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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2013.

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Inmensidad.

Entre el cielo y el mar,

la soledad.

       María del Carmen Reyes

Fuente: A CIELO ABIERTO

                    Haikus

Artes Gráficas Villarruel.

noviembre de 2002

 

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         DE LITERATURA Y ALGO MÁS

   El editorial lo abre un haiku de María del Carmen Reyes por el encanto literario que ofrece en tan solo nueve palabras.

   He puesto el mismo entusiasmo para seleccionar todo el material de este mes, ojalá lo disfruten.

   Gracias por visitarnos, hasta la próxima.-

 

                                  BETTY BADAUI

 

                            

Colaboradores:                  RAÚL ASTORGA

                                 LILY CHÁVEZ

 

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Para publicar:

Poemas o prosas breves, máximo dos páginas, letra Arial o semejante, tamaño 12.

Solicitamos que revisen los trabajos antes de enviar.

Gracias por colaborar.

Contacto:  betty.badaui@gmail.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

02/11/2013 23:03 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 2 comentarios.

Breves

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"La memoria es la forma en que seguimos contándonos a nosotros mismos nuestras historias".

     ALICE MUNRO - Premio Nobel de Literatura 2013-

 

Yo soy Nezaualcóyotl, soy el cantor, soy papagayo de gran cabeza. Toma ya tus flores y tu abanico. ¡Con ellos ponte a bailar!

    NEZAHUALCÓYOTL

 

Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos.

   MARTIN LUTHER KING

 

Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.

   MIGUEL DE CERVANTES

 

La vida aporta vida. la energía crea energía. Es mediante la expansión de nosotros mismos que nos volvemos ricos.

   SARAH BERNARDT

 

La complejidad de las cosas, las cosas dentro de las cosas, parece sencillamente inagotable.

   ALICE MUNRO

 

02/11/2013 23:05 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 2 comentarios.

Rosario Castellanos

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APELACIÓN AL SOLITARIO

 

Es necesario, a veces, encontrar compañía.

 

Amigo, no es posible nacer ni morir

sino con otro. Es bueno

que la amistad le quite

al trabajo esa cara de castigo

y a la alegría ese aire ilícito de robo.

 

¿Cómo podrías estar solo  y a la hora

completa, en que las cosas y tú hablan y hablan,

hasta el amanecer?

 

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       ROSARIO CASTELLANOS

      México, 25 de mayo de 1925

Tel Aviv, Israel, 7 de agosto de 1974

 

02/11/2013 23:09 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 3 comentarios.

Trío de poetisas

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  Sueño de sueños

Secreta noche herida de menguante
cae donde no hay agua ni tierra.
Marcha a cortar el filo de la luna,
mis raíces, que están donde no estuve.

...Traerán mi corazón, negra violeta
que se durmió en la orilla de otro sueño.
Lo he de llamar y no sabrá su nombre.
Me ha de cantar, y no he de comprenderle.

Y llevaré, camino en mediodía
de veinte cielos con opuestos soles,
mi angustia en veinte voces sin mi sangre.

He de llorar mil años sin mi llanto
y he de dormir mil años sin mis ojos
noche con veinte pétalos de luna.

     JOSEFINA PLA

Isla de Lobos, España, 1903

Asunción, Paraguay, 1999



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LA MAÑANA

Soñando en un tiempo

lejano, pasado

las voces del alba

me recuerdan ecos

la noche va huyendo

y el cielo bosteza

despertando luces

se apagan los sueños

se enciende la vida

el sol del otoño

destaca los ocres

y hay un sueño nuevo

cercano, presente

pintando colores.

  BETTY MORERO

 

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       SI ACASO... EL ADIÓS

 

Si acaso tú te vas, y no comprendes

que es el instante final

-esa gota inerme

 que del vaso se derrama

 y jamás  podrá saciar mi sed-

deja la puerta entornada solamente

sin llaves…sin cerrojos…

que a mi esperanza puedan encerrar.

 

 

Si acaso tú te vas, y no consigo

enredar tu mirada

para esconderla en mi seno palpitante…

deja que atrape en el aire del adiós,

la infinitud

del negro en que tu sombra se ha teñido.

 

 

Si acaso tú te vas…y en el cristal

pueda escribir, en ruego silencioso,

la palabra del nunca y de tu nombre…

aunque no quieras oírme…ni te importe,

cruza el espacio sin dejar tus huellas,

ni tu sombra, ni palabra alguna,

para evitar la tentación inútil

de recordarte.

 

   YOLI ROTENBERG

 

 

02/11/2013 23:11 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 4 comentarios.

Rosa Lía Cuello

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Inicio del olvido

 

Cae el amor

con la impiedad del día

.que se apaga.

No importa el ayer

ni la tristeza

con la que me miro

en el cristal apagado de tu risa.

Somos dos muros

de ausencia descontrolada.

Dos leños sin propiedad

para la llama.

Tu silueta se recorta

en la partida

 mi figura se incrusta

en la nostalgia.

Somos gritos y susurro

en la levedad del tiempo.

Somos disonancia

de amor y odio compartido.

Árbol y hacha

en el bosque de la vida.

Dos puntos que se pierden

más allá del sufrimiento.

La declinación del amor

es inicio del olvido.

                              Rosa Lía Cuello

de la antología “Espejos y Retornos”

 

02/11/2013 23:14 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 7 comentarios.

Bienvenido, Juan Carlos Cía

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La negra

La bocina del “Estrella del Norte” sonó implacable al llegar a las vías que se adentraban en la villa. Muchos descuidados habían pagado con la vida un segundo de distracción. Por eso, los maquinistas repetían ese sonido grave varias veces al atravesar esa enorme ciudad de códigos y leyes propias.

La negra se sobresaltó, levantó la cabeza y miró hacia las vías.

Ya pasa el tren, como pude distraerme tanto, están saliendo los chicos de la escuela y estoy todavía acá. La madre los tiene medio abandonados, se la pasa comiendo bizcochos con grasa y tomando mate con la gorda sucia de al lado. ¿Los nenes? Que se arreglen solos, total, estoy yo para vigilarlos. Los quiero mucho, si hasta aprendieron a caminar agarrados de mí. No me gusta que vuelvan solos, son chiquitos y están del otro lado de la ruta. Tienen que caminar muchas cuadras por estos pasillos inmundos. Son muy confianzudos y está lleno de degenerados. Por una moneda o un caramelo hacen cualquier cosa. Mejor ni lo pienso. Por lo menos no les van a dar una cuchillada para sacarles algo porque no tienen nada.

Los perros de los peruanos los pueden morder, son unos matones, me imagino los deditos de la nena en la bocaza de esos brutos y tiemblo. El mocoso es un agrandado, va a cruzar sin mirar. Los autos pasan como locos y siempre tiene la cabeza en cualquier parte. Encima le da vergüenza llevar a la hermana de la mano. ¿Si se le escapa? No estoy tranquila. Mejor me voy corriendo, aunque llegue con la lengua afuera. Va a ser mejor que esperar acá, nerviosa y con miedo que les pase algo. Soy una tarada, como se me pudo pasar así la hora.

A ver, agarro por acá que es más corto, tengo que pasar por el barro pero no importa. Espero que no estén esos dogos hediondos, se me van a venir al humo y no me van a dejar pasar. Me falta el aire, no me dan las patas para correr ligero, estoy vieja y todavía falta un montón.

Mercedes se dió cuenta de la hora y dejó de discutir. Era arquitecta, construía una casa en el country y como era habitual, los albañiles hacían lo que querían. Ya lo tenía decidido. El viernes después de pagarles despediría al capataz. Los de la guardia ya le conocían la rutina y sabían que a esa hora estaba muy loca. Ni bien la vieron venir le abrieron la barrera. Tomó la ruta y aceleró. Tenía poco tiempo para hacer las compras. No podía quedarse sin materiales porque se atrasaba todo. Llamó por celular al corralón para que la esperen. Al fin y al cabo era la mejor clienta.

Ufff que suerte, llegué, ahí están, ya salieron y van a cruzar la ruta, esperen que voy yo, no se manden solos.

Mientras hablaba, la mujer vió una sombra que se le cruzaba. No atinó a nada, ni a frenar ni a hacer una maniobra. Sintió el golpe y el parabrisas se salpicó con sangre. Por el espejo solo vió una figura oscura que se retorcía en el suelo sangrando por todos lados.

Si paro me matan, mejor sigo, después de todo era solo un perro pensó, mientras veía como la negra se moría revoleando sus cuatro patas hacia el cielo.

JUAN CARLOS CÍA

Juan Carlos Cía, vive en  Villa Allende. Comenzó Taller con Jorge Felippa en Marzo de 2012.Ha ganado desde entonces, hasta el momento, más de 25 premios y menciones en Cuento y cartas de amor. 

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Enviado por Rosa Lía Cuello, Cañada de Gómez.

Gracias Rosa Lía

 

 

02/11/2013 23:17 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 3 comentarios.

Bienvenida, Vilma Gallegos

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Acerca de esta artista: Vilma Gallegos

Por qué faltar a la elegancia y decir cuándo nació Vilma, si lo que más importa es que está y con ganas de expresarse en mil caminos. Vilma concurre al taller de Escritura que coordina Edita Gaite, y despliega todo su bagaje real e imaginativo para plasmar en poesías y relatos en aquellas hojas en blanco que aparezcan por doquier. Además, no sé exactamente si es además o todo junto o a manera de revolución artística, está desarrollando una carrera como cantareira y pandereteira en el marco del Conjunto Folklórico del Centro Gallego de Rosario y, no es poco a esta altura, integra el Coro de esa institución, con los cuales parte de gira varias veces al año en travesías incansables por varias provincias de nuestro país. Al fin, Vilma escribe, y tiene proyecto de escritora cuando intenta desentrañar las relaciones entre generaciones, entre gente que vive o simplemente toman vida en una hoja en blanco que les permite recorrer la vista y las sensaciones de lectores diversos. Por eso, por este recorrido inclaudicable de Vilma por el arte, bienvenida a estos insondables mundos donde la palabra, no importa si las personas, la palabra es mayor.

raúl astorga

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VOLVER A VIVIR

La tarde se presentaba ideal para caminar por la costanera. Apenas una leve brisa movía las hojas de los árboles. El otoño recién empezaba y ninguna nube empañaba el cielo de un color azul intenso. El sol  brillaba en todo su esplendor y hacía que los paseantes buscaran el alivio en las sombras de los árboles que poblaban todo el parque.

Elena, caminaba despacio, vestía un conjunto deportivo y llevaba un libro en la mano. Se acercó a la balaustrada y se puso a observar el río que de tan quieto parecía un espejo de agua; había dos barcos fondeados de bandera extranjera y solo el paso de algunas lanchas a motor agitaba por momentos las aguas y también se divisaba a lo lejos la isla con su follaje verde.

Su mente se llenó de ensoñación, pensando en el vuelco que iba a tener su vida a partir del día siguiente.

Siguió caminando y se sentó en un banco con el libro sobre sus rodillas, pero no leía, pensaba,en lo que había en su vida hasta ahora.

Había quedado viuda muy joven a causa de un accidente. De pronto se encontró sola y con dos hijos pequeños para criar. Con el dinero del seguro terminó de pagar su casa y aún le quedaron algunos ahorros. Ella siguió trabajando de administrativa en una empresa multinacional.

De esa manera crió a sus hijos y pudo darles un estudio.

Luego ambos hijos se casaron, la hija con un odontólogo y el hijo con una hija de uno de sus jefes. Por razones de trabajo a este último lo trasladaron a Italia y solo volvía por unos días en tiempo de vacaciones.

Un día, el hijo le pidió la parte que le correspondía del padre y a ella no le quedó otra solución que vender la casa. Le dio la parte a cada uno y como con lo que quedaba no alcanzaba para un departamento, lo consultó con la hija y le planteó la idea de irse a vivir con ella; pero la hija le dijo que no podía ser, que sus hijos eran adolescentes y no podía cambiarles la vida, que vinieran sus amigos o escucharan música fuerte entre otras razones.

Y así terminó en un residencial, que es una mas delicada forma de decir geriátrico.

Al principio su hija la visitaba seguido o la invitaba a su casa algún fin de semana, pero con el tiempo ambas cosas se fueron espaciando.

En el residencial conoció a Isabel y a su esposo. Isabel sufría de esclerosis múltiple y era un matrimonio muy unido, no tenía hijos ni familiares directos. Durante el tiempo que estuvo Isabel, Enrique su marido no dejó de visitarla un solo día y se iba tranquilo sabiendo que su mujer estaba al lado de Elena por cualquier cosa que nacesitara.

Cuando Isabel luego de varias descompensaciones tuvo su desenlace final, Enrique le pidió a Elena si podía seguir visitándola y así se afianzó su amistad durante casi dos años.

Cuando Enrique le propuso matrimonio, Elena no supo qué contestarle, pensaba que tendría que ocuparse nuevamente de una casa, compartir su vida con otro hombre, luego de tanto tiempo de estar sola ( era todo un tema), y además tenía que comunicárselo sus hijos y cómo reaccionarían.

Y  fue justamente por el egoísmo de ellos que pusieron el grito en el cielo, diciéndole que estaba loca, ¡volver a casarse, con la edad que tenía! Y otras mil razones por el estilo, lo que la decidió a decirle a Enrique que aceptaba.

Sabía que no lo amaba como había amado a su primer esposo, pero sí le tenía un cariño muy profundo y además él estaba tan solo como ella.

Tan ensimismada estaba en sus pensamientos que no sintió cuando Enrique se sentó a su lado; cuando le tomó la mano y le dijo mirándola a los ojos ¿no te arrepentirás?

Ella contestó:

-No, mañana empezamos a vivir.

Vilma Gallegos,2012

 

 

 

02/11/2013 23:19 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 2 comentarios.

Raúl Astorga

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    EN UN TREN

Quería llevar su invento a Buenos Aires, porque intuía que su vida iba a cambiar para siempre. Y aunque sabía que la estación no existía más y que los trenes no circulaban más por esas vías, tomó la caja azul, la empacó bien con hilo de algodón, desayunó con un mate cocido bien caliente y salió de su casa con el pasaje donde se leía una fecha incierta.

Llegó a la estación cuando el sol pintaba las primeras claridades y se sentó en el banco del andén a esperar. Los altoparlantes estaban oxidados y no propalaban ningún anuncio, las palomas habían anidado en cada rincón y las ventanillas estaban herméticamente cerradas. Al rato cayó otro tipo con otra caja azul empacada con hilo de algodón. Otro tipo dispuesto a esperar un tren que no llegaría nunca. Se miraron, pero no se hablaron y horas después estaban en silencio mirando hacia el infinito… esperando. Más tarde, vino una mujer que traía una caja azul atada con un hilo de algodón. Los miró, la miraron, se miraron. En silencio, continuaron esperando.

Antes del atardecer, había decenas de tipos y mujeres con su caja azul atada con hilo de algodón esperando en el andén el tren que no llegaba. Cuando alguien vio la escena, se fue corriendo al barrio a contar lo que ocurría y al rato cayeron periodistas y funcionarios de buena fe que murmuraron que había algo posible allí.

Al tiempo, lejos de cansarse de esperar, la multitud seguía allí, en silencio, sólo conmovida por esa luz azulina que, a lo lejos, parecía ir agigantándose, como si estuviera cada vez más cerca.

  RAÚL ASTORGA

04/11/2013 04:26 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 4 comentarios.

Betty Badaui

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     LA NOSTALGIA

 

La nostalgia es apenas la pena

   -de los recuerdos-

La nostalgia crece en los silencios

aborda todos los vuelos

rechina en el viento...

La nostalgia es aquella

   -la invisible-

la que se perdió en el tiempo.

 

     Betty Badaui    

04/11/2013 04:28 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 8 comentarios.

Lily Chávez

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   LA CICATRIZ

La niña camina en mi noche.

Conoce las callejuelas de estrellas encendidas.

El boulevard.

El umbral de aquella casa.

Allí se sienta la niña.

No deja que yo la toque.

Espera a alguien

y ese alguien no llega.

Llora la niña.

No deja que yo la toque.

Nada puedo hacer para secar sus lágrimas

ni evitar que desarme su cuerpo

como una vieja muñeca.

Despierto.

No dejo que a mi miedo nadie toque.

Soy una mujer que ha crecido rota

 

  LILIANA TERESA CHÁVEZ

04/11/2013 04:30 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 10 comentarios.


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