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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2010.

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                  DE LITERATURA Y ALGO MÁS

   Las palabras, doloridas o felices, se unen compartiendo espacios y yo con placer he reunido algunas.

   Muy especialmente le solicité a Jorge Luis Estrella sus poemas sobre los signos del zodíaco, publiqué los primeros seis dejando los siguientes para el próximo mes.

   Desde mi ternura y agradecimiento nombro a GLORIA VON MENDE DE BERTERO; falleció el mes pasado y recomiendo su web.

  He colocado, también, textos de Delfina Acosta, Gabriela Bruch, Anahí Duzevich, Zunilda Gaite, Abel Schaller, Oscar Agú, Arturo Ríos, Concepción Cantelar y Lia Karavia; espero que los disfruten. 

   En los Breves siempre me regalo los Grandes pensamientos de todas las épocas.

   Gracias lectores y comentaristas por acompañar y estimular a los escritores.

                  Colaboran: Raúl Astorga, Rosario

                           Lily Chávez, Córdoba

                           y muchos más.

   Gracias, BLOGIA, por el alojamiento .-

 

                     BETTY BADAUI

                   Rosario-Argentina

 

Mi deseo: ARMONÍA, a nivel mundial.-

01/10/2010 05:48 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 2 comentarios.

Breves

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Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo, por consiguiente sé discreto.-

      EL TALMUD

 

No hay nada que muestre mejor a la gente que su actitud hacia el dinero.-

      GURDJIEFF

 

He visto bastante de una guerra para no querer ver otra jamás.-

      T. JEFFERSON

 

Para mi hija mejor prefiero un hombre sin dinero que un dinero sin hombre.-

     TEMÍSTOCLES

 

Creo lo que mis ojos ven. Mas ¡cuántas veces no creo lo que mis ojos ven!.-

     ORESTE ABIATTE

 

01/10/2010 05:52 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

Grandes recuerdos: Gloria de Bertero

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Amarte

es esta sed de tu presencia,

es este loco deambular la casa quieta

buscándote.

Es verte aún en la ausencia

es bordar con besos tu imagen,

es abrazarte silenciosa,

es buscarte en la frente de los hijos,

en las manos,

acaso en la mirada.

Es encontrarte siempre

En tanto viva.

 

GLORIA VON MENDE DE BERTERO

1926-2010

http://www.gloriadebertero.com.ar/paginas_de_la_memoria.htm

 

 

01/10/2010 05:56 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

Delfina Acosta

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 Foto de Greta Garbo  obtenida de intern et.  Envío de Delfina Acosta. 

QUE NO TE PASE A TI
DELFINA ACOSTA


Era caída la tarde. Supe que Mario llegaba porque el portón rechinó.
El perro de la casa lo recibió festivamente.
Yo le dije el mimo al que lo tenía acostumbrado, cuando abrí la puerta: “Pero si vas a resfriarte con el fresco de la calle, cariño. Pasa pronto, pronto, y tomaremos un té de chamomilla ”. Los hombres son niños. Y somos las mujeres quienes los transformamos en señores.
Ellos se convierten en gente mayor sólo cuando se enamoran y deben aguardar bajo la farola de la cuadra, golpeados por los saltarines insectos de luz, que el reloj de la iglesia dé las ocho, para encarar la noche de luna llena. Es entonces cuando el alma de los murciélagos se apodera de los hombres, y comienzan a merodear -sigilosamente- alrededor de tu casa; finalmente su amor se convierte en aquel golpeteo incesante de la rama del boj contra los vidrios neblinosos de tu ventana. Si lo sabré yo, que una noche de estío me pasé sin dormir pues el árbol de los agrios extendía sus ramas espinosas, sus alambres con flores, hasta mi ventanal; un sacudón nervioso, como si recibiera un pinchazo en la vena yugular, me llevó a gritar: “¡Vete Rodrigo de mi habitación!”.
Mario entró. Olía a perfume que uno se aplica detrás de los lóbulos para ir a una cita. Una cena, tal vez. Ah... la espada de la fragancia que corta el aire...
Me dijo que estaba bella.
- Tienes un brillo especial en las pupilas. ¿Entonces has leído “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”? -preguntó. Y yo le dije que todavía no, y él me contestó que era común la injusta vacilación de los lectores ante aquellos hermosos versos de astros azules, de viento, de olvido y de amor de Pablo Neruda.
- Mañana, sí. Mañana... - le susurré.
Debo contar que me amaba. Lo adoraba.
Mientras tomaba su té, cantaba por lo bajo una canción de Edith Piaf.
Vestida a lo Greta Garbo yo me observaba en el espejo con marco de plata de la pared y esperaba que el espejo me mirara fijamente para empezar a delinear un grabado artístico sobre mis grandes párpados.
Después de tomar su té, Mario se sentó al piano. Insistía en el opus 67 de Ludwig van Beethoven en vano. No conseguía liberar el espíritu del genial compositor perseguido, quizás, por los ratones de aquella vieja caja de cuerdas y macillos forrados con fieltro.
Un último sol de oro, el sol crepuscular, intentaba levantar el ánimo de la tarde, posándose sobre las rosas amarillas de los canteros de mi jardín; el aliento rojizo del astro se entremezclaba con el chorro de agua que salía de las fauces de un hierático león por cuyas melenas trajinaban lagartijas amarillas. Y verdosas. De golpe, el sol se desplomó. Había oscurecido. Mario bajó la tapa del piano. Pero ya no era él. Había muerto. A lo lejos se escuchaba el triste piar de un pájaro gris con capucha negra.
No recuerdo qué ocurrió luego, sólo sé que semanas después, cuando el viento soplaba con fuerza en las calles y hacía rechinar el portón, yo me encontraba contando las gotas medicinales preparadas por el doctor Vázquez, que revolvía en mi té de tilo, y en mi otro té, una infusión de flor de azahar, milagrosos, al decir de las lenguas, para los nervios destrozados.
El perro se me volvió tristón. No movía la cola como antes, cuando le decía que se veía fortachón, y le pasaba -suavemente- mis manos por su pelaje gris. Nos mirábamos, y cómo nos comprendíamos. Era esa melancolía, de cuando se trata inútilmente de matar moscas sobre la mesa, la que consumía mis huesos.
Un día Mario vino a casa. Caí semi-desvanecida sobre la alfombra.
- ¿Pero cómo has hecho? -le pregunté.
- Ah..., creí que tú lo sabías mejor que yo. Me has invocado, Margarita. No has hecho más que llorar y dejar la marca de tu boca pintada en el espejo de la sala, que era tu manera de besarme y manchar mi camisa. No pude resistir...
Suspiré. Las aves de los árboles se entremezclaban bulliciosamente.
- Se quedaron con la propiedad de San Telmo mis hermanos María y Alberto, de modo que tendré que vivir aquí, por un tiempo. Dormiré en el sofá. Y ahora haré un café especial, bien batido, para los dos -comentó animado.
Me sentí asombrada al escucharlo resolver con tanta simplicidad su muerte y su permanencia en mi casa. Cada noche, cuando me levantaba para asegurarme de que las barretas cilíndricas de hierro estaban bien corridas, lo encontraba escribiendo con entusiasmo. ¿Qué podría escribir un hombre muerto?
Me figuraba que tendría poco apetito. Sin embargo todas las mañanas se servía un tazón de leche de cabra acompañado con rosquillas untadas con dulce de higos. Como a las nueve y media tomaba dos o tres tazas de café. Almorzaba en una pieza, que funcionaba como ático. Un almuerzo importante, imperial, que superaba las condiciones de mi sucia y estropeada libreta de almacén: tortillas de arroz con una guarnición de ensalada griega, y encima un café espeso y caliente. Al principio no me incomodó que dejara los cubiertos sucios en el lavadero, y que la leche hervida se añadiera como costra a la mesa de la cocina. Pero luego me fastidiaron, me fueron saturando, tantas cáscaras de huevos, tanta sal esparcida sobre la mesa, como si fuera a propósito, tantas semillas de cítricos arrojadas fuera del basurero, que atraían a las cucarachas, las cuales, una vez reventadas por mis zapatillazos, atraían a su vez a las hormigas.
Me hallaba disgustada.

Muchas, tantas cosas no funcionaban bien en nuestra relación. Además había empezado a beber y me trataba con violencia cuando el whisky se le subía a la cabeza. Mario era el menos interesado en encarar con juicio y sentido común los permanentes requerimientos que le hacía.
- Pero es que ya no puedo. ¿Me entiendes? Me he cansado de lavar los platos sucios. ¡Estoy hasta las narices! -Le grité mientras bajaba una tarde de fina llovizna sobre los bulbos de los crisantemos del patio.
El viernes 23, a la noche, al levantarme para asegurarme de que los cerrojos estuviesen corridos, no lo encontré.
Desapareció.
Se hizo humo.
Ya no está más.
Quisiera sentirme en paz, considerar la idea de enamorarme nuevamente y de comprar helados de higos y de frutillas para tomarlos mientras miro la tele.

Pero los hombres, cuando ya no los quieres, siempre vuelven.

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Este mail fue enviado desde el WEBMAIL de ABC Color

DELFINA ACOSTA te recomienda una nota publicada en ABC Digital: “BUENA LECTURA”

EL OBSERVATORIO

Luis Alberto del Paraná



Para leer el texto completo de la nota hacé click en el siguiente link:
http://www.abc.com.py/nota/luis-alberto-del-parana/

 

 

 

 

 



 

01/10/2010 06:01 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Jorge Luis Estrella

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ARIES

 

La flor de fuego abre por fin su primavera

y el clarín se deshace por los arduos caminos

con un grito de guerra estridente y heroico.

Fluye la sangre joven desde el caos perfecto

en una llamarada de incontenible fuerza

y la luz de los ojos es también sangre viva.

El músculo despierta y es activo resorte

que salpica los mismos intersticios del alba

con un cuchillo tenso para cortar la nieve.

El amor se desboca tras la yegua de acero,

el amor se destroza lamiendo las barrancas

con su lengua punzante hecha lirio de fuego.

La cabeza se yergue, misteriosa muralla,

donde yace la perla que conduce a la vida,

que conduce a la abierta resurrección del triunfo.

La voluntad magnífica va destruyendo obstáculos

y no hay blanda caricia ni sutil estrategia

que detenga la dura carrera hacia delante.

El silencio se puebla de yunques y de fraguas,

la lira se hace filo sangrante de machete

y el sol alumbra el ínclito campo de batalla.

La fe viene de adentro de la misma corola,

viene con un pasaje de ida solamente,

viene lúcida y firme, sin arreglos ni trampas.

El coraje se monta a la grupa del potro

y es necesaria suma del intuido logro.

El héroe no descansa. Su pionero destino

no conoce el sedoso murmullo de la sábana.

El enemigo acecha inclaudicablemente.

El héroe no descansa. Pero, veces, en la valentía

de su avance constante y su lucha precisa,

se adivina la terca crueldad del asesino.

 

 

TAURO

 

El poderoso pasado

va diciendo su consejo

mirándose en el espejo

de lo que fue y ha quedado.

 

La gloria de lo heredado

es el pan de lo vivido

y nada es bien recibido

si antes no fue sopesado.

Ser fiel a todo legado

hecho a luz de la lumbre

de la más vieja costumbre

y el más antiguo cuidado.

 

Venerar lo trabajado

por el padre del abuelo

y la semilla en el suelo

dará su fruto sagrado.

 

El ayer es respetado

porque su mensaje es cierto

y cada pájaro muerto

es trino reconquistado.

 

Lo concreto es valorado

porque se toca  y se pesa

y es buena la buena mesa

y es bueno estar abrigado.

 

Todo terreno tasado,

toda maldad prevenida,

toda ilusión reprimida

y el sudor recompensado.

 

Si un paisaje es admirado

es porque en él hay belleza

y lo bello es la simpleza

que Dios puso en lo creado.

 

Lentamente ponderado

todo sentido se alcanza

y es mejor lo que se afianza

que lo último alcanzado.

 

El poderoso pasado

es un trigo sin olvido

y es el pan de lo vivido

la gloria de lo heredado.

 

 

GÉMINIS

 

Dice el gallo de la veleta “cucurucú”

mientras mi norte desorientado se vuelve al sur.

Mi fu y mi fa sobre el sofá de tergopol .

Toca mi mano ahora el sí mañana el no.

Vuelan las piernas sobre el tablado de vodevil

y con los dedos se da el enredo del do re mi.

Por el micrófono digo que sí, digo que sé

y cuanto sé es que no sé lo que sabré.

Hoy el buen tiempo anuncia tiempo de tempestad

y, en el camino, ya me imagino mi fu y mi fa.

Mi fu y mi fa, mi fa sin fe, mi fa y mi fu

y en el tablero prendo y apago la laz, la luz.

Sé que conozco hasta horóscopo de mi opinión

pero la duda se me desnuda en contradicción.

Escribo y digo, hablo y comento con frenesí

y me desvivo por ser el traje y el maniquí.

Voy con la tera mientras el tero se toma el té,

voy con la pava mientras el pavo toma el café.

A la mañana lo reporteo al General

y por la tarde me reportea un Capitán.

Sobre los brezos se va la brisa tras el simún,

la anchoa habla con la caballa de aquel atún.

No sé lo que hago si me deshago de mi pulmón,

porque soy aire, porque es el aire mi salvación.

Si voto voto por la coherencia de mi desliz

y si critico yo me critico hasta sufrir.

Cuando discuto... Siempre discuto y no sé por qué

nadie me gana porque soy rana en el arroyo del conocer.

Soy el que busca y todos saben de mi buscar

y busco y busco y hasta rebusco a la verdad.

Yo soy la duda, yo soy la muda, yo soy el tul,

yo soy el nexo, el intermediario, el fa y el fu.

Yo pongo en jaque y doy el mate con mi razón,

yo soy mi doble, yo soy mi simple, yo no soy yo.

Yo soy mi hermano, yo soy mi viaje, yo soy mi fin,

yo estoy allá y más allá y estoy aquí

Yo tengo fa , yo tengo fi pero no fe

porque la fe es para siempre, yo lo sé.

Yo tengo esposa y tengo amante y tengo más

y tengo un campo de madreselvas para jugar.

 

 

CÁNCER

 

Un miedo hecho de duras cortinas al moverse,

hecho de tigres rugiendo en pleno salto,

hecho de terremotos, hecho de lobizones,

nacido mucho antes que los primeros pasos.

Una madre que es pecho y que es mimo y que es luna

y que no tiene espinas y que no tiene engaños

y que sabe la hora del beso y del abrigo

y que mata la angustia y que sofoca el llanto.

La madre calma el miedo pero el miedo renace

detrás de los espejos, encima de los cuadros,

entre los rododendros y junto a las encinas

porque es miedo a la vida, porque es miedo al fracaso.

Y la madre retorna con su beso perfecto,

con su canción de cuna y su cariño exacto,

retorna y con su espada destroza lobizones

y los tigres se esfuman huyendo en pleno salto.

Y la madre se adueña del sentido del tiempo,

del amor, del destino, del arte y del espacio

y el hombre se hace hombre con una madre adentro

que cura las heridas y alivia los espasmos.

Y el hombre se hace madre, y el hombre pide madre,

y la madre es lo único respetable y sagrado.

Y cuando da cariño, lo da maternalmente

y cuando ama siente maternales orgasmos

y cuando lucha lleva su ejército de madres

con clarines maternos y maternos cuidados.

Se endurece en la lucha y parece de bronce

y luce un aguerrido e intrépido penacho

pero en los entretelones de su alma se adivina

un cántico de cuna y un pecho amamantando.

Y la vida se vuelve una defensa heroica

contra las agresiones y contra los rechazos

y una búsqueda eterna de humanas simpatías

y de tiernas sonrisas y amigables abrazos.

Y el hogar se hace luna y la luna es el ciclo

inexorable y santo

que florece en pequeños sentimientos flotantes

y en grandes sentimientos puros y cotidianos.

Agudo y sensitivo, se vuelca mansamente

a toda fantasía de espíritu romántico

y huye de este mundo llevado por la música

o teje sus novelas con caballos alados.

Agudo y sensitivo, se hace todo poesía

y gime entre los lirios sus múltiples quebrantos

y abreva manantiales

nunca jamás hollados.

Y cuando da la vida, la da maternalmente

y siempre vuelve al seno materno, esperanzado,

y todo viaje es viaje hacia la luna triste

que presidió el momento fatídico del parto.

 

 

 

 

LEO

 

Luzco,  reluzco,

soy Rey etrusco, soy sol  de Cuzco,

gobierno, soy eterno,

soy antiinfierno, soy antiinvierno,

estoy orgulloso de lo que soy,

creativo,  generoso,

monarca que no garca

porque soy digno de lo que soy.

Mi conducta arraiga en la feraz felicidad

induciendo a todo placer y goce.

Soy importante, voy adelante,

soy importante,

soy importante.

Jamás doblo mi pierna o mi cerviz

empeñado siempre en la irradiación de alegre amparo.

Yo me autoexpreso, yo me autoadmiro,

y voy en auto

y voy en bote

y de robote nunca nunca me autorreprimo.

Yo soy el Sol,

soy el León,

el Corazón,

soy majestuoso

y soy grandioso

y no me tachen de fanfarrón

porque críticas no acepto.

Mi semen procrea seres

que continuarán mi grandeza

formando así una magna dinastía.

No me den pico, no me den pala,

yo organizo a gran escala.

y no me salgan con asuntitos

ni cotidianos ni muy triviales,

admírenme

que lo merezco,

yo siempre crezco,

¡¡¡qué grande soy!!!

 

 

VIRGO

 

En el valle, en la calle,

en el vado, en el prado,

cuido, con mucho cuidado,

hasta el último detalle.

Primero, el organigrama

y después la ejecución

para que la producción

sea sin peros ni dramas.

 

Lo que sirve se usa,

lo que no sirve se tira,

todo lo demás mentira,

invento, farza o excusa.

 

En amor lo que conviene

es una franca porfía

por lograr la economía

valorizando la higiene.

 

En la rueda del destino

otros dirán su verdad;

yo digo con claridad

la verdad del intestino.

 

A la luz del alimento

mi trabajo resplandece

y todo animal que crece

va dejando su excremento.

 

En mi lógica analítica

nada de ilusión ni vicio,

sólo trabajo y servicio

y también severa crítica.

 

Me gusta filosofar

mas les advierto una cosa:

lo que hace a la flor hermosa

es su perfección sin par.

 

La vida que no se irrite

si me ve siempre ocupado

en planchar lo ya planchado

mientras espera el confite.

 

La muerte que no se calle

si tiene algo que decir;

si quiere puede venir

como un último detalle.

  JORGE LUIS ESTRELLA

01/10/2010 06:08 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 8 comentarios.

La mujer en la poesía

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Noche en el suburbio

ahì viene la noche y yo creo lo que no creo

hay una foto en algùn lugar

tan verde como hermosa

el territorio de mi cuerpo

tiembla de añoranza

es que una estrella

fingiò que no era para mì

pero yo sola la vì una noche de diciembre

cuando los diablos y los maleantes

poblaban

las calles de los suburbios del sur

y alguien caminaba impune

como suelen caminar los locos y los delirios

Gabriela Bruch

revlaiguana@yahoo.com.ar

   “””””””””””””””””””””””

 

 

LAS VOCES DE LAS MARIPOSAS

 

                             

“aunque me muestre transparente,

 me salpica la ciénaga, el abismo,

porque cielo e infierno marchan juntos.”

   

                          Elena Caricati Pennella

                                                     

 

 

Bajo el cielo…

 

las mariposas

 

atan su voces

 

a  ras del agua

 

igual a los gemidos en Haití

 

 atados entre los escombros…

 

 

Baten sus alas sobre las tumbas

 

 tan cerca del horror…

 

Bajo el cielo…

 

las voces de las mariposas

 

inaugurarán en su metamorfosis

 

ojos de niños nuevos

 

preguntando por Dios.

 

 ANAHÍ DUZEVICH BEZOZ

   Cañada de Gómez

   “”””””””””””””””””””””””””

 

 

 

Un perfume

 a hierbas

nos invade

y habita/

hasta en los espacios

inexplorados

del pasado.

 

ZUNILDA GAITE

de Tiempo de Almendras

Santa Fe

Fuente: Luz Azul Nº 116

 

 

 

 

 

 

 

 

01/10/2010 06:13 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 2 comentarios.

El hombre en la poesía

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Luzazul

 

Todo el campo es silencio azul. Asoma

con sus primeros tules la mañana,

y en alas numerosas, la temprana

gala del día sube hacia las lomas.

 

Como un vals dulce, el agua se desliza

bajo un cristal de luz, a cielo y cielo,

lleva la vela impar de un barquichuelo

que en el caudal, sin viento, se eterniza.

 

Guardo esa luz como el mayor tesoro;

no hubo otro azul así, salvo la infancia.

Calladas horas de mirar el río

son éstas del otoño y su decoro

de pasos lentos y la gris fragancia

de un temor que no es vuestro, sino mío.

 

Abel Edgardo Schaller

Paraná, abril de 2009

Fuente:Luz Azul 116

 

“”””””””””””””””””

                     Satori

 

La tarde y la luz verdean agosto.

Hermandad conjugada.

Era uno más en la danza.

 

Oscar A. Agú

Sto Tomé/Santa Fe

Fuente:Luz Azul Nº 116

 

     “””””””””””””””””””””””””””

 

     MEDITACIÓN  *

Me parece que tu pubis es algo parecido

a la soledad, frágil recuerdo de otros días

invadiendo lo distante.

Amarte tiene algo de tristeza.

 

Es un poco dejar el hogar y la nostalgia

en una niñez de pueblo solitario.

Yo crucé con vos, amiga, la frontera,

las casas bajas y chatas de mi tierra.

 

Sobre las nubes, pájaros cantan sin descanso.

Se fue la infancia,

ahora soy hombre

buscando la brisa de tu cuerpo.

 

Nunca olvido los triciclos ni el espanto

de dormir solo entre las sombras negras.

 

La soledad ha muerto, y el arco iris

de tus ojos me avasalla para siempre

en este día sin viento ni gorriones.

      ARTURO RÍOS

 

*Fuente: Perfiles del Fuego

Segunda antología de la Escuela Municipal

de Lengua y Literatura "Andrés del Pozzo".

San Nicolás, provincia de Buenos Aires;

coordinador: Piero de Vicari, año 1993.-

 

 

    

 

01/10/2010 06:16 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 3 comentarios.

Bienvenida, Concepción Cantelar

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Dios existe, al menos para mí *

 

Han pasado tres inviernos y este verano ha derretido los glaciares que se habían instalado en este ¿esta? ¿acaso esto? Neutro, desgenerado (con perdón de la Real Academia) cosa, valga decir, algo por tanto, sin género, ni retórica, ni dialéctica, simplemente alma, alma helada.

 

He sufrido, sí, una especie de metamorfosis sensorial para pasar de sólido a líquido, un descongelamiento al más puro estilo siglo XXI, cambio climático incluido. Montones de hielo diluyéndose en esa estancia fría que llevaba a cuestas, de ínfimo peso, hay que celebrarlo, que sólo son 21 gramos y se enteran los demás cuando a nosotros lo único que nos pesa viene siendo la vida misma que se escapa.

 

Todo para terminar reconociendo que estos cinco sentidos que los afortunados, o desafortunados, según se mire, que de todo hay, no me bastan. Insisto, no me bastan estas marcas del bien nacido, estas formas extrañas, hay que admitir; quieren algo más feo que una nariz por muy griega que sea o una oreja, imagínensela fuera del rostro.

 

Así que lo siento por los chinos que son muchos y lo inventan casi todo. Pero yo me he inventado el sexto, séptimo y octavo sinsentidos y si me apuran llego al décimo como si fueran mandamientos de guardar.

 

Y es que como podría explicar sin ellos que he visto llover mariposas. Que son miles, millones desplegando enormes alas que rebanan el cielo limpiamente. Que se agrupan en abanicos multicolores y forman espirales como suaves remolinos de arco iris sumergidos. Que, de repente, los colores se entremezclan, se funden como en la paleta de un insigne maestro y gotean sobre todas las pálidas flores de la tierra. Y entonces las sabanas son mantos floridos y las nubes ovillos de algodón jaspeado.

 

Y que más puedo decir. Que yo he visto milagros y creo en los prodigios. Y digo que se me parecen a Dios que me gusta más que el diablo. Y no se trata de reivindicar a ninguno que a los dos les sobran atributos. Simple cuestión de preferencias.

 

Pero no se engañen. Esto no es para fulano ni mengano ni perencejo. He sido tan egoísta, tan endiosadamente egoísta que sólo he buscado respuestas para mí, para mí solita. Y claro… sólo para mí habrán de tener algún sentido. Porque esto de la fe es personal e intransferible como las acciones en bolsa o el mismísimo amor.

 

       CONCEPCIÓN CANTELAR-España

*La foto que antecede el texto de la autora fue tomada por su hijo.

Gracias a ambos

 

01/10/2010 06:19 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

Bienvenida, Lia Karavia

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Tus largos silencios   *

Tus largos silencios

me llevan a imaginarme atravesando

los salados desiertos de Afganistán

las estepas de Siberia

el cambiante Sahara

caminando sin rumbo

sólo porque parar significa morir.

Siempre adelante sin saber

si adelante no significa también muerte.

Así es como me imagino.

Pero la diferencia es

Que yo nunca he estado en Siberia

en el Sahara o en Afganistán

y por tanto sólo conozco, de verdad,

tus largos silencios.

      

Yo soy dos mujeres (Doble ambiente)

Yo soy dos mujeres.

Una habita la casa de su infancia

cuida los jarros de flores

ajusta los péndulos

alimenta a los niños – sus niños

asiste los primeros pasos de su bebé

los últimos de su abuelo

toma en sus brazos la cabeza cansada de su marido

y él se siente reposado

se siente como el adolescente

que fue el día de su primero encuentro

toca los límites de la inmortalidad y duerme feliz.

Después ella se desliza por la cama

suelta su cabello largo

sus ojos se transforman de estrellas en soles

la otra mujer no ilumina – ella brilla

lee los diarios del mundo

escucha la música de los países

va descalza sobre los campos sobre las florestas

vuela sobre los tejados sobre las fronteras

y visita a su amado prisionero

su amado marinero en alta mar

va de luto por su amado muerto

fusilado, traspasado, ahorcado

tiene también el tiempo para hacer cosas en su lugar

montar barricadas

mecer los huérfanos cantándoles en diversas lenguas

omnisciente por amor y por éxtasis

pero siempre retorna antes de la aurora

tira su túnica de magia

recoge sus cabellos, se inclina sobre la cama

toca la frente serena de su marido

y le prepara el café de la mañana

antes de despertar al resto de la familia.

 *  LIA KARAVIA (Atenas)

 Escritora, actriz, directora teatral y traductora de cinco lenguas.-

 

 

01/10/2010 06:22 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 5 comentarios.

Poema: Alicia Borgogno

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      ELLA... MI MADRE      *

                 "Me ha sido otorgado en el origen,

                 su rostro está en el fondo de mis ojos"

   

     Tengo ganas de ella...

Quedé con las ansias del abrazo,

del beso distendido en la mejilla,

de su piel de seda recorriéndome,

de las palabras que oía cuando niña.

     Tengo ganas de ella…

de fusionar su mirada con la mía,

de reír olvidada de las horas,

de andar de su mano por la vida.

     Tengo ganas de ella...

     Pero se fue, de pronto,

     como se van los días.

     Tengo ganas de ella...

     de verla en su vejez,   

como aquella mañana en que partía.

    

       ALICIA BORGOGNO.

*Premiado en el concurso Rosalía de Castro sobre la Mujer.

10/10/2010 03:07 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 6 comentarios.


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