del cuarto quedó deshilachada por convulsiones de impotencia.
Se agachó y fue recogiendo las cosas nerviosamente dormidas en el piso. Se recostó en la cama que desde varios días estaba destendida. Apagó la luz del caballete. Era tanta su rabia, tan fuerte su tristeza que apretó los ojos hasta convertirlos en apenas una línea.
Ruidos, extraños ruidos de agua, de pelos, de madera. Y poco a poco, una purísima esencia de luz que estrechaba el infinito sobre su tela. Era un signo aún, la noche. Esa noche que se metía por la ventana y que, paso a paso, se instalaba en la tela. Las nubes rosadas fueron manchas negras relamiendo las estrellas, a las pocas estrellas repletas de ganas, de pureza, de inacción. Con horror vio cómo se exaltaba su propia muerte.
Los ojos del hombre, rebalsando asombro, eran incapaces de alejarse de la fantasmagórica y resplandeciente figura. El leve sueño terrible se abría. El hombre empezó a retorcerse en la cama, dio vueltas furiosas, vueltas eufóricas, vueltas inútiles. Tuvo miedo de ponerse de pie, de acercarse, y muy despacio atrapar al leve sueño terrible que se abría. Sintió que muy pronto la sombra se iría sin saberlo. Tuvo la certeza que así iba a ocurrir. No obstante se puso de pie y corrió descalzo y desnudo para atrapar en el caballete a la noche invasora. Buscó los pinceles, los pomos de colores, la paleta. Y vio espantado cómo todo se abatía señalando un destino urgente. Y aunque cierta luz erraba sobre el febril hueco, misterio arrellanado, tardío, supo que no sería él quien pudiera plasmarlo. Igualmente insistió. Pero cuando acercó el pincel a la tela, vio con incalculable tristeza que la fantasmagórica figura, por momentos de la noche, por momentos de la misma muerte, se elevaba espiralada hacia la ventana y que en el cuadro sólo había una nube demasiado rosada. Y corrió hasta la ventana y quiso atrapar los flecos que todavía colgaban enganchados en la cortina y estiró la mano, tanto (tanto) que enredado en los flecos, se confundió con las imágenes de la noche, por momentos de la misma muerte.
ALICIA CÁMPORA
(del libro NADA HACÍA SUPONER, Fondo Editorial de San Nicolás, 1988)
ALGO MAS - 8 de marzo , DÍA DE LA MUJER

CUTIS FOTOENVEJECIDOS (1)
El proceso de envejecimiento comienza con las primeras exposiciones al sol en horarios inadecuados, sin protección para el tipo de cutis que se posee. Una vez más se insiste en que las radiaciones solares son acumulativas y con el tiempo son altamente perjudiciales. Si se toma sol en playas marinas, el efecto es más agresivo porque a las radiaciones solares se agrega el efecto deshidratante de las brisas fuertes y especialmente de la sal marina, que es higroscópica, es decir que absorbe agua y en este caso se la quita al cutis. Por eso aconsejamos llevar, siempre que se tome sol en playas marinas, una botella de agua termal con atomizador para retirar la sal de la piel.
Pero sucede que las fanáticas del bronceado toman sol en cualquier lugar y cuando son adolescentes o jóvenes creen que nada les va a suceder, hasta que un día descubren que su cutis se ha engrosado, que presenta una red de arrugas con tendencia a profundizarse rápidamente, que los poros del rostro se han dilatado y que, si bien están bronceadas, el aspecto general del cutis no es bueno y ellas mismas definen su estado diciendo: “tengo 30 años con un cutis de 60”.
No obstante el daño causado, el mal es reversible porque en estos momentos se han incorporado al arsenal cosmetológico productos de excelente calidad y específicamente destinados a tratar estos cutis.
Pero es muy importante saber que el deterioro sufrido por la piel no se combate con “una crema, un gel o una loción”. Es imprescindible realizar tratamientos de gabinete donde se comienza usando un desmaquillador líquido que contenga alfahidroxiácidos y se continúa puliendo la piel en base a micropartículas. Luego se aplica un masaje acorde al tipo de piel; se aplican mascaras de gasas embebidas en lociones que contengan lisosomas humectantes y específicamente hidrolizados de colágeno y ADN. Se puede intensificar la acción de estos productos con calor producido por Inductor Genérico de Calor y se termina el primer tratamiento con una máscara en gel con base activa de Aminovitaminas.
Esta es una de las diversas formas de tratar el fotoenvejecimiento. Hay numerosas alternativas para tratar dicho estado cutáneo.
EMILIO SILVER
Rosario - Argentina
(1)Extraído de la revista “De Literatura… y algo más“, año 1999.
un cuento de Andrés Aldao

Ojos celestes
Entró a la casa y abrió la ventana que da al parque. Vio el tobogán y algunos pibes chapoteando en la arena húmeda.
Entonces surgieron los recuerdos como vorágines recortadas de la memoria. Pensó en Rubén, en su rostro suave sin pliegues, la voz tímida, los ojos iguales a los de Nora, celestes y profundos, como un océano calmo. A veces le parecía un bebé agigantado; el boceto frágil de un carácter de hierro asumido en la candidez del muchacho bueno. Volvió a su imagen, casi sin querer.
Es extraño –recuerda–, cuando era pequeño lo contemplaba con detenimiento y me parecía que Rubén guardaba la suavidad de Nora, su madre. Todo resultó distinto, ningún vaticinio se hizo realidad, presencia. Excepto la imagen apacible, la hondura y el tono celeste de sus ojos.
En la escuela primaria ─rememora─ Rubén era un chico dócil, pero ante las pullas sus reacciones eran irascibles. Luego retornaba a su diáfana quietud. Un día se trompeó con alguien mucho mayor. Fue un combate increíble, le explicó el maestro. Estaba aprendiendo a conocerlo.
Rubén penetró en la adolescencia con paso firme, sin rupturas. Protegió a sus hermanos mientras vivía en la casa. Escribía con su letra redonda –recuerda– y llenaba cuadernos. A veces me leía sus poemas, abría alguna rendija de su intimidad para volverla a cerrar. Abruptamente.
Terminó la secundaria y fue retrayéndose más aún, ensimismado, serio. Hubieron noches en las que no volvía a la casa. Hablaba poco, lo que era habitual, pero él ya no sabría nada de su vida interior, de las amistades, de planes futuros. De los sueños que –hoy tiene la duda – no sabe si eran de Rubén o fueron suyos.
Tenía la sensación de que lo perdía. Una pérdida distinta, más abismal que la distancia física. Creía conocerlo. Ahora no está seguro. Sólo tiene presunciones y es un interrogante que le duele reabrir. A veces se pregunta, con crueldad, si hizo todo lo que debía. Uno no es dios, y es imposible vivir alerta. Alerta siempre.
Una tarde gris, desapacible y hosca le dijo que se iba a vivir con un amigo y la novia a un departamento recién alquilado. No quiso darle datos de la calle ni el teléfono: no quiero crearles molestias a mis amigos. Cuando haga falta voy a llamarte. Y no te preocupés, pa, que sigo estudiando en la facultad. Y sigo en mi trabajo.
La separación, su madurez, las visitas esporádicas, lo tomaron desprevenido. Los hijos son nuestros retoños, pensaba. Reciben la influencia de los padres. Pero crecen y llegan a un punto nodal: se liberan o viven en el cono de sombra de la casa paterna por el resto de sus días. Surgió entonces la nostalgia de quien envejece y siente culpas y responsabilidades. Así ovilló anécdotas, detalles, gestos, instantes en común. Para tenerlos en la memoria. Y recrearlos en futuros sueños.
-¿En qué andás, Rubén?, le preguntó ese domingo. Sos cargoso, pa, contestó. Mirá, quedate tranquilo. Y haceme un favor, no le preguntés a mis hermanos. Ellos saben lo mismo que vos y mamá. No se sulfuró. Calmo y tierno como siempre, aunque lejano.
Pero aquel día, contemplándolo, llegó hasta el fondo de sus ojos celestes. No sabe si fue intuición u otra cosa, pero advirtió reflejos de dudas, decepción; tal vez angustias que no quería compartir.
Rubén, le dijo en otra ocasión, sé que andás en asuntos políticos. A vos no te gustan los consejos y no pienso dártelos. Sólo quiero recordarte que hoy, con los milicos, la situación se puso muy seria. Soy incapaz de describirte lo que siento, la angustia que me aflige, el temor a que te ocurra algo. No sé cómo expresarlo. Sos mi hijo y significás mucho para mí. Tengo pesadillas terribles, Rubén.
Se quedó mirándolo. Sus ojos celestes lo consolaban sin palabras. Respetarle el silencio, pensó entonces, era valorar su dignidad. Aunque le fue muy duro y difícil.
Otra tarde de un otoño borrascoso, por eso quizás la recobra, Rubén apareció en la casa. Estaba delgado, desconocido, óvalos oscuros resaltaban sus ojos celestes. Me voy, pa; les escribiré cuando pueda. No me preguntes nada, por favor. Y no se preocupen. Era una despedida. Desde entonces, nunca volvió a verlo ni supo nada de él.
Las hojas del calendario no cesan su monótono destierro cotidiano. Tiempo y ausencia que se suceden inflexibles. El recuerdo de Rubén es para él como abrir un diario en cuyas páginas se hubiesen consignado las anécdotas comunes, las evidencias compartidas. Y otras que no ocurrieron. Fantasías. Levísimos estímulos, imaginados apenas, que fueron enhebrando ensueños de lo que no existió, idealizando así su relación con Rubén. Como una antología de nostalgias, idílica, desesperada e irreal. Ahora recupera en la memoria, en los intrincados laberintos de los sueños, aquella presencia callada y expresiva; sus gestos, ese silencio tan lleno de sugerencias, la intriga de su vida y el desvanecimiento en la ausencia irrecuperable.
Sólo sueños y memoria. De ellos regresó cuando ese día entró a la casa, y al abrir la ventana que da al parque vio el tobogán y algunos pibes chapoteando en la arena húmeda. Como cuando Rubén era pequeño y tenía los ojos celestes â–
BIENVENIDOS

Continuar con la obsesión de reunir las obras que nos agradan y las de los autores que deseen un lugarcito donde alojar sus creaciones.
Y agradecer siempre a quienes, de diversas maneras, me permiten continuar
BETTY BADAUI
PARA NIÑOS

AYER, HOY, SIEMPRE
EL MANANTIAL 1
¿Sabe alguien de donde viene el sueño que pasa volando por los ojos del niño? Sí. Dicen que pasa volando en la aldea de las hadas; que por la aldea de una floresta vagamente alumbrada de luciérnagas, cuelgan dos tímidos capullos de encanto, de donde viene el sueño a besar los ojos del niño.
¿Sabe alguien de donde viene la sonrisa que revuela por los labios del niño dormido?..Sí. Cuentan que, en el ensueño de una mañana de otoño, fresca de rocío, el pálido rayo primero de la luna nueva, dorando el borde de una nube que se iba, hizo la sonrisa que vaga en los labios del niño dormido.
¿Sabe alguien en dónde estuvo escondida tanto tiempo la dulce y suave frescura que florece en las carnecitas del niño? Sí. Cuando la madre era joven empapaba su corazón de un tierno y misterioso silencio de amor, la dulce y suave frescura que ha florecido en las carnecitas del niño.
RABINDRANAZ TAGOR
1: de Verso y Prosa para niños. Editorial Orión. México, l966
EL PALO BORRACHO 1
Cuando marzo dice a gritos
que hay que volver a la escuela
sus ramas han florecido
en ramilletes de estrellas.
Yo creo que se disfraza
con mameluco de erizo
por si algún chico que pasa
saca una flor sin permiso.
Y aunque tenga su barriga
vocación de alfiletero,
no es preciso que lo diga:
¡Él prefiere ser florero!
Por eso cada mañana,
muy feliz se despereza
pues Dios lo puso en la tierra
para brindar su belleza.
MARÍA DEL CARMEN REYES
1: de BRUJERÍAS todos los días. Editorial Fundación Ross. 2006

