Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2009.

deliteraturayalgomas

20090401014052-liquidambar-2.jpg

 

La Palabra universaliza situaciones dando lugar a una riqueza idiomática que se enriquece aún más con las traducciones de las diversas Lenguas.

“De literatura y algo más” intenta recorrer el espacio con palabras abrazadas entre sí, sin fronteras delimitatorias pero con los conceptos claros de sus autores, unificando la libre expresión con la libre lectura.

En abril continuamos con las publicaciones de los cuentos premiados en el Segundo Concurso de Escritura, organizado por la Escuela N° 83 “Juan Arzeno”. Reconforta enlazar los nombres de los alumnos ganadores con los escritores de amplia trayectoria.

A todos ellos les agradecemos su colaboración; y a Blogia el alojamiento.

Betty Badaui

 

¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨

Colaboradores permanentes:

Raúl Astorga - Rosario

Liliana Chávez - Córdoba

¨ ¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨

Quienes deseen publicar en este sitio, deben enviar los trabajos escritos directamente en el cuerpo del mail, no en archivo, letra tamaño 12, al siguiente mail:

bettybadaui@yahoo.com.ar

 

01/04/2009 01:42 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Breves

20090401015209-img.jpg

 

No hay más calma que la engendrada por la razón.-

SÉNECA

 

Todo pasará, pero lo hecho hecho queda.-

GORKI

 

Debes tener siempre fría la cabeza, caliente el corazón y larga la mano.-

CONFUCIO

 

Nunca te creas el mejor aunque lo seas. El día que te creas el mejor dejarás de serlo.-

PELÉ

 

Los hombres cada vez más olvidan sus almas para ocuparse sólo de sus cuerpos.-

MELCHISEDEK

01/04/2009 01:52 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La mujer en la poesía

20090401021614-mujer-triste.jpg

 

PEDIDO

Te pido que recuerdes

que mis ojos

marcan tus ausencias

y mis manos

transitan tu cuerpo

con caricias peregrinas.

Te pido que recuerdes

mi voz

que se incrusta en los dobleces del alma

porque en el límite

de las angustias

el tiempo anda en los silencios

blanqueando soledades.

ROSA LÍA CUELLO

Cañada de Gómez

 

 

LA CAMPANA DEL TEMPLO

Corpórea flor de bronce y de latido,
corazón de badajo desvelado,
mensaje en el repique acompasado
con pena desgranada en su sonido.

Vaivén de cuna, música de nido,
por rondas de palomas custodiado,
un recorte de sol vive trepado
a su piel, como un beso incontenido.

Por las noches su cuerpo, prisionero
entre sombras, comprueba por la estría
de la vida, que el tiempo es pasajero.

La siento así, quizás porque yo quiero
que anuncie su latir la muerte mía,
si entre nubes de gris, mañana muero.
NOEMÍ MERLO BARCHIESI

01/04/2009 02:16 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 2 comentarios.

El hombre en la poesía

20090401022229-40.jpg

 

Te acercas detrás del mundo

con el gesto afable en tu cara

por alas de arcángeles limada

en un ascenso del silencio

a la palabra,

a los límites de mis dedos

que sueñan con darte un alma.

...........

Viva te deseo,

de instantes llena,

con el tiempo sobre ti

en segundos derramado,

heredera de sus pasos y visiones,

cuerpo de era y futuro,

de devenir marcado.

Una siembra de horas

y un afán te expanden.

JOSÉ MANUEL OLIVEROS

España

 

PAISAJE *

Entregué mi envoltura maniatado

al clamor involuntario de la vida,

y fui manso eslabón de una cadena

en el largo transitar de mi destino.

Descorrí de las ventanas, las cortinas

inundándome los ojos de paisaje,

mas, la luz que existía no brillaba

en la aciaga rebelión de mi agonía.

Mi voz se hizo llanto, dolor manso,

impiadoso temor de las distancias,

pedazo a pedazo resignaba

la última esperanza que moría.

El tiempo se tornó inalcanzable

enredado a los caminos del regreso,

una luz diminuta iluminaba

colgada de otra luz, que renacía.

VÍCTOR HUGO TISSERA

Cañada de Gómez

*Fuente: “Por si vuelvo”

Ediciones Amaru - 1994

01/04/2009 02:22 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

Noticias: Delfina Acosta

20090401022612-mis-rosas-betty.jpg

 


Delfina Acosta este artículo ha sido enviado por Delfina Acosta

La amistad un don divino

En esta oportunidad me toca hacer o barajar un breve comentario sobre el libro La amistad un don divino, basado sobre las reflexiones del gran orador y filósofo Marco Tulio Cicerón. El texto lleva un largo estudio introductorio de Luis Frayle Delgado, filósofo, poeta, ensayista y escritor español.
------- End of Forwarded Message


Prédica del sano egoísmo

Sucede muchas veces que uno termina “viviendo” la existencia de los demás. En algunos momentos es tan exagerada, tan radical la preocupación por el estado de salud de un miembro de la familia, que terminamos desentendiéndonos de nuestras propias dolencias y olvidamos nuestro comprimido de antiespasmódico sobre la mesita del aparador.Ocurre que cuando A y B discuten, por alguna razón que no viene al caso mencionar, uno siente que la taquicardia hace su aparición y no puede evitar tratar de mediar entre A y B. Qué esfuerzo inútil por hacerlos entrar en razón. Al cabo de un ! rato A y B ya han hecho las paces, y están celebrando la reconciliación con bromas y otras perlas por el estilo.
------- End of Forwarded Message -------


Sociedad & literatura

El cine, la escultura, la literatura, las artes en general y la gente son fieles reflejos de una sociedad.
------- End of Forwarded Message -------

 

 

 

 

 



 

01/04/2009 02:28 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Narrativa: Liliana Chávez

20090401023545-28409acm8.jpg

                        LA MADRIGUERA

La muchacha llegó al rancho con el sudor aflorando. Se apoyó, desfalleciente, sobre el horcón de entrada. Amaranta se asustó al ver su palidez de ánima. Las manos ásperas de la vieja la ayudaron a estirarse en el catre. Lo primero que hizo fue colocarle un paño frío sobre la frente.

Al retirar el abrigo que la cubría, advirtió en el cuerpo de niña un vientre prominente y frunció el ceño. Intuyó que había llegado hasta allí aconsejada por alguien, ignorante de lo que pasaba en su cuerpo. Supuso la anciana que era en vano zamarrearle el silencio. Le tomó con una mano la cabeza y procuró que bebiera unos sorbos de leche de cabra, le sobó luego las caderas y dedujo que le faltaban al menos dos días para parir.

El domingo, en plena noche, empezó Nuncia con los dolores. La vieja ya tenía preparadas palanganas, trapos y un recipiente con agua humeando sobre el brasero. Sus cuidados y un par de brebajes habían mejorado el semblante de la joven que, seguramente, repondría energías una vez superado el parto.

Pero el acontecimiento vino más contrariado de lo que esperaba; la niña no hizo el menor esfuerzo en pujar y Amaranta, comadrona de años, terminó más agotada que la propia parturienta.

El lebrel de la curandera, acostumbrado a ladrar apenas escuchaba el primer llanto, esta vez se estiró silencioso bajo la mesa. La vieja puso al niño desnudo en brazos de su madre. Era mejor que lo viese ahora y no que después su corazón le reclamara. Ya tendría tiempo al día siguiente para hablarle de su muerte. La muchacha lo miró de reojo; excepto por el color de piel, el recién nacido se parecía al hombre aquel que había pasado un día por Pozo del Rey.

Dormía la comadrona un sueño pesado cuando Nuncia envolvió al niño con una manta delgada y se perdió en el monte. El lebrel salió tras ella y la siguió a distancia.

La joven, no repuesta todavía, sintió el regreso de la calentura. El camino pedregoso, las matas y el sol amagando de frente le dificultaban el paso. Varias veces intentó ahuyentar al sabueso, empeñado en perseguirla.

Buscó descanso bajo un molle de raíces socavadas. Dejó el niño a un lado para secarse el sudor del cuerpo; el perro seguía ahí cuando la imagen del forastero le sacudió la mente. No pudo evitar aquella noche que el hombre le arrancara la ropa, la tirara al suelo, que sus manos rudas le mantuvieran abiertas las piernas mientras él la apremiaba con el cuerpo. Sintió el aliento a ginebra sobre su boca, la lengua humedeciéndole el cuello, los pezones ingenuos, el vientre. La furia le subía por la garganta cuando, oculta entre las piedras, una madriguera llamó su atención. El enojo descendió entonces por sus manos; cavó y cavó hasta que el hueco fue lo suficientemente grande. Rezó lo poco que recordaba del padrenuestro y, sin ni siquiera haberle dado un nombre, colocó dentro al niño.

Ahí nomás salió corriendo, atropellada como ave agorera y, recién después de un trecho, se animó a voltear la cabeza hacia el árbol.

El lebrel de Amaranta escarbaba la madriguera y, apretado entre los dientes, se llevó de regreso al rancho, el bulto recién enterrado.

Liliana Chavez

 

Mención Especial

XXVII Certamen de Cuento

General Cabrera,2005

 

01/04/2009 02:35 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 3 comentarios.

Bienvenida, Gabriela Bruch

20090401023831-236446883gabriela-bruch.jpg

  DESVELO.-

La noche se está haciendo madrugada; tierna hora en que los duendes buenos visitan a las almas que esperan. Todavía no aclara , pero...pronto amanecerá . Como siempre.

Alguien se ha ocupado de lamer mis heridas, con espanto me doy cuenta de que ya no están .

Y ahora ? Cuál es el camino ? mi cuerpo sólo sabe del dolor, pero mi alma es mucho más sabia.

Una loba parecida a mi, se pasea por la calle Leloir, amparada en el derroche nocturno. Una niña vejada y un loco. No hay nadie más. La niña tiene más de cien años y el loco, no sabe.

La loba no aúlla, se delataría. Qué cosa la noche. Pero...ya se está por esfumar y volverán las voces , la radio, la tele, algún grito, una música.

Un amigo no duerme . Se ha despertado mucho antes del alba, está construyendo utopías , a pesar de que esa palabra está en desuso.

El mate tiene gusto a peperina , está un poco frío, calentarlo , me sacaría del ensueño.

Quiero ver algo, quiero ver algo.

Pues ya lo vi, no hay rastros ni cicatrices; sólo una palabra que esperará el tiempo necesario para ser pronunciada . Y una señal en la frente, que sola, se marcará a fuego, condenando a alguien al destierro.

No es para mi.

 

VIAJE.-

Volveré, sí, claro. Pero antes me habré ido. Sólo bastará cargar la mochila, la mitad de mi mente, un aroma, unos versos que se quemaron en la niebla.
Volveré. Pero antes desencadenaré la tormenta que me a(gota) , como una serpiente arrollada a mi cuello... debo llover, debo llover...
Y devolverle al espejo esa imagen taimada, de cabellos flotando en el agua; de cuerpo inerte , esperando el rocío.
Antes de que el crepúsculo, me tome por asalto, yo tomaré el micro de la des(hora) y al final del camino, alguien me salvará de con(fundirme) con la tierra; porque sí , porque aún no es el tiempo, porque ese alguien lo sabe.
Y habrá fiestas y canciones y un poema derramado en el mantel. Mojate la frente para que te traiga suerte. Mojate la vida.
Sí, tengo que llover...

GABRIELA BRUCH

 

01/04/2009 02:38 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 4 comentarios.

Dr. Raúl Alfonsín

20090401191825-dr.-raul-alfonsin.jpg

  

       Dr. Raúl Alfonsín

          1927 - 2009

La Argentina está despidiendo a un hombre honesto que amó a su país.-

01/04/2009 19:19 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 2 comentarios.

Escuela Juan Arzeno, Concurso de Literatura

20090408061527-16-f1.jpg

 

- Concurso Arzeno, Cuentos Abril-

-Menciones Turno Tarde, Categoría “A”-

-Las bicicletas pintadas-

de María Ángeles Astorga

Juan era un bicicletero que vivía en un pueblo llamado “Dos Ruedas”. En ese encantador lugar, no muchos tenían bicicletas. Por ese motivo Juan las creaba.

El sol del sábado se asomaba, el joven abrió rápidamente su taller. Juan era rebueno con los chicos de su barrio, por esa razón fue a consultar a su sabio amigo, el árbol, quien con sus ramas articuladas, y flexibles y con su magia cumpliría el deseo que cada chico le pidiera, se cumpliría. Entonces Juan le pidió, que en cada casa, que no tuvieran bicicletas, en sus paredes les dibujara una, para hacérselas. En un mes, Juan las tuvo listas. En la misma noche que finalizó la última las repartió en cada hogar.

Finalmente, él volvió de viaje, a su pueblo natal, con nuevas ideas de bicicletas. Al llegar observó que el sabio árbol dibujó y continuó diseñando más bicicletas. De inmediato, el muchacho abrió su taller y con sus nuevas ideas creó más de estos transportes.-

 

 

 

 

-Sapo de las nubes-

de Marcos Garea

Había una vez un sapo llamado Pepe Chiruso que era como cualquier sapo normal. Iba a la escuela, practicaba sapoteo. ¿Se preguntarán que es ésto? Es un tipo de baile de sapos. Hasta aquí, todo lo que haría un sapo de esa granja.

 

Un día, pronosticaron lluvias fuertes y raras. El sapo Chiruso tapó toda su casita, una hermosa lata pintada de violeta, con un paraguas gigante. Igualmente dentro de su hogar caían gotas grandes, chicas, chiquitas, chiquititas. Lo que más le molestaba eran las gotas normales.

¿Saben por qué les molestaban? Por algo muy simple. Pepe Chiruso se despertó con el ruido de las gotas y lo lamentó muchísimo, porque estaba soñando algo muy lindo. El sapo se enojó, zapateó y se puso de color verde. ¿Ustedes dirán qué tiene de raro un sapo verde? En don Pepe todo puede ser posible.

Frunció el ceño, llamó a un amigo y le pidió que venga con su avión para llevarlo hasta las nubes porque necesitaba hablar con ellas. Había un solo problema, como Pepe Chiruso era medio torpe, no se dio cuenta de que las nubes no hablan.

Así fue como las fue a denunciar a los tribunales. ¡¡Sííí!! ¡¡A los tribunales!! Discutieron un gran rato pero finalmente la nube ganó el juicio. Al sapo lo sentenciaron a tres años de prisión. Lo aceptó, pero había comenzado a planear su huída. Muy pronto lo logró, escapó rápidamente a través de un túnel y sin que nadie lo vea, se fue en avión. Llegó hasta la nube, se disculpó y muy pronto todo volvió a la normalidad.

 

 

-Todo hubiera sido diferente-

de Lucía D’Amato

Pablo un historiador y antropólogo, y Federico arqueólogo investigaban sobre un lugar subterráneo, donde todo era extraño. Un mudo quedaba en el tiempo.

 

Allí habitaban aborígenes, además de la naturaleza. En ese mismo lugar estaban Pablo muy temeroso se quiso acercar a uno de ellos pero lo atacó. Los aborígenes decían que ellos eran unos españoles que venían a conquistar de vuelta. En ese mismo instante se dieron cuenta de que los aborígenes habían ganado la guerra contra los españoles. Ese lugar era muy diferente a lo que ahora es el mundo. Tenía cosas buenas y malas. La naturaleza era la más hermosa, solo lo que vieron era totalmente diferente. Pero ahora solo es tecnología y humo.

Querían volver pero les daba miedo. Finalmente volvieron con solo una bandera blanca en símbolo de la paz, de esa manera pudieron conversar. Ellos le contaron que en la guerra pudieron ganar por ser mayoría. A los aborígenes les mostraron su mundo, para ellos era muy raro con aparatos tecnológicos.

Los mundos se pudieron relacionar de muy buena manera. Y por suerte el mundo subterráneo ahora es un recurso natural.

 

 

-Lupi y el buzo mágico-

de Emma Aguinaga

Había, hace mucho tiempo, un lugar muy lejano llamado Loporoporis. Sus calles eran hermosas, sus balcones muy floridos y la gente muy amable.

 

Un día, en una cuadra del bonito poblado, en una calle por la que no circulaban autos, el abuelo de una niña llamada Lupi, le obsequió un buzo blanco y celeste con una marquita de cigarrillo en el borde. Le dijo que éste era mágico. Ella se lo puso contenta, ahora podría pedir lo que deseaba.

A la mañana siguiente, cuando Lupi se despertó, se puso el buzo y comenzó a pedir deseos.

-Deseo no ir a la escuela.

-Deseo que no me reten si hago eso.

-Deseo seguir durmiendo.

-Deseo... deseo... deseo...

Siguió pidiendo deseos hasta que se acordó que tenía turno con el dentista. Urgente pidió un nuevo deseo.

Deseo que venga un remise para llegar al dentista a horario.

Pasaban los minutos y éste no llegaba. No entendía por qué. Llamó a su abuela para que le ofreciera una solución y ésta le dijo que pensara un poquito, que seguramente descubriría el motivo.

Se puso a pensar y recordó que por esa calle no pasaban autos. Inmediatamente cambió el deseo.

-Deseo que por esta calle pasen los autos para que pueda ingresar un remise que me llevará en forma urgente al dentista.

A los pocos segundos estaba el remise allí. Ella se subió y llegó al dentista justo a tiempo. Salió contenta y con una lección aprendida: HAY QUE PENSAR UN POQUITO MÁS ANTES DE HABLAR.

 

08/04/2009 06:15 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris