Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2013.

deliteraturayalgomas

20131002022557-flores-silvestres-en-montanas-2349.jpg

La tierra es insultada y ofrece las flores como respuesta.-

           Rabindranath Tagore

 

 

        DE LITERATURA Y ALGO MÁS…

 

   …agradece a quienes han llegado hasta aquí.

   Les ofrezco una frase de Tagore dicha, leída y escuchada muchas veces como ella y su autor lo merecen.

   En mi opinión, debemos repetir lo sano y grato ya que tenemos la gracia de la palabra, la que circula por la atmósfera y universaliza a los seres.

   Hoy expreso mi deseo de que la Palabra sea más convincente que las armas, hablamos tanto de medio ambiente, ecociudadanos, ecología participativa…

   Sin embargo las guerras llevan en sí el triste bagaje que contamina por tierra, agua y cielo.

   Y los niños esperan…

   No los defraudemos.

   Ojalá tengamos la suficiente inteligencia de dejar para su futuro Paz y Libertad, basadas en el respeto y comprensión de los adultos.

   Necesito terminar este artículo con palabras mayores:

La tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos” (Antiguo refrán indio).

Y de Benjamín Franklin: “O caminamos todos juntos hacia la Paz, o nunca la encontraremos”.-

   Un abrazo general.-

                   BETTY BADAUI

 

Colaboradores:       RAÚL ASTORGA

                   LILI CHÁVEZ

 

Contacto:  betty.badaui@gmail.com

 

02/10/2013 02:25 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 6 comentarios.

Breves

20131002022846-y-dios.jpg

El objetivo principal de todo entrenador es lograr formar una gran familia.-

    ANGEL LABRUNA

 

Hoy soy el hombre más feliz del mundo, nació mi hijo y doy gracias a Dios por este regalo.-

    LIONEL MESSI

 

"¿Cómo hice el gol? lo hizo la "mano de Dios".".-

    DIEGO MARADONA

 

Dios me dio el don de jugar al fútbol, y el resto lo conseguí porque me cuidaba y me preparaba.-

    PELÉ  (Edson Arantes do Nascimento)

 

Un 0-0 es como un domingo sin sol.-

    ALFREDO DI  STÉFANO

 

02/10/2013 02:28 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

"El sospechoso", de Yannis Ritsos

20131002023208-yannis-ritsos-poeta-tomada-de-internet.jpg

     EL SOSPECHOSO

 

Cerró la puerta con llave. Miró hacia atrás con desconfianza

y se guardó la llave en el bolsillo.

Le detuvieron en esa postura.

Le maltrataron durante meses. Hasta que una noche confesó

(y quedó mostrado) que la llave y la casa

eran suyas. Pero nadie pudo entender

por qué había escondido su llave. De modo que

a pesar de habérsele declarado inocente, siguió siendo

sospechoso para todos. 

 

           Yannis Ritsos

Poeta, Ensayista y Político griego

Monemvasiá,1909- Atenas, 1990

 

De "Testimonios II y III"

Traducción de Romás Bermejo  

   

 

 

 

02/10/2013 02:32 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 2 comentarios.

Raquel Teppich

20131002023446-presentacion-poemario-de-raquel-y-cumpleanos-64.jpg

( Foto de la Presentación del sexto poemario "Un hada de ojitos de ternura" en Mar del Plata y festejo de cumpleaños de Raquel Teppich.)

                          FELICIDADES RAQUEL

 

 

DESENCUENTRO

Calle Corrientes.
Sofocante noche de enero.
Expectante de conocerte.
Bebo una ginebra
para entonarme.
El bullicio agudo,
de sábado por la noche.
Me retoco el maquillaje,
miro el reloj...
Bebo otra copita,
la zozobra me atrapa,
me asfixia.
Mustia de esperar,
abono la cuenta.
Tomo un taxi,
mareada ,
desesperanzada.
Cielo estrellado
como tantos sueños de amor.
Entro a mi mundo,
Roberto Carlos
cantando “La Distancia”.
Me sirvo un fernet,
que haga juego
con otro amargo desencuentro.

 RAQUEL LUISA TEPPICH

© Kellypocharaquel

 

02/10/2013 02:34 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 14 comentarios.

Lilí Muñoz

20131002023753-20120501080923-lili.jpg

 

 

 

Fragilidad del nácar

 

                   Sobre  Fragilidad del nácar, escultura en cerámica de Elva Elissetche.

                       

 

Fragilidad del nácar

energía en  creciente

potencia en claridades desde el útero

rotundez de la siembra.

 

 

Vitalidad de magma en espumas arpegios  

lamparina y frutal

alar  entre los cuencos

      manos de romería

sin descanso ni tregua

amanecer

de  yunques y deseo

en el día mujer

todos los  días

por tu lengua ritual

la lluvia llueve

escancia 

el horizonte en bermellones

continua y cotidiana

está la espera

el desapego  arrastra

trepa en cuatro patas

no socava  el poema

pronta tu risa 

enlaza caracolas

rumorea

apenas

el color de una queja.

 

 

Lilí Muñoz. Ciudad de Neuquén. Patagonia Argentina.

 

 

02/10/2013 02:37 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

Narrativa: Raúl Astorga

20131002024015-ral-es-1.jpg

      UN LUGAR PARA QUEDARSE A VIVIR

El chofer buscó el sitio más cómodo para estacionar, se inventó una banquina favorecido por una mañana espléndida, sin una mínima niebla, con un sol que anunciaba quedarse para siempre. El chofer no estaba convencido del todo, pero el boleto decía Unacolina y allí debía dejarlos descender. Sólo eran dos pasajeros y no iba a quebrar la paz de ese viaje, su último viaje antes de jubilarse. Mara se puso los anteojos para sol y colgó su bolso en uno de sus hombros, y contempló el panorama, amplio, límpido, recorriéndolo de lado a lado, pero evitando la mirada de Juan que, a la inversa, evitaba el panorama para contemplar el rostro de ella.

Tenían que hablar, era imposible continuar fingiendo cuando habían hecho novecientos ochenta kilómetros, una desde el norte, el otro desde el sur, y aunque ni siquiera habían cruzado miradas en el viaje, estaban solos en ese paraíso terrenal atravesado por una ruta por la cual no se sabía si en los próximos días, meses o años, pasaría algún vehículo. Mara, algo incómoda, por supuesto, extrajo de su bolso una cámara fotográfica y empezó a tomar instantáneas mientras le decía, a modo de protesta que la jefa de redacción de la revista donde trabajaba estaba desquiciada, que le habían prometido que se había reservado un parador, que los desayunos, los almuerzos y las cenas estaban pagos, que hasta allí llegaban turistas de todo el mundo y que se quedara seis días tomando nota de todo cuanto viera a su alrededor. Juan, que tenía una obsesión por los nombres, le dijo el suyo y le preguntó el de ella, y dijo que no tenía trabajo, que la semana anterior había soñado con un hombre con cara de sabio, o al menos él creía que esa cara que tenía el hombre del sueño era de sabio, y que ese hombre le decía en sueños que tomara todos sus ahorros y fuera hasta allí, porque su vida iba a cambiar para siempre.

Se preguntaron qué iban a hacer allí donde sólo el suelo terminaba en el cielo y el cielo comenzaba en el suelo. Habían pasado cuatro horas cuando decidieron sentarse a comer de las viandas que les habían dado en el colectivo, y mientras comían y bebían de la botella que ella había guardado en su bolso, Mara dijo que dejaría las últimas fotos para la tarde, con otra luz, con otro color del día, y sin un enchufe para el cargador de baterías. Y así fue, porque finalmente los atrapó el atardecer cuando ya se habían contado algunas cosas de sus vidas, las cosas que ellos eligieron contarse, tal vez para no temerse mutuamente con la llegada de la noche.

Curiosamente, con la aparición de las primeras estrellas y el asomo incipiente de una gigantesca luna plateada, no sintieron el frío que suele aparecer como un manto despiadado en ese tipo de parajes desérticos. Mientras los ojos se iban acomodando a la penumbra, fueron maravillándose por la transparencia de ese universo propio y ajeno a la vez, se recostaron en el césped con la mirada hacia arriba, hacia el infinito, y se confesaron que con el vértigo que viven en sus respectivas ciudades, hacía años que no descansaban así. En esa pantalla natural podían ver que todo estaba quieto, pero podían sentir que todo se movía eternamente: los planetas, los cometas. Cuando empezaron a oír las primeras voces y esa música lejana, pero nítida hasta la perfección, Mara se atrevió a tomarle la mano a Juan, Juan se atrevió a dejarse tomar su mano. Mara no temía, estaba maravillada y Juan la tranquilizó aún más diciendo que todo era natural, que frecuencias sueltas, olvidadas, de radio, navegan constantemente por el universo. Todo era a prueba de la física y de la asombrosa creación del hombre en ese espacio alguna vez solitario y oscuro. Reconocieron una canción de las que inundaban la vida en los años ochenta, y tararearon a coro, bajito, y hasta se animaron a adelantarse a alguna letra, y así hasta que se quedaron dormidos.

El resplandor del sol les hizo saber que ya podían despertar y los bocinazos del anciano de la camioneta desvencijada los sorprendió bastante. El hombre preguntó si habían tenido algún accidente y les dijo que los podía alcanzar hasta la ciudad. Aceptaron. Llegaron a Ciudad Frontera y en su terminal de ómnibus se despidieron.

Fue un mes después que Juan, volviendo de una entrevista laboral, vio la tapa de la revista: "Un hombre que ya no está solo", decía el título y en la foto, él y ese paisaje sobrecogedor de Unacolina. Compró un ejemplar y en el colectivo leyó la nota. Al cerrar la revista supo que ni bien llegara a su casa se sentaría frente a la computadora y escribiría un correo electrónico a: mara@naturalworld.com

 

        RAÚL ASTORGA

02/10/2013 02:40 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 3 comentarios.

Jhon Francis Peña Arévalo

20131002024319-jhon-f-1.jpg

HIPOTERMIA

 

El frío que siente el cuerpo

se puede abrigar

con una estufa de lana,

pero el frío que siente el alma

es cosa imposible para el sol,

no hay calor más humano

que amar a un animal.

 

 

PROVERBIO DEL ZAHORÍ

 

Nunca quiebres las alas de los niños,

nunca se puede perdonar un tajo de hacha

sobre un brote de semilla,

deja crecer las nubes de los veranos

porque las primaveras

necesitaran agua para sus flores,

entonces cosecharás colores

para pintar las canas del tiempo inexorable.

 

 

MAR MUERTO

(Poema ganador del I Concurso de Poemas

Temáticos en la Red Social de Poesía: "El mar")

 

Necrópolis de almas perdidas

en el lienzo de profundidades azules,

desierto de corrientes

que arrastran la memoria de corsarios y piratas,

que yacen entre montañas de oro y vasijas de ron,

viajan con las olas

para invadir la tierra de los pescadores.

Los gritos se ahogan

como una piedra desplomada al vacío,

y las palabras sin voz anclan en cualquier puerto

para vomitar todos los dolores,

y entonces recita un poema triste.

El náufrago ha llegado a casa

para cambiarse de ropa

y seguir perdiéndose en muchos caminos sin destino,

sin compañía,

tan solo la presencia de una brújula sin norte y sin sur.

Hablo con un caracol

porque me gusta escuchar el silencio,

dejo que esa música de olas sinfónicas

ahoguen las lágrimas del mar de mis ojos,

entonces comprendo que pertenezco al océano,

soy un fantasma de tiempos antiguos y olvidados.

Estoy hecho de agua y sal

como el mar de mi boca de pez,

solo espero que suba la marea

para zarpar a bordo de un recuerdo olvidado

y volver a ser otra vez mar.

 

 

Jhon Francis Peña Arévalo (Chulucanas – Perú, 1984).

 

Ha publicado un libro de cuentos “Hablando con la Soledad” – 2011 editorial J&M. y en el 2012 ha ocupado el tercer lugar en el “I concurso de microcuentos Lebu en pocas palabras” – Chile. Se ha reeditado dos poemarios, Dos lunas, O editores – 2007, y Psicoanálisis de un poema, O editores – 2008, y por último, se menciona el galardón en el I Concurso de Poemas Temáticos en la Red Social de Poesía: "El mar".

Psicólogo, especialista en Psicopatología en Neuroelectrobioquímica, y musicoterapia. Ex seminarista del Opus Dei. Es reconocido como científico por sus aportes en la psicoterapia para la depresión por la IPE – francesa.-

 

 

02/10/2013 02:43 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 4 comentarios.

Gustavo Tisocco

20131002024547-dsc01145gus.jpg

Apenas de niños Arielito

supimos de la muerte.

 

Yo descubrí

el dolor inexplicable

de la ausencia,

hasta de lo injusto que pareció ser Dios

cuando un océano

de llanto lo mantuvieron inmutable.

 

Y te recuerdo blanco y frágil

acostado en la mesa

en un cofre como de flores,

inmóvil y sediento

oliendo a café

-porque las vecinas no querían

que la muerte te vista con su aroma-

y te adornaron con los granos marrones y amargos

con los que asocio hoy a la tristeza.

 

Tú, el niño muerto

que me mostraste de niño a la muerte,

que ahora dormís solito y quieto debajo de los sauces

¿me recuerdas?

¿estás muy solo allá?

¿quieres retornar?

 

Ariel acá el tiempo pasa

y ya perdí al niño

y encontré a este hombre resignado que soy,

acá cambió el paisaje,

la forma de vestirme,

las promesas.

 

Acá olvidamos,

comemos y dormimos

y andamos en auto bus

y nos miramos apenas

como sobrevivientes de un presagio que nos ronda.

 

De niños Arielito supimos de la muerte

a ti te tomó por sorpresa

sin poder esconderte,

a mí me dejo marcado

para que la escriba.

 

   GUSTAVO TISOCCO

Del libro TERRESTRE.

 

 

02/10/2013 02:45 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 25 comentarios.

Poema de Jorge Isaías

20131009202226-jorge-isaias-lluvia-de-marzo.jpg

        26

 

La mano

que no puede

recoger el sol

se conforma

con apretar

algunos granos de trigo.

Mi madre

 volcaba

en un vaso

con agua

algunos granos de trigo

haciendo tres veces

la señal de la cruz

y murmurando

una oración

incomprensible

con ella me curaba

los calambres.

Ahora mi madre

ha muerto y se llevó el secreto

de sus curaciones.

Y yo no tengo a quién

recurrir cuando siento

calambres en el alma.

  

 Jorge Isaías

Los Quirquinchos,(Santa Fe)

Desde 1964 reside en Rosario

 

Fuente:Lluvia de marzo

pag. 41 - Poema 26

09/10/2013 20:22 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 2 comentarios.

Día de la Madre

20131018213219-21-03-10-141bb.jpg

"Los hijos son las anclas que atan a la vida a las madres"

 

                   SÓFOCLES

18/10/2013 21:32 Betty Badaui Enlace permanente. sin tema Hay 2 comentarios.


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris